marzo 8, 2021

Bolivia 2019: perspectivas y Desafíos

Inflexión histórica

Para analizar las perspectivas y desafíos que enfrenta el país hacia el año 2019, considero importante partir de un breve repaso de los resultados electorales del Referéndum del 21 de Febrero de 2016, ya que podemos identificar una inflexión histórica en el proceso de cambio o un primer ciclo o década de oro entre los años 2005 y 2015, basados en la recuperación de los recursos naturales, la nacionalización de los hidrocarburos y el relanzamiento soberano del aparato económico productivo del país, así como la consolidación del Estado Plurinacional, pero luego el inicio de un nuevo ciclo del año 2016 en adelante.

Ganadores y Perdedores Relativos (Fernando Mayorga)

Siguiendo las reflexiones de Fernando Mayorga [1], podemos constatar que a pesar de la retórica maximalista (radicalización discursiva) del campo político opositor, los resultados del Referendo del 21 de Febrero demuestran una “equilibrada distribución de preferencias electorales” y “la ausencia de fractura o polarización social ni la figura de país dividido”, por lo que Mayorga presenta la tesis de “ganadores y perdedores relativos”, poniendo en contexto, dimensión histórica y proyección política los significados y alcances de los resultados del 21F (Ver gráfico).

Tesis de Ganadores y Perdedores Relativos como eje de análisis

El marco político general que nos presenta Fernando Mayorga con la tesis de “ganadores y perdedores relativos”, nos permite ingresar en un eje de análisis más concreto del campo político oficialista (MAS) y de la(s) oposición(es), ya que trasciende la coyuntura electoral específica del 21F, poniendo acento en el carácter semi plebiscitario de dicho evento electoral y la ausencia de candidato del bando opositor que encabece la campaña, favoreciendo la agregación y cohesión de la(s) oposición(es) en torno a la confrontación a la propuesta de respostulación (Reforma Constitucional parcial) y de la figura de Evo Morales Ayma.

Excepcionalidad Política y Electoral

Es decir, la figura de “ganadores y perdedores relativos”, nos permite resaltar que ninguna de las fuerzas políticas de las oposiciones hubieran podido obtener este porcentaje electoral por sí mismos o yendo solos al Referéndum del 21 de Febrero de 2016, por lo que los resultados del Referéndum constituyen una excepcionalidad política y electoral. Habida cuenta de la naturaleza y características políticas semi plebiscitarias del Referéndum del 21F, por única vez en la historia (excepcionalidad política y electoral) podrán las oposiciones nacionales obtener este porcentaje de votación, por los siguientes motivos:

● En el Referéndum del 21F no había la necesidad de presentar candidatos de las oposiciones. Ante la ausencia de pugnas internas por las candidaturas, las oposiciones pudieron formar un vórtice político en común en torno a la derrota del “NO”.

● La consigna del “NO” abarcó un amplio espectro político – ideológico en la línea ideológica, cohesionando desde los disidentes del MAS (ubicados discursivamente desde una posición progresista), abarcando hasta el centro, la derecha moderada, la derecha conservadora, la derecha radicalizada e inclusive el voto anti sistémico de los jóvenes.

Coyuntura Pos 21F y los intentos de balcanización de Bolivia

Por otro lado, el transcurrir de la coyuntura pos electoral nos da tempranos indicios de que ingresamos en una nueva época altamente ideologizada, caracterizada por el acoso político y judicial de parte de las oposiciones de derechas y los disidentes el MAS hacia el oficialismo de Gobierno. En estos próximos años las oposiciones nacionales en directa coordinación con las derechas neofascistas coloniales extranjeras intentarán por todas las vías y escenarios de desgastar, socavar y vaciar de legitimidad, respaldo social, autoridad moral, sustancia política y sentido histórico al Gobierno del Presidente Evo Morales Ayma. Ingresamos de lleno en los intentos externos de balcanización de Bolivia.

Intentos de rentabilizar la cohesión del campo político opositor

Sin embargo, en el escenario pos electoral, las oposiciones de derechas no podrán mantener ni rentabilizar la cohesión conseguida en la campaña del Referendo, ya que en los poco más de 2 años que faltan hasta las elecciones del 2019, cada una de las diversas organizaciones y/o fuerzas políticas buscarán capitalizar para sí dicha victoria electoral relativa, provocando fractura y dispersión político – electoral entre las oposiciones, debilitando las posiciones de éstas.

