agosto 8, 2020

Políticas de desarrollo en Bolivia, un mentís a la “teoría del goteo” neoliberal


Por Noel Aguirre Ledezma-.


La “teoría del goteo”

En economía existen distintas teorías que son claras expresiones de posicionamientos políticos. Una de ellas, es la teoría sustentada por los planteamientos del economista Simón Kuznets, que en su trabajo “Crecimiento Económico y Desigualdad del Ingreso” (1955), “sostiene la tesis de que en el modo de producción capitalista se impone como regularidad una tendencia: en la medida en que aumenta el crecimiento económico tiende a disminuir la desigualdad en la distribución del ingreso. Por ende, en los estadios avanzados del capitalismo industrializado tenderá a imponerse la equidad en la distribución del ingreso”. (Amaru Barahona, “El embuste de la teoría del goteo”, 2014)

El planteamiento de Kuznets, desde la perspectiva de los organismos financieros internacionales y gobiernos neoliberales, defensores del libre mercado, se convirtió en la “teoría del goteo”, la misma que terminó sosteniendo que favorecer a los estratos más ricos de la población, donde la acumulación de capital es mayor, provocaría filtraciones que, mediante un goteo sistemático, beneficiarían al resto de la sociedad, a los pobres. Por esas razones, las políticas de desarrollo neoliberal sostuvieron que no habría que preocuparse por las políticas sociales, a lo mucho habría que ejecutar programas asistenciales, puesto que las políticas económicas de mercado -la mano invisible- solucionarían todo. En otras palabras, para los que sustentan la “teoría del goteo” lo importante es preocuparse por el crecimiento económico y no por la distribución.

La realidad en Bolivia y de muchos países del mundo que aplicaron estas políticas demuestra que la “teoría del goteo” no se cumple, al contrario, produjo mayor acumulación de capital para los más ricos y pobreza para la mayoría, los pobres. A propósito de ello, Thomas Piketty en su libro “El capital en el siglo XXI” (2014), a través de la construcción y análisis de series estadísticas de variables relacionadas con la distribución del ingreso y la riqueza que se extienden desde el siglo XVIII hasta el siglo XXI y abarcan a los 20 países del capitalismo más avanzado, pone en “evidencia que durante el período del implante neoliberal (de la segunda mitad de los 70 hasta hoy), en el Centro capitalista no se produjo nada parecido al famoso ‘goteo’. Todo lo contrario. Se ha impulsado un proceso de concentración del ingreso y del capital, y de inequidad social, semejante al que se dio a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Y se observa una severa involución con respecto a los logros en cuanto a la disminución de las desigualdades, …Mientras, las estadísticas de Piketty muestran con elocuencia cómo crecen aceleradamente las desigualdades y la concentración de la riqueza en el capitalismo central, por estos lares, en la periferia, los devotos del fundamentalismo neoliberal siguen repitiendo, desde sus púlpitos, la consigna perversa: ‘lo importante es el crecimiento y la equidad nos llega como añadidura’”. (Amaru Barahona, “El embuste de la teoría del goteo”, 2014)

Y… en la Bolivia colonial y neoliberal, ¿qué ocurrió?

Como señala el Plan Nacional de Desarrollo “Bolivia Digna, Soberana, Productiva y Democrática para Vivir Bien” (2006 – 2011), luego de siglos de aplicación de políticas capitalistas y neoliberales, “La desigualdad y la discriminación social –denominada ‘pobreza’ por el colonialismo neoliberal– aumentaron en profundidad y extensión”. Las tasas de crecimiento económico y de generación de excedentes para el país fueron muy reducidas y los niveles de pobreza y desigualdad se incrementaron. En periodos previos al 2006, a título de fortalecer la industrialización y el crecimiento económico se promulgaron normas y aplicaron medidas de fomento a los grandes productores vinculadas al acceso a créditos en condiciones ventajosas, al “exportar o morir”, a políticas tributarias favorables, a salidas sin mayor control de capitales al extranjero (paraísos fiscales) e inclusive se creó un “hospital de empresas”. Por supuesto que había que fomentar la producción y el desarrollo económico, pero en los hechos se fomentó casi en exclusividad a la llamada economía privada ligada a capitales extranjeros y a la explotación de recursos naturales, se insistió una y otra vez en el modelo primario exportador. Las economías estatal, comunitaria y social-cooperativa fueron prácticamente ignoradas. Eso explica por qué la tasa promedio de crecimiento del PIB en el periodo 1985 y 2005 fue de sólo 3%.

