mayo 31, 2020

“La victoria de Bolsonaro es la victoria electoral del capital financiero apoyado en Policía Militar y Fuerzas Armadas”

Entrevista a Joao Pedro Stedile, miembro de la coordinación nacional del Movimiento de Trabajadores sin Tierra (MST) y uno de los principales referentes de la lucha social en Brasil.

Rafael Silva (RS).- ¿Qué significa la victoria de Bolsonaro en las urnas para los movimientos sociales?

Joao Pedro Stedile (JS).- Se produjo una victoria electoral del proyecto del capital financiero, aliado con el capital extranjero, apoyado en la militancia de derecha instalada en la PM, en las Fuerzas Armadas. Esta victoria sólo fue posible porque utilizaron de forma ilegal, y con apoyo externo, potentes ordenadores para diseminar mentiras, de forma sistemática a través de las redes sociales, en especial WhatsApp, y Facebook.

           Ahora, tendremos un gobierno de naturaleza neofascista, con un plan económico ultra-neoliberal, que va a aumentar aún más las dificultades del pueblo, y profundizar la crisis económica en el país. Su proyecto se basa únicamente en beneficiar al gran capital, y para ello se concentró en la libertad total del mercado, con las privatizaciones, el desmonte de los servicios públicos, para generar más dinero para pagar intereses y la subordinación de nuestra economía a los intereses del capital de los Estados Unidos.

           Y a los que no concuerdan, promete represión, como dijo en la campaña sobre masacrar a la minoría.

RS.- La historiadora francesa Maud Chirio en una entrevista al diario Folha de S. Paulo afirmó que lo que puede ser considerado como “bravuconadas” del discurso de Bolsonaro es, en realidad, un sistema de pensamiento. “Creo que la elección del candidato del PSL representa el fin de la Nueva República y prevé que movimientos sociales como el MST y el MTST serán declarados organizaciones terroristas y el PT será prohibido”. ¿Cómo ve usted este análisis?

JS.- Por supuesto, que las bravuconadas forman parte de una forma de comunicación con sus partidarios, con una base social dispersa, que es anti-sistema capitalista, pro ironía, que es anti-PT.

           Pero ese discurso no tiene base social real organizada en la sociedad brasileña. Por eso, ya está cambiando. El discurso fue sólo cortina de humo, para no discutir los proyectos antagonistas que estaban en disputa en la elección. Como dijo el historiador Murilo de Carvalho, si él transforma el discurso de campaña en práctica política, sería torpe y suicida.

           Los movimientos populares en general, y en particular el MST y MTST se basan en el derecho constitucional, de libertad de expresión y organización, para organizar a nuestro pueblo a resolver sus problemas concretos, de vivienda, de trabajo y acceso a la tierra. Estamos protegidos por la constitución y la sociedad. Si él comete la tontería de criminalizarnos, se aislaría de la sociedad. Y tendría que romper la constitución.

           Parece que al menos el futuro ministro de la justicia ya lo entendió, y se manifestó públicamente contra criminalizar movimientos populares.

           La lucha social y colectiva es la única forma democrática y civilizada del pueblo enfrentar y resolver sus problemas de mejora de las condiciones de vida. Fuera de eso es la barbarie, el vale todo, el sálvese quien pueda.

RS.- ¿Cuál es su opinión respecto de la indicación del juez Sergio Moro para el Ministerio de Justicia?

JS.- Me pareció que fue un escarnio, un cinismo completo, un golpe en la cara del pueblo brasileño. Porque quedó claro que el juez actuaba todo el tiempo para impedir la candidatura Lula, que ganaría en cualquier escenario, y así beneficiar al candidato Bolsonaro. En cualquier sociedad democrática, que las instituciones jurídicas funcionan de forma neutra, el proceso electoral sería investigado y anulado.

