enero 13, 2022

Juventudes del MAS-IPSP: ¡Presentes!

por: Humberto Claros Zeballos

En un Ampliado Nacional las y los jóvenes masistas han refrendado su identidad, su origen, su historia y el camino que buscan construir.

La Cumbre de los Trabajadores y Movimientos Sociales del 2 de abril que tuvo por escenario a la ciudad de Cochabamba, marca definitivamente una etapa importante dentro del proceso sociopolítico de las organizaciones sociales que, indudablemente, luego del Referéndum del 21F, se avocan a un proceso de autoevaluación y replanteamientos orgánicos y políticos para fortalecer el proceso de cambio, frente a las debilidades y fallas internas pero también frente a la arremetida geoestratégica del imperialismo yanqui en su intento por desgastar la imagen del presidente Evo Morales.

El debate ha lanzado profundos cuestionamientos, reflexiones y propuestas en el ámbito político y orgánico, abordando aspectos económico-sociales. Temas como la erradicación de los infiltrados de la derecha en el gobierno y en las propias organizaciones sociales, reivindicar lo orgánico y el respeto a las bases como condición elemental de la revolución, hasta el fortalecimiento de la economía social comunitaria, fueron puestos sobre la mesa.

Juventud masista

En este contexto hay un hecho que ha llamado la atención, y es que un día antes se había desarrollado en la misma ciudad el Ampliado Nacional de Juventudes del MAS-IPSP, al que han acudido las juventudes de los nueve departamentos de Bolivia. Se trata de un hecho relevante, primero por la presencia del presidente Morales, y segundo, porque da curso a un documento político.

Según comentaron los participantes, la visita del Presidente es un hecho histórico ya que nunca antes había tenido la oportunidad de asistir a un Ampliado Nacional de Juventudes, aunque el primer mandatario había estado presente en muchos otros espacios de jóvenes. Este hecho ciertamente ha enaltecido el espíritu de lucha y compromiso de las nuevas generaciones, donde además han podido compartir un platito de “fideos uchú” con el “líder indiscutible” del proceso de cambio.

Otro aspecto importante es el hecho de que de este evento emana el documento: Manifiesto Político de las Juventudes del MAS-IPSP.

Quizás sea la primera vez que las juventudes de las organizaciones sociales lanzan un documento de tal magnitud, en momentos en que la oposición política ha acusado al MAS-IPSP de carecer de liderazgos. Sin embargo, el ampliado ha demostrado lo contrario y el documento expresa la identidad política y territorial de la juventud masista.

Manifiesto

El documento consta de seis partes: la primera habla de la identidad cultural, política y territorial de la juventud, en la que claramente se destaca la participación de jóvenes indígenas originarios campesinos interculturales, jóvenes de los barrios, mineros, obreros, estudiantes, herederos de pueblos y naciones milenarias, que de manera decidida se definen como anticapitalistas, anti neoliberales y anti imperialistas, proclamando el Estado Plurinacional como un modelo de sociedad plural, hermanada y pacífica, ruta para el Vivir Bien.

La segunda parte aborda el “camino recorrido”, en otras palabras, la historia de las naciones originarias, asumida como suya por las juventudes del MAS-IPSP, en la que se relata el proceso de lucha del movimiento indígena desde la colonización española hasta la República. Facetas que no siempre han sido visibles ni valoradas, sino más bien ocultadas por la Historia Oficial adultocéntrica y occidental.

Se destaca el resurgimiento del movimiento indígena en las décadas del 70 y 80 como un hito importante en la construcción de un Instrumento Político propio, en una coyuntura donde Bolivia atravesaba el periodo neoliberal y en la que los políticos habían anulado su soberanía, hasta que el año 2000 y 2003, con la Guerra del Agua y Guerra del Gas, comienza la decadencia de los partidos políticos neoliberales tradicionales, dando inicio a la toma del poder desde los movimientos sociales, para luego refundar el país.

La tercera parte del documento aborda la refundación de Bolivia. Aquí se destaca la Asamblea Constituyente en la que por primera vez desde 1825, los pueblos y naciones indígenas participan en el diseño del país hacia un Estado Plurinacional como modelo de país plural que tiene el permanente horizonte del Vivir Bien, dejando en el pasado el Estado-nación excluyente.

La cuarta parte aborda propiamente “la juventud como el presente de Bolivia” en el Estado Plurinacional, y en ella se hace notar de que los jóvenes en tiempos del Estado neoliberal fueron siempre olvidados y postergados bajo el típico lema de que la “juventud es el futuro del país”, donde el Estado y la sociedad sufrió de un adultocentrismo.

Se abordó también el papel otorgado en las campañas electorales a la juventud, en la que únicamente eran vistos para pintar paredes y no como actores activos y presentes. En contraste a ello, hoy, con el Estado Plurinacional, la juventud ha asumido un papel protagónico.

La quinta parte desarrolla las amenazas y debilidades presentes y que están acechando de manera permanente al proceso de cambio –como se pudo ver en la campaña por el referéndum del 21F–, como parte de la arremetida sistemática que están soportando los gobiernos progresistas en América Latina. Pero el abordaje de estas debilidades se hizo también desde la estructura interna ya que se ha reflexionado en torno a los infiltrados de la derecha y los oportunistas que le han estado haciendo daño al proceso. Igualmente, se habló de la necesidad urgente de la ideologización política en todos los rincones del país a través de una Escuela de Formación Ideológica-Orgánica.

En su sexta parte el documento concluye con una serie de acciones urgentes a implementar, de las que podemos mencionar las siguientes: la defensa del líder indiscutible, como es Evo Morales; la Unidad y articulación de todos los pueblos y organizaciones sociales; la erradicación de las prácticas contrarrevolucionarias; el empoderamiento de las herramientas comunicacionales; implementación de las Casas de la Juventud; la realización de la “Cumbre Antiimperialista Latinoamericana de Juventudes”; el acompañamiento del proceso jurídico en la defensa de las aguas del Silala, así como de la demanda marítima, entre otros que merecen ser abordados en otra oportunidad detenidamente.

Conclusiones

La importancia de este documento radica en que las juventudes de las organizaciones sociales establecen claramente su identidad, su origen, su historia y el camino que se está construyendo. En términos políticos, es lo que se podría llamar la construcción de acciones programáticas propias desde una identidad y una realidad que el país vive hoy. Es también la muestra de la existencia de juventudes activas y protagónicas en el MAS- IPSP, con una identidad política clara y con principios heredados desde los pueblos ancestrales.


* Comunicador Quechua del Trópico de Cochabamba.

Sea el primero en opinar

Deja un comentario