noviembre 28, 2020

Crecimiento y distribución en la economía boliviana: cumpliendo los objetivos del modelo


Por W. Abraham Pérez Alandia *-.


Evaluar los resultados económicos que fueron alcanzados y los que se podrán lograr hasta el cierre del 2018 y hacerlo en el marco del desempeño del modelo económico, social y político, permitirá comprender el despegue que ha logrado el país, pese a las dificultades del entorno mundial y regional, la economía de Bolivia tendrá uno de los más altos crecimientos en la región; esta perspectiva de avances que se están dando, tanto en lo económico como en lo político y social deben ser consolidados y profundizados, en el marco del modelo económico propuesto desde el 2006, y en el programa de gobierno como en el Plan Nacional de Desarrollo y la imagen objetivo que se plantea en la Agenda 20-25.

Un modelo económico es una construcción concreta y una explicación teórica que expone la manera en la que se articulan: la producción, la distribución, el consumo y el intercambio, vigentes en una sociedad en particular y el tiempo histórico que esta estructura permanece en continua retroalimentación. Así mismo, el modelo debe explicar el cumplimiento de los objetivos que se diseñaron y las estrategias que se utilizaron para lograr el bienestar de un país o una región.

Este espacio sintetiza el desempeño de la economía en indicadores y variables importantes y claves, para entender las afirmaciones anteriores.

La política económica y el crecimiento

Desde que el modelo económico, cambió de rumbo en relación al anterior (el neoliberal), el Estado interviene en la economía con sus políticas, esto es que, el Estado dirige la economía para modificar la conducta de los agentes económicos, conduciendo al logro de los objetivos. En este sentido, por ejemplo, el Estado redistribuye el ingreso para eliminar la pobreza, la desigualdad y generar oportunidades, tanto para las generaciones actuales como para las futuras. Obligando, si es necesario, a que los privados también se sumen a esta tarea.

Los instrumentos que utiliza para generar ingresos, los ejecuta a través de su política tributaria y de endeudamiento, para su distribución y redistribución a través de inversión pública y las transferencias.
La distribución y redistribución se realiza mediante las políticas salariales y los bonos sociales. Para el sostenimiento de estas políticas, la primera medida trascendental que se hizo el 2006, fue la Nacionalización de los Hidrocarburos para luego plantearse un crecimiento sostenido de la economía que permitió elevar el PIB de 9.574 millones de dólares, en el año 2005 a 40.500 millones de dólares para el año 2018. Un incremento de 4,5 veces más.

El promedio del crecimiento está muy cerca del potencial de la economía boliviana, el mismo que se estima alrededor del 5% (Estimación Oficial BCB). La economía boliviana ha crecido, durante los últimos cuatro años, del 2014 al 2017, en un porcentaje mayor al resto de los países sudamericanos. Esperando que esta fortaleza se repita para el 2018, aspectos que se reconoce por los Organismos Internacionales.

El estudio de la economía no se queda en considerar solo el crecimiento del producto, de un país o región, es necesario abordar la distribución del ingreso, preguntándose ¿A cuántos sectores de la población beneficia los frutos del Crecimiento Económico?, y ¿Los frutos del progreso se concentran en élites que detentan el poder económico?, o por el contrario, las políticas implementadas, ¿tienden a favorecer a capas más amplias de la sociedad?

Crecimiento y distribución

El crecimiento del producto, de acuerdo al modelo y los datos proporcionados, nos permite verificar incrementos en el consumo de bienes y servicios por parte de la población, para considerar como ejemplo, podemos referirnos al incremento que se dio en el consumo de servicios básicos como el consumo de: electricidad, agua y gas, el siguiente gráfico 2, nos muestra el creciente consumo de estos servicios:
El incremento del consumo de estos servicios en diversas categorías: doméstico, industrial, comercial y otros, con un crecimiento promedio del 4,7% en los tres últimos períodos.

La CEPAL, en su último informe sobre la economía boliviana afirma que: “la expansión de la economía de Bolivia se explica por la inversión pública y sostenimiento del ritmo del consumo”. Dicho organismo internacional, reafirma las consideraciones que estamos tratando en este análisis, el correcto funcionamiento de un modelo que no concentra la riqueza, sino que la redistribuye.

Sin embargo, el modelo económico tiene otro pilar fundamental, las políticas que ejecuta el Banco Central de Bolivia, a los cuales nos referimos brevemente, a continuación.

Política monetaria y liquidez

La política monetaria del BCB se caracterizó por ser expansiva, evitando que haya falta de liquidez en la economía y se debilite la estabilidad financiera. Esta tarea efectiva y anticíclica que se ejecutó durante el 2018, por parte del BCB, permitió que los créditos otorgados por las instituciones de intermediación financiera (Bancos) cumplieran con los requerimientos de la demanda, sobre todo para el sector productivo y la construcción de viviendas sociales.

La política expansiva no ocasionó ningún efecto adverso en la subida de precios, es decir la inflación, esta se mantiene controlada y se prevé terminar con la inflación más baja entre los países de la región, en el rango de 1,3% al 1,5%. El BCB habría cumplido con el mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de nuestra moneda.

La estabilidad del tipo de cambio, permitió frenar las expectativas de la población sobre el valor del dólar, favoreciendo la orientación expansiva de la política monetaria y avanzando en el proceso de “bolivianización”, que permite una mayor confianza en nuestra moneda. A su vez, la mayor confianza en la moneda requiere de billetes con mejores y mayores medidas de seguridad. El BCB logró poner a circulación la primera familia de billetes del Estado Plurinacional, faltando la presentación de los billetes de Bs100 y Bs200, presentación que se dará en enero y abril del 2019, cumpliendo el calendario propuesto.

Los logros de la economía boliviana son de conocimiento y admiración del contexto internacional. Lo que a nosotros nos corresponde es cuidar un principio de vida “cuidar y continuar con la estabilidad económica conseguida con sacrificio”, por parte de todas las bolivianas y bolivianos; significa no dejarnos llevar por señales negativas o mentiras, o erróneas interpretaciones, que pretenden producir pánico en la población creando inestabilidad social y política.

Las políticas ejecutadas muestran resultados que fueron diseñados en los objetivos del modelo económico propuesto desde el 2006, que, para refrescar nuestra memoria colectiva, se planteó con las siguientes bases:

Bases del modelo económico social comunitario productivo

1-.  Crecimiento y desarrollo en base al aprovechamiento de los recursos naturales para beneficio de los bolivianos: Generando mayor excedente económico.
2 -. Apropiación y decisión sobre el uso del excedente económico: El Estado se apropia del excedente de los sectores estratégicos y decide cómo utilizarlos: industrialización.
3-.  Modelo redistribuidor del ingreso: parte del excedente debe ser redistribuido entre: población de escasos recursos, transferencias condicionadas (Bono Juancito Pinto, Bono Juana Azurduy y Renta Dignidad); inversión pública; incrementos salariales inversamente proporcionales, subvención cruzada y otros.
4-.  Reducción de la desigualdad social y la pobreza: El modelo tiene una visión social, construye una sociedad inclusiva e igualitaria, sin pobreza. Mayores oportunidades para todos y movilidad social.


* Docente investigador titular del IIE-UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.


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