septiembre 23, 2021

La lucha por la transformación de Nicaragua

por: Elías Chévez O.

Terceros en crecimiento en América Latina y el Caribe, los sandinistas deben sus éxitos a un modelo de alianza entre el Gobierno, el sector privado y los trabajadores.

La lucha contra la dictadura encabezada por la familia Somoza es una lucha por lograr la transformación de Nicaragua. Esto equivale a decir que nos proponemos liquidar el sistema económico y político que impera en nuestro país para sustituirlo por un sistema nuevo y superior.

Carlos Fonseca


Nicaragua se prepara para festejar el 37 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista este 19 de julio, evocar e invocar esa Nicaragua libre, el papel de Carlos Fonseca –Comandante en jefe de la Revolución–, Tomás Borge, y a todas las generaciones de héroes y mártires y los escenarios de aquella lucha (1961-1979) en las montañas de Bocay, Pancasán, Zinica, así como en las ciudades.

Carlos Fonseca fundó el Frente Sandinista a sabiendas de que al retomar el pensamiento y bandera del General Sandino, también heredaría todo el escarnio que sufrió el guerrillero, sus oficiales y soldados, tanto que escribió: “el amo yanqui y sus peones pretendieron denigrar el nombre de los héroes”. La importancia de rememorar esta fecha histórica de la etapa de Liberación Nacional, es la de una lucha continua en una Nicaragua gobernada por cuatro gobiernos neoliberales, entre 1990 y 2006, pero que se vio finalmente fortalecida con la retoma del gobierno del Frente Sandinista en 2007.

El Modelo Cristiano, Socialista y Solidario del Poder Ciudadano

El 10 de enero de 2007, no sólo se cambió de gobierno, se inició también un cambio de valores, actitudes, prioridades, estilo de gobernar, relaciones de poder y políticas. El punto inicial y final de estas políticas es el desarrollo del ser humano y las familias nicaragüenses, en sus condiciones históricas, culturales, sociales y de políticas nacionales y regionales del siglo XXI.

En este proceso se está transformando el modelo de sociedad neoliberal por el Modelo Cristiano, Socialista y Solidario del Poder Ciudadano, el cual se basa en valores cristianos, ideales socialistas y prácticas solidarias que guían la construcción de círculos virtuosos de desarrollo humano y revertir en 2009 el incremento de la pobreza observado entre 2001 y 2005, a pesar de la peor crisis del capitalismo mundial.

El modelo tiene un supuesto de que la única manera de cambiar Nicaragua es transformando a las y los nicaragüenses, y los logros 2007-2011 lo demuestran, con más de 500.000 personas en alfabetización y post alfabetización, con la restitución del derecho humano y constitucional a la salud y educación gratuita y universal, con más de 100 mil mujeres campesinas capitalizadas en el campo con el programa “Hambre Cero” y más de 123 mil mujeres pequeñas empresarias capitalizadas en la ciudad con el programa “Usura Cero”, entre otros logros.

Nicaragua en cifras

Se recuperaron valores al ir superando los antivalores de la sociedad de consumo individualista, depredadora de la solidaridad humana y de la Madre Tierra. Son 1.100.000, las personas, mayoritariamente jóvenes y mujeres, que se movilizan anualmente en apoyo a los programas sociales, como las jornadas de vacunación, de limpieza, la alfabetización y post alfabetización, las campañas de reforestación, programa “Amor y Amor” para los más chiquitos, “Operación Milagro”, construcción y mejoramiento de viviendas, centros educativos y centros deportivos, entre otros.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que nuestro país logró reducir su tasa de hambruna en un 33.4%, del 55.1 % en 1990 a un 21.7 % en 2013, alcanzando los Objetivos del Milenio contra el hambre al reducirla en más de la mitad.

CEPAL, el FMI y el Banco Mundial, certifican que el crecimiento promedio en los últimos cinco años se situó en el 5.8%; con el modelo preventivo “Familiar- comunitario”, para una Nicaragua Segura, el país se presenta como el cuarto de América Latina y el primero de Centroamérica con la menor tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes, según revela el Informe Regional de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Igualmente, el cambio de la matriz energética actualmente produce el doble de energía de lo que producía en el año 2007, pasando del 20% de producción de energía con combustibles fósiles al 54% renovable; la energía llegaba a un 50% de la población y se está en 85% de cobertura, lo cual significa lucha contra la pobreza, inclusión social.

Nicaragua hoy exporta prácticamente el doble de lo que exportaba en el año 2006, $us. 2.000 millones, alcanzando la cifra promedio de unos $us. 5.000 millones

La continuidad de ese proceso bajo el gobierno encabezado por el presidente Daniel Ortega, en la que se mantiene el privilegio de la memoria y la vivencia de todos los momentos de resistencia antimperialista ejemplar, y todos los instantes de nuestra revolución triunfante, que batalla sin receso ni tregua, para consolidar avances especialmente para superar la pobreza.

Las encuestas que sistemáticamente se realizan por Empresas MYR y CID indican que: El FSLN mantiene su liderazgo en esta nueva etapa iniciada en 2007 y que año a año se consolida. La simpatía partidaria obtiene el 54.4% mientras el resto de los partidos sumados obtienen el 37%; la intención de voto, si las elecciones fueran a la fecha del levantamiento del estado de opinión en marzo 2016, es de 65% a favor del FSLN; la gestión de la economía dirigida por el presidente Daniel Ortega es aprobada con un 73%, resultados similares a las preferencias por el presidente Ortega para las elecciones presidenciales venideras.

La vitalidad del sandinismo proviene de su fe, de sus móviles de justicia social y desarrollo, y no de alguna fobia o resentimiento a los EE.UU.; cualquier movimiento con esas pasiones inferiores está condenado a su explicable ocaso.

No hay revoluciones perfectas. La sandinista es sencillamente humana porque Sandino no fundó una religión; Carlos jamás intentó conformar una dogmática tras redescubrir al General; ni la dirigencia del FSLN se precipitó en articular una liturgia laica para la Revolución.

A nadie se le ocurre, menos al Frente, construir el paraíso de la unanimidad. Pero trabajar por una Patria Grande tampoco es pecado.

Junt@s y Unid@s seguiremos aprendiendo, derrotando el egoísmo, la indiferencia, la falta de solidaridad, construyendo la Patria, para reconocer las circunstancias de esta nueva historia en que nos toca SEGUIR CAMBIANDO NICARAGUA, EN AMOR A NICARAGUA.

¡OTRO 19, Y SIEMPRE MÁS ALLÁ!


* Embajador de la República de Nicaragua en Bolivia.

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