En cuanto a políticas sociales, principalmente en el periodo neoliberal, se reafirmó la “teoría del goteo” en espera del crecimiento económico. Condicionados por la cooperación externa, organismos multilaterales y acuerdos internacionales, las medidas gubernamentales se concentraron en programas de carácter remedial como los de “alivio de la pobreza” o la “red de protección social”. Como se puede observar en los indicadores económicos y sociales, no hubo crecimiento económico aceptable y menos se resolvieron los problemas relacionados a la desigualdad social.

Y… en la Bolivia del cambio, ¿qué ocurrió?

El punto de partida es el Plan Nacional de Desarrollo “Bolivia Digna, Soberana, Productiva y Democrática para Vivir Bien” (2006 – 2011) – PND, que plantea la aplicación de estrategias simultaneas que hacen a la “Bolivia Digna” y a la “Bolivia Productiva”, en otras palabras, a las políticas sociales y económicas. El PND, como base fundamental, plantea un Estado Plurinacional y Comunitario, además de promotor y protagonista del desarrollo y de la redistribución de los ingresos, riqueza y oportunidades; una Economía Plural que articula con equidad y complementariedad la economía estatal, privada, comunitaria y mixta con base en la nacionalización y control de los recursos naturales; la estabilidad macroeconómica del país y una nueva gestión institucional estatal desde un enfoque holístico de las estrategias Bolivia Digna, Soberana, Productiva y Soberana. También establece como mandatos el cambio del patrón primario exportador, fomento a las políticas productivas, un mercado interno fortalecido, la generación de excedentes, la acumulación interna y la distribución equitativa de la riqueza (Bolivia Productiva); así como la reversión de la pobreza e inequidad y el desarrollo de un patrón equitativo de distribución y/o redistribución del ingreso, la riqueza y las oportunidades (Bolivia Digna) Estos planteamientos son la base del nuevo Modelo Económico Social, Comunitario y Productivo de la Bolivia Digna, Soberana, Productiva y Democrática de los tiempos contemporáneos.

Los resultados de este cambio de modelo económico y social son elocuentes y, obviamente, se convierten en un mentís de las teorías capitalista, específicamente de la del goteo. Mientras que en el periodo 1985 – 2005 la tasa promedio de crecimiento del PIB real fue del 3,0% en el periodo 2006 – 2017 fue del 4,9%. Es más, el modelo económico boliviano expresa importantes transformaciones y avances.

Pero… no sólo eso, el crecimiento económico, producto de políticas sociales y económicas simultáneas, desmintiendo los supuestos de la “teoría del goteo”, estuvo acompañado por importantes logros en el campo social, de manera comparativa veamos algunos indicadores.

Dos datos más, obviamente de alta importancia. Mediante bonos sociales –entre ellos: Bono Juancito Pinto (Estudiantes de Primaria y Secundaria), Bono Juana Azurduy (Madres gestantes y niños recién nacidos) y Renta Dignidad (Adultos Mayores) – se entregan recursos directos al 50,1% (5.589.426) del total de la población boliviana. Producto de la redistribución de los ingresos, la clase media, en cantidad de población, se incremento de 3,3 millones de personas (año 2005) a 6,5 millones de personas (2018).

Estos indicadores y otros muchos más, demuestran, que el modelo de desarrollo vigente en Bolivia se convirtió en un mentís de las políticas neoliberales.

Y… pensar que existen muchas políticos de derecha, organismos internacionales y otras organizaciones conservadoras que nos quieren hacer creer que el modelo neoliberal y la “teoría del goteo” solucionarán los problemas de crecimiento y distribución desde una perspectiva de igualdad de derechos y equidad social. ¿No…? entonces, ¿qué proponen? […] Largo silencio, por supuesto…

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