Ante la imposibilidad de rentabilizar la victoria electoral relativa, los esfuerzos de la Guerra de Cuarta Generación

Frente a lo anterior, las oposiciones más radicalizadas buscarán “calentar la calle” o ingresar en el escenario de la Guerra de Cuarta Generación (Fourth Generation Warfare 4GW) para provocar movilizaciones simultáneas, tanto en la calle como desde las redes sociales, como también desde sus aliados en medios de comunicación internacionales (CNN, New York Times, Washington Post, etc.) para socavar, desgastar, deslegitimar y vaciar al Gobierno del Presidente Evo Morales, aprovechando la excepcionalidad política y electoral de cohesión en torno a un vórtice en común que les ha brindado la victoria del NO.

Oposición como Campo Político Fragmentado

Retomando el texto citado de Fernando Mayorga, éste nos plantea que “la oposición es un campo político fragmentado que carece de consistencia programática, organizativa y discursiva”… “no ofrece condiciones para una coalición opositora, más aun con la existencia de fuerzas políticas extraparlamentarias que tienen mayor incentivo para actuar al margen de los partidos políticos.” Por ende, el surgimiento de estas nuevas fuerzas y representaciones políticas fuera de las lógicas partidarias, “reconfiguran el campo político opositor”, ya que nuclean unas oposiciones formales – institucionales, contenidos en la estructura política partidaria y de las agrupaciones ciudadanas, y por otro lado, permite la acción política autónoma al margen de la estructura partidaria.

Voto Duro Nacional

A diferencia del voto del NO que fue compartido por las diversas fuerzas políticas de las alianzas de las oposiciones, el 48,73% que el MAS obtuvo en el Referéndum del 21 de Febrero es una votación administrada exclusivamente por la sigla del oficialismo de Gobierno. Por la naturaleza y características del Referéndum del 21 de Febrero de 2016, el 48,73% puede constituir en este nuevo ciclo pos Referéndum, la base (mínima) real del voto duro nacional del oficialismo de Gobierno.

Reproducción de la Capacidad Hegemónica del Oficialismo (MAS) en el Campo Político Nacional

Cabe recalcar que a diferencia del 51,20% de porcentaje electoral que comparten las organizaciones y fuerzas políticas de las oposiciones, el 48,73% correspondiente a la opción del SI lo rentabiliza sólo el MAS, sin compartir esta base electoral con ninguna otra sigla, manteniendo su base de legitimidad y gobernabilidad política. Por lo tanto, siguiendo la fundamentación teórica de Fernando Mayorga, el MAS sigue reproduciendo “capacidad hegemónica” en el campo político nacional, manteniendo su presencia en lo nacional como partido predominante, en el contexto de un sistema político en el que existe “competencia” (por la presencia de otros organizaciones políticas que disputan al MAS el manejo del Estado), pero no existe “competitividad” (posibilidad política – electoral real de que algunas de las organizaciones políticas adversarias le dipute el poder nacional al MAS).

El Estado Plurinacional como principio Hegemónico articulador del Bloque Histórico

Es decir, el partido de Gobierno sigue siendo el único partido con presencia nacional completa, penetración territorial y arraigo popular; por otro lado, administra la hegemonía discursiva y simbólica al retener la capacidad de articular el conjunto de demandas hacia un principio articulador del bloque histórico, contenido en el Estado Plurinacional. El vórtice hegemónico del Estado Plurinacional condensa el bloque histórico, aunque este pueda estar comprendido por varios bloques políticos al interior. Por lo tanto, como manifiesta Mayorga, “no existe otro principio hegemónico articulador del espacio de discursividad político, sino solamente una disputa por su conducción u orientación sin cuestionar el núcleo estatocéntrico”. Desde esta perspectiva, podemos entrever que los esfuerzos por la apropiación del Gobierno de Bolivia para el año 2019 probablemente vendrán desde los escenarios para políticos, las nuevas tecnologías de derrocamiento y desde los márgenes de la nueva institucionalidad democrática progresista del Sur. Como parámetro de las experiencias regionales, tenemos los casos de Golpismo del Siglo XXI en Honduras, los Golpes Constitucionales al Presidente Fernando Lugo en Paraguay y de la Presidenta Dilma Rousseff en el Brasil, las estrategias golpistas multifactoriales en el caso de la República Bolivariana de Venezuela y el progresivo desgaste y vaciamiento de legitimidad desde los medios de comunicación al Gobierno de Cristina Kirchner de la República Argentina.

