enero 16, 2022

María Del Carmen Serdán Alatriste

Nació en la ciudad de Puebla en 1875. Era hija de Manuel Serdán y Carmen Alatriste, y tras aprender las primeras letras, recibió una cuidada educación en el Colegio Teresiano.

En el marco del ocaso de la dictadura porfirista, abrazó junto a sus hermanos la causa anti-reeleccionista que lideraba Francisco Madero. En 1909, uno de sus hermanos fue elegido presidente de la sección de Puebla del Partido Nacional Antirreleccionista.

Posteriormente viajó a San Antonio en Texas donde se entrevistó con Madero y a partir de ahí, junto a sus hermanos, recibe la instrucción de iniciar la Revolución en el estado de Puebla, un 20 de noviembre, tras la proclama del Plan de San Luís para llamar al pueblo de México a sumarse al movimiento revolucionario.

Bajo el alias de “Marcos Serratos” realizó sus actividades clandestinas, fabricación de bombas, transacción de rifles y pistolas, repartición de dinamita y promovió propaganda en contra del régimen de Porfirio Díaz. También colaboró en la publicación clandestina No-reelección.

El 18 de noviembre de 1910 cinco policías se presentaron en el domicilio de los Serdán con orden de detener a uno de sus hermanos; desatándose un tiroteo en el que resulta gravemente herida mientras llevaba municiones a los revolucionarios refugiados en la azotea. Fue entonces encarcelada en la cárcel de La Merced, junto a su madre y su cuñada, y posteriormente recluida en el Hospital de San Pedro. Cuentan que disparando, desde el balcón, animaba al pueblo entre arengas y gritos de “Viva la no reelección”.

Al cabo de un tiempo decidió continuar con su lucha y participa en la Junta Revolucionario en Puebla, donde se entrevistó con Venustiano Carranza después del golpe de Estado de Victoriano Huerta. Luego se incorporó como enfermera en los hospitales de las fuerzas combatientes.

Murió el 28 de agosto de 1948 en Puebla, México. Nunca quiso obtener algún beneficio de su hazaña, desapareció completamente del ámbito nacional y no solicitó favores, ni pidió recompensas.

Por su valor simbólico, la casa de los Serdán (punto en el que tuvieron lugar los primeros combates de la Revolución Mexicana), sería luego convertida en el Museo de la Revolución de Puebla.

La Época.-

Sea el primero en opinar

Deja un comentario