noviembre 24, 2020

Hidrocarburos bolivianos con avances en primer trimestre de 2019

La Paz-. El pozo Boyoy X-2, ubicado en el departamento de Tarija (al sur de Bolivia), no solo destaca como un gran reservorio de gas natural en el país, sino que es el más profundo de Suramérica según los especialistas.

La empresa Repsol, ejecutora del proyecto junto a la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y otras entidades, revelaron en un informe a inicios de año que ese filón representa una megaestructura hidrocarburífera denominada Huamampampa profundo, extendida a lo largo de tres departamentos.

A siete mil 963 metros de profundidad fueron hallados yacimientos de gas enriquecido antes impensables a esa distancia, y diferentes reservorios de areniscas con hidrocarburos, confirmó el presidente de las empresas argentinas Geomap y La Te Andes, Roberto Hernández.

Destacó que el pozo fue objeto en marzo de análisis entre más de 90 geocientistas de seis países y tres continentes, así como de operadoras bolivianas durante la reunión de trabajo de ‘Exploración profunda en el Subandino de Bolivia’, en territorio santacruceño.

Hernández, con 35 años de experiencia en geología de campo, aseguró que ese Huamampampa profundo rompió paradigmas que impedían tomar decisiones de búsqueda de reservorios similares.

Por otra parte, el Boyoy X-2 fue perforado con una inversión de 130 millones de dólares que, a decir del ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, es un éxito para Bolivia porque fue encontrado un sistema hidrocarburífero perfecto.

‘Hoy estamos seguros de la existencia que en las profundidades del subandino Sur Tarija-Santa Cruz hay un mar de gas’, resaltó Sánchez.

La profundidad de dicho pozo posee relevancia mundial al vincular 43 áreas de interés hidrocarburífero, como los campos San Alberto, Sábalo, Incahuasi, Margarita, Huacaya, Iñiguazu y posiblemente San Telmo y Astillero, de acuerdo con fuentes oficiales.

Esa actividad forma parte de las proyecciones para este año previstas en el sector, que incluyen la exploración de 26 pozos en 23 áreas nuevas del territorio boliviano, con una inversión de mil 400 millones de dólares.

Un total de 14 empresas intervienen en esos proyectos a desarrollarse en los departamentos de Pando (norte), Beni (norteste), La Paz, Cochabamba (centro), Santa Cruz (este), Tarija y Chuquisaca (sureste).

Asimismo sobresale el pozo Caigua 15D, ubicado en el municipio de Villa Montes (Tarija), que prevé para este abril un aporte de 10 millones de pies cúbicos por día (MMpdc) de gas a la producción actual de 50 MMpdc del campo.

YPFB Chaco ejecutó el proyecto de perforación con el objetivo de desarrollar el potencial hidrocarburífero de los reservorios Icla y Santa Rosa, en el sector norte, además de determinar los volúmenes de producción gasífera.

Hasta diciembre de 2017, Bolivia contaba con la existencia probada de 10,7 trillones de pies cúbicos de gas; actualmente las probadas más las probables reservas totalizan 12,5 trillones de pies cúbicos y 14,7 trillones de pies cúbicos, respectivamente, según certificaciones de la compañía canadiense Sproule International Limited.

Las ganancias por la nacionalización de los hidrocarburos representaron para esta nación sudamericana en los últimos 12 años unos 46 mil millones de dólares, según datos de YPFB.

REFERENTE REGIONAL EN PRODUCCIÓN DE UREA PARA ESTE AÑO

El Gobierno de Bolivia prevé durante 2019 invertir 36 millones de dólares en la construcción de plantas de metanol y de urea formaldehído, para potenciar el polo petroquímico en Bulo Bulo, Cochabamba.

Sánchez resaltó que 2019 fue denominado el año de los grandes retos en el sector porque licitarán dos nuevas plantas, integrantes del complejo petroquímico de fertilizantes.

El ministro anunció la adjudicación este abril de la instalación encargada de producir urea formaldehído, resina sintética muy demandada en la construcción, con una inversión de 16 millones de dólares.

‘La planta de urea formaldehido producirá el insumo necesario para revestir el fertilizante, de manera que el gránulo sea más resistente al aplastamiento y tenga una disolución más controlada cuando se aplique al suelo’, precisó.

Asimismo, el proceso de licitación de la planta de metanol comenzará en el segundo semestre del año con un presupuesto de 20 millones de dólares, según el programa inversionista de YPFB.

Por otra parte, se impulsará el proyecto de la planta de propileno y polipropileno para la fabricación de plásticos industriales a partir del gas en la provincia de Gran Chaco, departamento de Tarija.

Sánchez declaró que la construcción y puesta en operación del megacomplejo industrial demandará dos mil 200 millones de dólares, así como la instalación de adicional de 20 a 30 nuevas empresas con vistas a la transformación de los pellets de propileno para productos como sillas y carcasas de teléfonos celulares, entre otros.

Destacó como valor agregado de esos proyectos no solo la venta del alqueno como materia prima, sino también su industrialización y exportación.

Inversiones importantes realizadas son la planta separadora de líquidos de río Grande, Santa Cruz (190 millones) en 2013; una instalación similar denominada ‘Carlos Villegas’ en Gran Chaco, Tarija (695 millones) en 2015; de urea y amoniaco en Bulo Bulo, Cochabamba (976,5 millones) en 2017.

También de tuberías y accesorios de polietileno instalada en Kallutaca, La Paz (13 millones) en 2018.

Bolivia cierra el primer trimestre del año con avances significativos en el sector hidrocarburífero que consolidarán no solo su crecimiento económico, sino también la posibilidad de desarrollar programas para beneficio de la población.

Ratifica su condición de socio seguro y confiable para inversionistas extranjeros, al garantizar con sus recursos certificados los contratos rubricados y la posibilidad de expandirse a otras áreas.

Be the first to comment

Deja un comentario