           Pero aquí en Brasil el poder judicial, formado mayoritariamente por hijos de la burguesía y de la pequeña burguesía, sin legitimidad del voto popular, que se escudan en concursos, farsas (porque la autoridad no puede venir del concurso, según la constitución, todo poder, y por lo tanto el poder judicial debería emanar del pueblo). Y el pueblo, la sociedad no tiene ningún control social sobre el poder judicial, que hace lo que quiere, como quiere. Está a la vista en cosas como el auxilio de vivienda, las vacaciones …y claro, los altos salarios. Y ahora el STF aumenta sus propios sueldos en un 16%. ¿Por qué no aplicar entonces para todos los trabajadores?

           El general Mourão, vicepresidente electo, debería explicar, si el 13 salario, una conquista histórica, es una mochila de peso para los empresarios, lo que es una mentira. ¿Cómo se puede clasificar los altos salarios y privilegios del intocable poder judicial? En algún momento de nuestra historia tendremos que hacer una reforma política, de un modelo de aplicación de la democracia que incluya la reforma del poder judicial.

RS.- Una característica común en el proceso electoral este año es el discurso de relativización e incluso la falta de respeto a los derechos humanos. Esta retórica fue adoptada en diferentes esferas de poder, de candidatos a la presidencia hasta postulantes al legislativo estadual y se mostró victorioso en muchos casos. ¿Usted cree que caminamos hacia el irrespeto sistemático de los derechos humanos por agentes del Estado?

JS.- No creo. La sociedad brasileña no se organiza sólo a través del estado. El gobierno, el poder judicial y las fuerzas policiales pueden ser más represores, pero en la sociedad brasileña hay otras formas de organización social, que servirán como barrera, resistencia y reparo contra esta ofensiva conservadora. Además de las contradicciones que existen dentro del propio gobierno electo y sus aliados. ¿Va a seguir discriminando a negros e indios, cuando gran parte de los miembros de las PM y FF.AA. son negros e indios? ¿Continuará con discurso y prácticas homofóbicas, y cómo será cuando se encuentre con gobernadores electos que son homosexuales?

RS.- Después de cuatro victorias seguidas, el PT fue derrotado. ¿Cómo sigue el campo de la izquierda brasileña después de esa derrota?

JS.- La izquierda brasileña tiene muchos problemas. Evidentemente cometió muchos errores en sus gobiernos, y no supo tener la humildad de reconocerlos y hacer la autocrítica. Pero fundamentalmente la izquierda perdió la batalla ideológica con la derecha, cuando la derecha, usando todo su poder económico, mediático y judicial, impuso su narrativa a la sociedad.

           Por ejemplo. Estamos enfrentando una crisis económica histórica, estructural e internacional. Es de la naturaleza del sistema capitalista esas crisis, como sucedió en la década del 30, 60 y 80, en nuestro país. Pero ahora la derecha dijo que la culpa de la crisis es de los gobiernos del PT. La corrupción forma parte de los métodos de los capitalistas de apoderarse de los recursos públicos y para ello pagan sobornos a algunos operadores políticos. Los dos mayores partidos en número y volumen denunciados en la causa Lava-Jato fueron el PP y el MDB. Sin embargo, sólo aparece que Lula es el culpable.

           Los gobiernos del PT fueron gobiernos neo-desarrollistas, un poco por debajo de la socialdemocracia europea clásica. La derecha implantó la idea que eran comunistas, que distribuían kit gays, biberones de todo tipo, etc… Y desgraciadamente con la fuerza del capital y de los medios, el pueblo creyó y dio la victoria al Bolsonaro.

           Sin embargo, ahora la izquierda necesita hacer un profundo debate estratégico. Retomar el trabajo de base, para concientizar y organizar a los trabajadores. Priorizar el trabajo con las redes y los medios de comunicación propios. Y pensar nuevas formas de luchas populares que mejoren las condiciones de vida del pueblo.

           La izquierda no puede pensar sólo en ganar elecciones. Necesita tener como meta fundamental organizar al pueblo, y recuperar la hegemonía de las ideas de la clase obrera en la sociedad. Recuperar los valores humanistas y socialistas, y practicarlos, como la solidaridad, la defensa de la justicia social y la igualdad entre todos los seres humanos.

