noviembre 23, 2020

¿Economía vibrante y próspera?


Por Silvia Eugenia Huanca Calle *-.


Boris Santos Gómez, autor del artículo “Visión para una economía vibrante y próspera” en la que manifiesta que la receta para generar bienestar en una sociedad moderna y compleja, es a través de menos impuestos, flexibilidad en contratos laborales para evitar la mano estatal que se entromete en todo, libertad de contratar y de trabajar, un gobierno mínimo con menos empleados públicos y más eficientes, realizando un recorte del 50% a las burocracias en todos los niveles.

Puede verse que la receta muestra una clara recomendación de que es hora de que vuelva a aplicarse las doctrinas del modelo económico neoliberal, misma que resulta interesante porque pretenden destruir en poco tiempo los resultados positivos alcanzados en los últimos 13 años, por lo siguiente:
Los ingresos que tiene el estado está constituido por el Impuesto sobre las Utilidades de las Empresas, Impuesto al Valor Agregado (Mercado Interno e importaciones), Impuesto a las Transacciones, Impuesto a los Consumos Específicos, Régimen Complementario al IVA – RC IVA, Impuesto a las Salidas Aéreas al Exterior – ISAE, Régimen Agropecuario Unificado – RAU, Régimen Tributario Simplificado – RTS, recursos por la venta de gas, entre otros.

Estos ingresos, son destinados para el pago de salarios en todos los niveles institucionales del sector público (ejecutivo, fuerzas armadas, policía, educación, salud, etc.), la contratación de bienes y servicios, subvención para hidrocarburos, alimentos y servicios básicos, para transferencias a las gobernaciones y alcaldías, inversión pública y otros.
Bajo el modelo económico propuesto, si los impuestos reducen, los contribuyentes tributaran menos, por ende los ingresos que perciba el estado serán mínimos y como consecuencia el gobierno no podrá satisfacer las demandas sociales y se verá obligado a reducir el presupuesto programado.

Como el gobierno tendrá una reducción en los ingresos y gastos, será difícil crear nuevos ítems por la sostenibilidad financiera y no se podrá incrementar los salarios, por cuanto se tendrá paralizada el actual salario mínimo de Bs2.060 así como los niveles salariales vigentes de diferentes cargos. Obviamente esta medida es lo óptimo para las empresas pero no para los trabajadores porque la inflación no es constante, todos los días varían los precios de la canasta básica, que por lo general terminan la gestión con incrementos.

Además, con el recorte presupuestario en la subvención para hidrocarburos, alimentos y servicios básicos, los precios incrementarán más de lo que uno puede esperar. También afectará directamente a las empresas privadas que venden bienes y servicios al estado porque la demanda reduce y se verán obligados de despedir al personal a cargo.

Por otra parte, la receta recomendada manifiesta que debe haber un recorte de 50% de la burocracia, es decir todas las entidades del sector público deben ajustar las escalas salariales vigentes del personal de planta y consultores a la mitad. Si aplicamos esta recomendación, en el sector salud por ejemplo deben ser despedidos 17.863 médicos y en el sector educación 73.428 maestros, toda vez que según el informe presidencial hasta 2018 en el sector salud reflejan un total de 35.727 ítems, en el sector educación 146.856 maestros.

Así también, plantea la flexibilidad laboral, es decir que el empleador puede eliminar o modificar los importes o porcentajes de los beneficios sociales que goza el trabajador, como el aguinaldo, prima anual, bono de producción, salario dominical de obreros, bono de antigüedad, quinquenio, riesgo profesional o laboral, seguro de salud y otros, conforme vea conveniente. Situación preocupante porque el Ministerio de Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social no tendrá la competencia legal para poder velar los derechos labores que le corresponde a cada trabajador.
No queda duda que la visión para una economía vibrante y próspera, es un modelo económico de desempleo masivo, alta inflación y cierre de empresas, tan idéntico como la economía de Argentina.


* Economista.

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