Retos, desafíos y tareas pendientes entre 2016 al 2019: enfrentar el giro reaccionario neofascista colonial nacional e internacional de intencionalidad golpista y de derrocamiento al Gobierno de Evo Morales y Álvaro García Linera.

Giro Reaccionario.- Lo imprescindible en este momento histórico que atraviesa Bolivia, es comprender que existe un antes y después del 21F: el 21F inicia una inflexión o giro reaccionario en el país, ya que abre explícitamente el escenario golpista y de derrocamiento del Gobierno de Evo Morales y Álvaro García Linera, como también de los esfuerzos de aborto histórico del proceso de cambio. En base a esta idea fuerza central, a continuación desarrollamos algunos de los retos, desafíos y tareas pendientes hacia el año 2019.


1. Posible causa tras los resultados del 21F:

Nueva composición social en el país luego de la década de oro en la economía boliviana producto de la nacionalización de los recursos naturales, sectores y empresas estratégicas del Estado Boliviano.

Deslizamiento de la conciencia de clase de las nuevas facciones emergentes de clase media urbana popular heterogénea.

Retos, desafíos y tareas pendientes al 2019:

(Re) Ideologización

* Identificar la composición política – ideológica y social de las nuevas facciones de clase media emergente.

* Trabajar ideológicamente con las nuevas facciones emergentes de la clase media heterogénea.

* Formación de cuadros políticos y militancia orgánica.

* Cohesionar al Bloque Social en el poder y Gobernar en base al bloque duro.

2. Posible causa tras los resultados del 21F:

Incorporación a la ciudadanía de jóvenes que normalizan, relativizan, trivializan y descontextualizan las transformaciones del proceso de cambio.

Retos, desafíos y tareas pendientes al 2019:

Recuperación de memoria histórica y construcción de (nueva) narrativa histórica del proceso de cambio.

* Recuperación de la memoria histórica y construcción de una nueva narrativa histórica en clave generacional, que vincule la memoria de las resistencias, rebeliones, luchas y levantamientos de los movimientos sociales con los beneficios de la realidad que todos y todas disfrutamos en la actualidad.

3. Posible causa tras los resultados del 21F:

Limitaciones y debilidades en continuar impulsando la tesis de inversión / gestión pública como reproductor de fidelidad política y rendimiento electoral.

Monotonía en la convocatoria política del oficialismo (Fernando Mayorga)

Retos, desafíos y tareas pendientes al 2019:

Combinar la Gestión Pública e Institucional con renovada Gestión Política.

* Los resultados del 21F ponen en duda, tela de juicio o relativizan la tesis de Inversión y/o gestión pública (Agenda 2025) como línea de base del Gobierno para la construcción de la fidelidad política y el rendimiento electoral, por lo que ingresamos en una nueva etapa en el proceso de cambio que debe combinar Gestión Pública e Institucionalidad del Estado con Gestión Política, ideológica, anti imperialista, anti colonial, despatriarcalizador y de impulso hacia el Vivir Bien.

* La Agenda 2025 es necesaria, pero no suficiente ante la nueva etapa política y de escenarios de Guerra Sucia que se abren con los resultados del 21F.

* El partido de Gobierno debe mantener su centralidad entre los actores políticos relevantes, a través de su capacidad de interpretación y articulación de las demandas sociales, así como la iniciativa en la gestión de políticas públicas creativas.

4. Posible causa tras los resultados del 21F:

Desplazamiento y reemplazo de la estructura orgánica del Instrumento Político por el Aparato Estatal

Retos, desafíos y tareas pendientes al 2019:

Recuperar, reforzar y dinamizar la estructura orgánica del Instrumento Político: de la gestión pública a la gestión política.

* Luego de una etapa de relativa despolitización e incidencia técnica hacia la gestión pública e infraestructura, ingresamos en una etapa altamente política e ideológica, en donde se tendrán que evaluar internamente las situaciones de oportunismo, sectarismo, así como la necesidad de restructuración interna para evolucionar de la gestión pública apoyado en el aparato estatal hacia la gestión política con base social, anclada en la estructura orgánica del Instrumento Político.