RS.- Líderes políticos consolidados como Geraldo Alckmin, Marina Silva y Ciro Gomes no tuvieron malos resultados en ese proceso electoral. ¿Cuáles líderes, no sólo en el campo de la izquierda, salieron fortalecidos de esta elección?

JS.- Los dirigentes que quisieron defender una propuesta de centro, fueron derrotados, porque la elección se transformó en una lucha de clases, entre dos proyectos. Un proyecto del gran capital y un proyecto de la clase obrera. Quien quedó en el medio, no tuvo espacio, independiente de su trayectoria, naturaleza o voluntad política.

           También fueron derrotados todos los políticos que estaban identificados con el gobierno golpista del Temer. El pueblo no olvidó el golpe. Todos ellos fueron derrotados, Perondi, Juca, Magno Malta, Eunbicio de Oliveria, etc.

           En el cuadro electoral, hay varios cuadros importantes electos en la izquierda, en el centro y en la derecha. Y por tanto desde el punto de vista electoral salieron victoriosos. Hubo victorias de todos los matices ideológicos. En la derecha, hubo sustitución de viejos cuadros, por nuevos cuadros, aún más reaccionarios, y algunos originarios de las fuerzas policiales y militares. Sin ninguna experiencia de la lucha política institucional.

           En la izquierda, creo que la elección de los doce gobernadores del nordeste que forman un arco geográfico desde Pará hasta Espírito Santo, fue muy importante. Y entre ellos la victoria de Fátima Bezerra, en Río Grande do Norte, es un aliento. Pues ella derrotó a una oligarquía que controlaba el estado, hace 400 años y se convirtió en la única gobernadora del país. Tengo esperanzas de que haya cambios positivos muy importantes por allí.

RS.- ¿Cuál es el balance que usted hace de los años del PT en el poder respecto de la Reforma Agraria? ¿Se podría haber hecho más?

JS.- Siempre tuvimos una postura crítica a los gobiernos del PT en lo que se refiere a la reforma agraria, basta con acompañar la memoria histórica de nuestra página en internet. Seguimos nuestra lucha, tuvimos que hacer muchas ocupaciones, hicimos muchas marchas, para seguir presionando.

           Hubo avances en términos de desapropiación de latifundios, en el primer mandato de Lula, y después hubo una parálisis, y en el último gobierno de Dilma, la reforma agraria se detuvo. Muchos factores influenciaron: la crisis económica, la falta de preparación de los gestores, un INCRA muy burocratizado, el poder judicial siempre contra la reforma agraria. Y la propia naturaleza del gobierno, que era un gobierno de composición de clases. Muchos terratenientes formaban parte del gobierno e impedían el avance de la reforma agraria.

           Pero lo principal es que los gobiernos Lula-Dilma creyeron que era posible compartir las políticas públicas entre la reforma agraria y el agro-negocio. Porque el agro-negocio estaba dentro del gobierno también.

           Nosotros decíamos, que el problema no era la convivencia entre la gran propiedad productiva y la necesidad de reforma agraria. Lo que el gobierno necesitaba dejar claro es que el agro-negocio es el modelo del capital de explotación de la agricultura, y por tanto debería quedar sólo en la esfera del mercado, que ellos tanto defienden. Y que las políticas públicas, la preocupación del gobierno debería ser con los campesinos, y con los agricultores familiares.

           Entre las políticas públicas que representaron avances en esos gobiernos, conquistamos, de forma colectiva con todos los movimientos y los parlamentares progresistas, el programa PAA de compra anticipada de alimentos de los agricultores. La expansión del PRONERA, como acceso a la universidad, la política de merienda escolar, dirigida para agricultura familiar y agro-ecológica.

           La expansión del crédito Pronaf, que muchos elogian, en nuestra opinión, atendió sólo a los intereses de las agroindustrias que integraban a los campesinos, y por eso el 75% se aplicaba en el sur.

RS.- ¿Cuál es su opinión sobre el nombramiento de la diputada Tereza Cristina para el cargo de Ministra de Agricultura?

