junio 15, 2021

Sobre la satanización de un congreso


Por Esteban Ticona Alejo *-.


El Congreso del Movimiento al Socialismo-Instrumento por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) realizado el sábado 4 del presente mes en Llallagua para elegir al representante de las cinco provincias del Norte de Potosí, concluyó con una ch’axwa o pelea. Esta acción tradicional, tratándose de los ayllus de la región citada, otrora gran ejército de los inka, fue cuestionada con los adjetivos de corte racista y discriminatoria.

Algunos epítetos son que fue una pelea campal de indios violentos, etc. incluso alguien pregunto ¿cómo estos indios torpes y brutos quieren seguir gobernando?, en fin. El diputado de Unidad Demócrata Amilcar Barral escribió en su cuenta de Twitter: “Es así como se entienden en ese partido, destrozando bienes del Estado que pagamos los bolivianos, la desesperación de poder los lleva a todo esto. ¡Una vergüenza!” ¿El ser violento, torpe y bruto es exclusivo de los indios? ¿Se ha cuantificado los supuestos daños al Estado? ¿Es vergüenza ser indio? La violencia está en todas las sociedades y en diferentes momentos históricos, por lo tanto, pensar que sólo los indios son violentos y brutos es pensar absolutamente con una mentalidad atrofiada y colonizada.

El hecho comenzó ante el disgusto de un sector de los delegados al congreso, por la elección de Edilberto Coro Pari del ayllu Chayanta, en representación por la provincia Rafael Bustillos, momento en el que se inició la disputa por el liderazgo regional. ¿Qué paso? ¿Se quebró algún consenso acordado? Sabemos cómo funciona la sociedad ayllu, bajo un sistema rotativo de representación que se denomina el thakhi/ñan o “camino” a andar. Este andar en gran medida está consensuado; pero ¿qué pasa cuando no se encuentra un consenso? o ¿el consenso es quebrantado? En el Congreso del MAS-IPSP, lo más probable es que se quebró lo acordado y eso produjo el quiebre, es decir, se pasó a la ch’axwa. En el sentido metafórico de la muxsa o dulce se pasó al k’allk’u o agrio del enfrentamiento. ¿Se quebró definitivamente el consenso? claro que no, en algún momento se volverán a reunir y buscarán otros acuerdos o consensos, esa es la dinámica de los ayllus.

Sabemos que los movimientos sociales, las organizaciones sociales del país, sobre todo en las vertientes sindical y ancestral, siempre han convivido con este tipo de problemas. ¿Cuántas veces en los congresos de la Central Obrera Boliviana-COB, La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia-CSUTCB, el Consejo de Ayllus y Markas del Qullasuyu-Conamaq o La Federación Nacional de Mujeres Indígenas Campesinas de Bolivia “Bartolina Sisa” o las Bartolinas, no estuvo presente las ch’axwas internas? ¿Cuántas veces algunas de las organizaciones citadas abandonaron algún congreso? ¿Cuántas veces se unieron o sellaron alianzas para seguir luchando contra al enemigo común? Es la dinámica de muchos congresos sea a nivel nacional, departamental, regional, provincial e incluso cantonal, que viene desde muchos años y para las organizaciones indígenas y campesinas desde tiempos ancestrales y que ha trasuntado en las organizaciones sindicales y de otra índole en el país. No entender esta dinámica de la fusión y fisión es ser un/a ignorante de alta calaña.

Llama la atención que el evento filmado fue difundido masivamente y los videos de la pelea empezaron a circular por diferentes medios de comunicación. Pero esos días estaba en su apogeo la fiesta del Tinku en Macha, Pocoata del Norte de Potosí y no se informó en la magnitud sobre el congreso del Mas. ¿Casualidad o manipulación de los medios de comunicación, incluida las redes sociales? Uka q’ara jaqinakaxa, ukhamaraki llunk’unakapaxa wali uñkatapxistu sarnaqawinakasata, tuqirasiñas wali ñanqhawa jupanakataki, jiwasanakatakixa suma sartañatakiwa, ¿janicha ukhamaxa?


* Es aymara-boliviano. Dr. en Estudios Culturales Latinoamericanos y es Docente en la UMSA.

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