diciembre 5, 2020

segunda parte – Descifrando el 21F

por: Patricia Guzmán Cabello

Hay que trabajar en la conciencia de los militantes del proceso y de la población para encausar las visiones de una construcción del país como un Estado Plurinacional.

En un anterior artículo “Descifrando el 21F – primera parte” (La Época No. 712) expuse un análisis con un punteo de temas que surgieron durante la coyuntura del 21 de febrero, examinando las campañas, la trivialización de la política, la polarización y el rol que cumplieron las y los jóvenes en los comicios.

A continuación me parece importante tocar los temas que quedaron sobre la mesa de debate a partir del referéndum como punto de inflexión y análisis, más allá de los resultados.

Después del conteo de votos, en el que ganó el No tras una apretada contienda, ¿qué es lo que nos queda por analizar?

Las redes sociales

¿Normarlas? Esta idea surgió del debate después de una declaración del Presidente en la que indicaba que “el tema central es la guerra sucia por las redes sociales, tantas mentiras, [y las personas] que no se identifican” 1 [1]. Tal intervención fue interpretada como una intención por normar las redes sociales. En efecto, las redes sociales y su función en la política, con parte de un debate que estaba esperando por salir a la luz.

Seguramente habrá muchas posiciones, lo que está claro es que siempre se debe velar por un bien común y que bajo ningún argumento se pueden permitir expresiones de racismo y discriminación, de ofensa, denigración y difamación, hacia ninguna persona, ni en redes sociales ni en otros espacios. Bajo esta idea las redes sociales pueden seguir funcionando como un espacio de interacción y nosotros debemos preguntarnos si las usamos para informarnos y qué información obtenemos de esa plataforma.

Además, pensar que las nuevas lógicas de comunicación no deben ser coartadas y no se podría regular algo a nivel nacional que puede transgredir nuestras fronteras, como es el caso de Internet; hay una reto a la creatividad para poder regular los actos delictivos que se pueden cometer a través de redes, sin coartar este espacio de interacción social, priorizando la garantía de los derechos de las personas que acuden a este tipo de espacios.

Las redes sociales, es un tema en el que se debe educar, para entender y aprender un buen uso de las mismas, ya que temas como el racismo, bullying, etc. que ocurren en las redes sociales son temas de la cotidianidad que se verán reflejadas en cualquier espacio de interacción social si éstas no son prevenidas y subsanadas desde la formación y la educación.

Sin duda esto merece una mayor reflexión debido a las variables que involucra, pero, el debate está en la mesa.

Superación de la pobreza y la llamada clase media

Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas el descenso del nivel de pobreza extrema, entre 2005 y 2012, es de 22 puntos porcentuales (pp) en el área rural, mientras que a nivel nacional este indicador cayó de 38.2% (2005) a 21.6% (2012), es decir, bajó en 16.6 pp.

En 2005 la pobreza extrema en el campo alcanzaba un 62.9% y hasta el 2012 descendió al 40.9%, lo que equivale a una caída en 22 pp.

Igualmente, en la ciudad la pobreza extrema llegaba al 24.3% en 2005 y bajó al 12.2% en 2012, o sea que descendió 12.1 pp. 2 [2] Esto implica que en términos generales un 20% de la población que vivía en situación de pobreza ha ascendido –en términos de movilidad de clases– a una clase media que tiene mayor capacidad adquisitiva y por tanto mayores posibilidades de consumo.

Pero, ¿cuál es el significado de lo anterior? Que hay un grupo considerable de personas que pasan a tener ciertos [nuevos] patrones de consumo, y a enrolarse en determinados grupos sociales. Se genera una movilidad de clase que produce una alienación y separación de las necesidades y las demandas sociales de base, lo que repercute en una despolitización y desideologización.

Lo descrito pudo quedar reflejado en países como Argentina y Brasil, en los que se da un crecimiento importante de la clase media y una despolitización e inmersión en patrones de consumo, creando una falsa identidad de pequeña burguesía (aspirante a burgués) que finalmente se traduce, en el momento del voto, en una identificación con la burguesía y olvidar las luchas sociales y necesidades que se pregonaban antes, una alienación de clase.

En el referéndum del 21F puede haber interferido este fenómeno de movilidad de clase, que pudo haberse traducido en el voto de toda aquella población que salió de la pobreza e ingresó a la clase media, desligándose de sus luchas sociales, siguiendo los criterios de su entorno social más próximo.

Sin embargo, la clase media no tiene una composición homogénea en tanto hay una clase media “tradicional”, donde familias enteras han nacido en ese seno de ingresos promedio, y la “nueva clase media”, que se da a partir del fenómeno explicado. Con seguridad cada sector persigue diferentes intereses y lógicas sociales. El reto está en lograr descifrar y comprender esas lógicas.

Racismo y discriminación

Pese a los esfuerzos de inclusión por generar una identidad plurinacional y descolonizadora para que la sociedad se reconozca en igualdad y se desligue de la lógica de castas y el racismo como taras coloniales, algunos sectores continúan reivindicando aspectos de discriminación y diferenciación del “otro” por “clase” o “etnia”, en cualquier caso desde una diferenciación peyorativa.

Aquello se ve manifestado en expresiones como: “es un indio que no estudió y es presidente”, “los masistas son llunkus”; en otras palabras, se cambia el “indio de mierda” por el “masista de mierda”, siempre con el mismo contenido de desprecio hacia lo indígena, completando esto con ideas y conceptos como: ignorancia, incompetencia, clase popular, indio –como lo no blanco, lo no bueno–, etc.

Otro reto sin duda será re posesionar el debate acerca del racismo y el clasismo, para poder abrir nuestra mente y romper con las taras que aún persisten en la sociedad.

Re-ingeniería del proceso de cambio

Ante algunos supuestos casos de corrupción que están siendo investigados aún, es importante retomar las riendas del proceso de cambio, el que implica un proyecto de país con una proyección económica, social y política.

Retomarlo desde sus inicios, poner en mesa los propósitos que han sido cumplidos y cuáles han sido desviados, o no se los ha logrado aún. Replantear el horizonte político que sigue siendo el socialismo comunitario, restableciendo el camino apropiado para avanzar hacia ese horizonte.

Identificar fallas y elementos dañinos para poder seguir avanzando y no caer en un estancamiento así como hacer una evaluación y reingeniería de los caminos que debe seguir el proceso para conseguir el horizonte político planteado, son otras de las tareas pendientes.

En suma, hay que trabajar en la conciencia de los militantes del proceso y de la población para encausar las visiones de una construcción del país como un Estado Plurinacional.


* Politóloga, militante de Generación Evo (GE).

1 Periódico: http://www.laprensa.com.bo/diario/actualidad/pol%C3%ADtica/20160225/evo-admite-derrota-

y-arremete-contra-mesa-y-las-redes-sociales_75623_130856.html (visitada en 02/03/2016)-

2 http://medios.economiayfinanzas.gob.bo/MH/documentos/Materiales_UCS/ZOOM/ZOOM_18.pdf

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