JS.- Es natural que con la nueva correlación y fuerzas oriundas de las urnas, el gobierno indique de nuevo, una diputada ruralista para el cargo. No conozco la trayectoria de esa señora. Sólo sé que en el parlamento se conoció como la reina de los agrotóxicos. Es decir, entonces actuaba en defensa de los intereses de las multinacionales Bayer, Basf, Syngenta y Monsanto, que son las que producen y quedan con el lucro del agrotóxico.

           En el pasado reciente, habíamos tenido otro rey de los agrotóxico, en el parlamento, era el diputado Moreira, de Mato Grosso. Desafortunadamente ya no está con nosotros, murió de cáncer en el estómago, probablemente causado por alimentos contaminados por agrotóxicos.

           Espero que entienda algún día que la función primordial de la agricultura, el acto de cultivar la tierra, en la sociedad es producir alimentos saludables y baratos a toda la población. Y el modelo del agro-negocio no logra ni quiere desempeñar esa función social.

RS.- Vivimos un período marcado por la distribución masiva de fake news y del asesinato de reputaciones vía redes sociales. ¿Cómo el MST se prepara para lidiar con mentiras sobre el movimiento diseminadas en el ambiente virtual?

JS.- Recomiendo leer el libro GUERRAS HIBRIDAS, publicado por la Editora Expresión Popular. Escrito en 2014, describe con detalle estos métodos como parte la nueva estrategia del gobierno de Estados Unidos y de la derecha mundial, para controlar a los gobiernos. Y ya fue aplicado para elegir el Trump, en el Brexit en Inglaterra, en India, y ahora en Brasil. Y uno de sus mentores y asesor de Trump, Steve Bannon, ya anunció que esas nuevas fuerzas reaccionarias se aglutinaron en una articulación que se llama “Movimiento” y que harán la primera reunión en enero en Bélgica para contraponerse al encuentro de Davos, de los capitalistas. Es decir, ellos consiguen ser más reaccionarios, y por eso también son neofascistas, que los 500 capitalistas más inteligentes que se reúnen todos los eneros en Davos, Suiza para debatir formas de continuar acumulando capital.

RS.- El MST completó 34 años de actuación, ¿Cuáles fueron los mayores errores y aciertos de la organización?

JS.- Nosotros pretendemos adoptar la metodología de siempre hacer una evaluación interna de nuestros errores y aciertos. Como forma de corregir y seguir adelante, y por eso estamos firmes y fuertes desde hace 34 años. Ningún movimiento de campesinos que luchas por la reforma agraria, sobrevivió en Brasil tanto tiempo.

           Hay temas que siempre intentamos mantener de forma interna, hasta para no dar munición a nuestros enemigos, los reaccionarios del latifundio.

           Pero entre nuestros aciertos, está haberse centrado en la educación, y comprendido que no basta tener tierra, hay que tener conocimiento. Y por eso incorporamos en nuestra lucha, la conquista de la educación, en todos los niveles. Desde la alfabetización de los adultos, en nuestra base, hasta la conquista aún en el gobierno de FHC, del derecho de los campesinos entrar en la universidad en cursos especiales, en forma de alternancia, que es el programa del PRONERA. Y ya formamos más de 5.000 militantes en cursos superiores, y cientos en maestrías y doctorados.

           También acertamos, aunque tarde, en adoptar la agroecología, como un conjunto de técnicas agrícolas para producir alimentos de forma sana y en equilibrio con el medio ambiente.

1 comentario en “La victoria de Bolsonaro es la victoria electoral del capital financiero apoyado en Policía Militar y Fuerzas Armadas”

  1. Todos serán recibidos a balas cuando invadir la propiedad privada, y muy pronto este viejo vago será muerto por nuestros militares con balas de grueso calibre. Toda esta gente comunista manejada por el fuero de São Paulo, terminaran aplastadas acá en Brasil, por las ametralladoras del ejercito. Viva Bolsanaro, viva nuestro victorioso ejercito. Muerte a Stédile.

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