noviembre 29, 2020

Salarios dignos y justos vs salarios neoliberales


Por Fernando Roger Chuquimia Vargas *-.


Próximamente se festejará el primero de mayo, Día Internacional del Trabajador, y es una buena oportunidad para recordar como los distintos Gobiernos de Turno han manejado y definido la Política Salarial (PS) para los trabajadores, y como es que se establece éste aspecto tan importante con el Gobierno actual.

Haciendo memoria a los lectores, en la época neoliberal la PSse administraba con incrementos insignificantes “migajas” y paralizando el Salario Mínimo Nacional (SMN), por ejemplo, durante el Gobierno del Sr. Mesa en las gestiones 2003, 2004 y 2005 el SMN se congeló en Bs440, es decir que en ese periodo no había aumentos salariales, dejando a un lado las necesidades económicas de la clase obrera; asimismo, y retrocediendo un poco más, en los años 2002 (Gobierno de Goni), 2001 y 2000 (Gobierno de Banzer), el SMN alcanzaba apenas a Bs430, Bs400 y Bs355, respectivamente, lo que significa que, en seis años (2000-2005) el incremento fue de apenas Bs85.

Es necesario recordar que, en el triste pasado neoliberal se necesitaba del apoyo de organismos internacionales (pidiendo limosnas) para contar con dinero contante y sonante que llegué desde afuera, porque el Tesoro General de la Nación de ese entonces, no podía cubrir con los ingresos que generaba nuestra Bolivia, la cantidad suficiente para pagar salarios a los maestros y médicos.

Dando la vuelta a la hoja, el actual Gobierno del Estado Plurinacional (GEP) y en el marco de la Constitución Política del Estado, prioriza el trabajo digno, con seguridad industrial, higiene y salud ocupacional, sin discriminación, y con salarios justos, equitativos y satisfactorios, que le asegure para sí y su familia una existencia digna; en este contexto, el GEP determina el incremento del SMN considerando el Índice de Precios al Consumidor, el cual cambió su Año Base de 2007 a 2016, contemplando como parámetros, además de la variación de precios, una canasta básica de bienes y servicios compuesta por: a) educación, b) alimentos y bebidas no alcohólicas, c) alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar, d) salud, e) vivienda y servicios básicos, f) muebles, bienes y servicios domésticos, g) prendas de vestir y calzados, h) comunicaciones, i) transporte y otros, entre los principales, sumando un total de 513 productos a nivel nacional, aspecto que permite a las familias poder incrementar sus ingresos en términos reales.

En este contexto, el GEP con la firme convicción y decisión de mejorar el salario de la clase trabajadora, a partir de la gestión 2006 hasta la fecha, favoreció a los sectores tradicionalmente excluidos, es decir, a los que menos ganan, donde el incremento del SMN pasó de Bs440 a Bs2.060 (con incrementos anuales de 12,8% anuales en promedio), que representa un incremento nominal de 368,18% y del 167,30% en términos reales.

De los datos citados precedentemente, surge la pregunta, ¿cómo es que se logra mejorar la situación salarial de los trabajadores? Y bueno la respuesta se fundamenta principalmente en la aplicación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo, donde el Estado participa de manera activa en el desarrollo de la economía nacional, recuperando la propiedad de las empresas públicas y los recursos naturales (hidrocarburos, minería, electricidad y otros) para los bolivianos, cuyos recursos generados por estos sectores (excedentes) son redistribuidos a los sectores generadores de ingresos y empleo (creación de la industria, fomento del turismo, desarrollo agropecuario, vivienda, comercio, infraestructura, entre otros), con la finalidad de reducir la pobreza y disminuir las brechas de la desigualdad entre ricos y pobres, encontrando el justo equilibrio entre la redistribución de la riqueza que dinamiza el mercado interno y la protección de la fuente laboral.

Por otra parte, y de acuerdo a la PS del GEP, la definición del porcentaje del Incremento Salarial (IS), está basado principalmente en dos pilares fundamentales: a) reponer el poder adquisitivo, para coadyuvar en el aumento de los ingresos de los trabajadores en términos reales y generar una demanda interna; b) beneficiar principalmente a los Sectores de Salud y Educación (SSE), velando primordialmente por los médicos y maestros del Magisterio Fiscal.

En los últimos años (2006-2018), los SSE han recibido un IS por encima de la tasa de inflación, sin descuidar el financiamiento y preservando la sostenibilidad de la inversión pública, para asegurar un “vivir bien”, aspecto que ratifica la importancia de los mismos, para el desarrollo del país, se aclara a los lectores, que estos incrementos no tienen impacto solamente en el Haber Básico (HB), más al contrario tienen Beneficios Colaterales, que se reflejan directamente en el Bono de Antigüedad (BA), Bono de Frontera (BF), Bonificaciones Específicas del Sector según normativa, Aporte Patronal y Aguinaldo, generando efectos multiplicadores sobre los ingresos que reciben los trabajadores en su total ganado, y por tanto permite mejoras sustanciales en su ingreso total.

Por ejemplo, un Médico Especialista en la gestión 2005 tenía un Ingreso Total Mensual (ITM) de Bs6.961 (incluye su HB, BA, Bono de Riesgo Profesional, Categoría Profesional y Escalafón Médico), actualmente ese mismo médico tiene una remuneración de Bs17.609, es decir un incremento del 152,97%.

Un Maestro Rural con una carga horaria de 104, en el año 2005, percibía un ITM de Bs3.233 (se considera su HB, Categoría Magisterio y BF); sin embargo, en la presente gestión, dicho educador gana un total de Bs8.840, lo que significa un aumento del 173,43%.
Finalmente, es grato saber que la PS del GEP ha beneficiado a los SSE y al resto de los trabajadores, donde sus ingresos se han más que duplicado como efecto de los constantes incrementos salariales fijados por encima de la tasa de inflación, los cuales no sólo contemplan la reposición del poder adquisitivo, sino un incremento en la capacidad adquisitiva del salario, y estoy seguro de decir que la vida de los bolivianos ha cambiado.

* Analista económico.

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