noviembre 26, 2020

Neo Keynesianismo vs Neo Liberalismo


Por Steve Gerson Mendoza Fernández *-.


El debate entre la teoría neoclásica contra la teoría neo keynesiana nuevamente está cobrando importancia dentro de la opinión pública; aspecto que resulta más vivencial desde nuestra coyuntura por cuanto Bolivia ha adoptado, como política de Estado, la dirección integral de la economía y su desarrollo. Es en este sentido algunos critican la intervención del Estado en la economía, concluyendo sin ningún reparo que el viejo modelo de intervencionista, obstaculiza a las leyes que rigen el libre mercado, aspecto que no es conveniente en el contexto de la actual globalización económica.

El periodo del laissez faire, laissez passer cumplió su ciclo con la aparición de las grandes crisis del capitalismo en la primera mitad del siglo XX. En respuesta a la crisis económica generada por la post guerras, se optó por la aplicación de políticas proteccionistas y de fortalecimiento del Estado (keynesianismo), ciclo que tuvo una abrupta finalización en la década de los setenta con la crisis del aumento delos precios del petróleo bajo la idea del Estado Ineficiente. Surgió el neoliberalismo de Friedman bajo la figura del libre mercado regido únicamente por sus propias y la libre competencia, propugnando entre otros muchos postulados la flexibilización laboral para fomentar la producción y la inversión, pero principalmente posicionando la idea de achicar al máximo al Estado, generándose de esta manera una asignación ineficiente de los recursos por la falta de intervención estatal, generando una vez más en todo el mundo la crisis del neoliberalismo como la del “Lunes negro” en Hong Kong hasta el derrumbe de las hipotecas en EE.UU. por dar algunos ejemplos.

En el caso de Bolivia, a través del Decreto Supremo N° 21060, se adoptó una Política Económica pragmática orientada combatir la crisis económica y social, a través de la implementación de medidas fiscales, monetarias, cambiarias y de ajuste administrativo del sector público, y que fue la base para la implementación de las formulas del Consenso de Washington. Dicha disposición entre sus principales medidas consideró el efectivizar la liberalización total del mercado (libertad de precios y libre oferta y demanda), así como el achicamiento del Estado.

Producto de lo anterior, se formalizaron una serie de medidas que iban desde la determinación del arancel único de importaciones, hasta la promulgación una serie de leyes que buscaron incentivar a la inversión privada extranjera, achicando a la mínima expresión al Estado; sin embargo, los resultados del modelo de libre mercado generaron desempleo, crisis económicas, desindustrialización y falta de inversión privada nacional, destruyendo el aparato productivo, que bajo las condiciones del libre mercado, ingresaron a una competencia desigual ante el contrabando y el consumo de productos importados.

En este marco y bajo el concepto de “Fallas de Mercado”, que es un fenómeno que se produce cuando el mercado no es capaz de asignar los recursos de forma eficiente ya sea porque existe competencia o información imperfecta o los mercados son incompletos, es que surge la necesidad de que el Estado intervenga en la economía para recuperar el equilibrio en una eficiente asignación de recursos. Para ser más claro, medidas como, los bonos, proyectos de inversión público, márgenes de preferencia en compras públicas e incluso algunas medidas tachadas como electoralistas como es el doble aguinaldo que busca incrementar la demanda en el mercado, son acciones directas para la intervención del mercado debido a sus fallas, crean así oportunidades de trabajo, producción y desarrollo a fin de garantizar una relación económica lo más igualitaria posible.


* El autor es abogado.

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