* Entre sus principales tareas: diseñar la gestión política, asistencia ideológica y doctrinaria a la dirigencia y militancia, formación de cuadros, reclutamiento de dirigencia, reproducción de militancia, frenar las disidencias y vocerías políticas temáticas.

5. Posible causa tras los resultados del 21F:

Inefectividad de la tesis de acercamientos y alianzas (económicas / políticas) con la clase dominante cruceña

Retos, desafíos y tareas pendientes al 2019:

Evaluar políticamente las alianzas con la clase dominante cruceña.

* Evaluar desde la perspectiva política a cada una de las alianzas con la clase dominante cruceña: rendimiento electoral, fidelidad y capacidad de reproducir una relación política más estable en el tiempo, vocerías, imagen, influencia en círculos internos, coordinación, coherencia, etc.

* Prever escenarios de renovados empates catastróficos.

* Gobernar con el Bloque Social en el Poder, recuperar (Oruro, Potosí) y consolidar el voto duro nacional.

6. Posible causa tras los resultados del 21F:

Guerra Multimodal, Nuevas Tecnologías de Derrocamiento, Guerra de 4ta Generación y Guerra Sucia

Retos, desafíos y tareas pendientes al 2019:

Las estrategias y tácticas de la Guerra de 4ta Generación, Guerra Multimodal o Guerra Sucia en el nuevo escenario pos electoral del 21F.

* Las estrategias y tácticas de la Guerra de 4ta Generación, Guerra Multimodal o Guerra Sucia abarcan desde el asedio internacional de la prensa y formadores de opinión pública de las derechas neofascistas coloniales, las alianzas de los disidentes y oposiciones nacionales con los gobiernos de restauración neoliberal, la fractura geopolítica, la competencia económica y comercial desleal, el acoso político y judicial, la invasión de la privacidad e intimidad de las autoridades públicas, el vaciamiento de la autoridad del Estado y sus Instituciones, la creación de escenarios paralelos a los oficiales y extra territoriales, el calentamiento en la calles y la devaluación del debate político estructural, entre otros.

7. Posible causa tras los resultados del 21F:

Extra – Territorialidad desde las Redes Sociales.

Superar la brecha generacional por medio de nuevos códigos discursivos y estéticas comunicacionales, superando la disyunción: gestión territorial versus nueva estética comunicacional de las Redes Sociales Digitales (RR.SS.DD.)

Retos, desafíos y tareas pendientes al 2019:

Recuperar la gestión y control político del territorio.

* Luego de los resultados del 21F de 2016, se evidenció la imperiosa necesidad de volver a gestionar políticamente el territorio, para lograr el objetivo de controlar políticamente el territorio, habida cuenta de la impronta de las oposiciones de derechas de crear o construir nuevos escenarios políticos en las Redes Sociales y en los medios masivos de comunicación tradicionales para equilibrar las correlaciones de fuerzas políticas.

* Es decir, ante la ventaja política estratégica e histórica de la articulación territorial de los movimientos sociales, las derechas crean otro escenario de disputa o confrontación política en los medios tradicionales y en las Redes Sociales, para aparentar legitimidad y apoyo social y por otro lado, llevar al MAS a un campo de disputa en la que las fuerzas imperiales (EE.UU.) tienen ventaja monopólica de origen en cuanto a los recursos económicos y la tecnología.

* Por lo que librar la principal batalla política ante los medios tradicionales (que no solo son empresas privadas, sino operadores políticos de las derechas) y ante las Redes Sociales, no solo resulta ser una falacia, sino inmolarse políticamente. La principal batalla política debe seguir siendo en la calle, en el barrio, en el campo y en el territorio, donde las organizaciones y movimientos sociales tienen el tejido institucional y organizacional mayoritario.


1 MAYORGA, FERNANDO. (2016) Referendo Constitucional: Balance y Escenarios de Futuro. ¿Está en declive la Hegemonía del MAS? En ANDAMIOS. Revista del Órgano Electoral Plurinacional de Bolivia para la deliberación Pública. Referendo Constitucional 2016: Redes, Enredos y Democracia Directa. Nueva Época, año 1, número 2, septiembre de 2016.

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