junio 22, 2021

Bolivia, educar para la libertad y el desarrollo

La Paz-. La educación es sinónimo de libertad y el conocimiento deviene fortaleza para los pueblos. Con esta premisa, el presidente de Bolivia, Evo Morales, inaugura cada día centros de enseñanza en todo el país para la preparación de las nuevas generaciones.

Casi cinco mil escuelas se inauguraron en todo el territorio nacional mediante el programa Bolivia Cambia, Evo Cumple, para generar condiciones dignas de estudio.

Desde su llegada a la presidencia en 2006, el líder boliviano decidió apuntalar el tema educativo como primera prioridad del Estado, lo que hoy constituye uno de los mayores logros de su gestión.

En entrevista para Prensa Latina, el ministro de Educación, Roberto Aguilar, recordó que en 2005 el presupuesto destinado a ese sector era de tres mil 500 millones de bolivianos (unos 500 mil dólares), mientras en la actualidad la cifra ascendió a 23 mil millones de esa moneda (casi tres mil 300 millones de dólares).

Esto ha posibilitado infraestructura, equipamiento, material de estudio, la contratación de docentes y su superación profesional, entre otras condiciones que permiten generar un espacio digno para la enseñanza, con una tendencia a la calidad en la formación de los estudiantes.

De acuerdo con un informe de la gestión gubernamental de los últimos 12 años, en 2017 el gasto ejecutado en educación alcanzó el nueve por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el segundo más alto en América Latina y el Caribe, después de Cuba (12,8 por ciento).

Entre las iniciativas establecidas por el Gobierno boliviano se encuentra el bono Juancito Pinto, política pública de transferencia financiera (unos 28 dólares) a los estudiantes para incrementar la matrícula y reducir la deserción en las escuelas.

Otro de los objetivos del programa es disminuir la trasmisión intergeneracional de la pobreza, y para ello, el Bono tiene el objetivo inmediato de aliviar los costos indirectos de la educación pública, tales como el transporte y los útiles escolares.

Entre los avances históricos en este sector, Aguilar recordó la declaración de Bolivia como Territorio Libre de Analfabetismo por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el 20 de diciembre de 2008.

‘Primera victoria educativa’ en el país, puntualizó el ministro, mientras destacó la colaboración incondicional de Cuba y Venezuela para que todos los bolivianos aprendieran a leer y escribir.

Aguilar resaltó las figuras del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y del comandante de la Revolución Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, quienes apoyaron al presidente Evo Morales para que esta nación del altiplano estuviera entre los países libres de analfabetismo.

Antes de 2006, el índice de analfabetos alcanzaba el 10 por ciento de la población, cifra que se redujo a 2,4, luego de la aplicación de los programas de alfabetización y postalfabetización. De 2009 a 2017, ambos proyectos beneficiaron a 126 mil 709 personas, según datos oficiales.

Por otro lado, en los últimos 12 años se otorgaron seis mil 937 becas en universidades privadas a estudiantes de escasos recursos y pueblos indígenas originarios campesinos, y desde 2014 se entregaron 117 becas para la formación en las mejores universidades del mundo, resaltó el ministro de Educación.

PREPARACIÓN PARA LA INDUSTRIALIZACIÓN DEL PAÍS

Asimismo, aludió al impulso de la formación técnica vinculada al trabajo y a la preparación científica para garantizar la liberación tecnológica de este país.

El presidente Evo Morales ha reiterado a los jóvenes la importancia de la formación científico-técnica con el fin de fortalecer la industrialización y el desarrollo económico de esta nación sudamericana.

Morales los exhortó a prepararse, por ejemplo, en Ingeniería Petrolera, en Administración de Empresas u otras ramas, para el trabajo en las industrias nacionales, además del empleo de las tecnologías.

‘Necesitamos nuevas generaciones, nuevos profesionales con mucho conocimiento, necesitamos que ustedes se adueñen (…) tienen que prepararse para administrar nuestras industrias, industrias del pueblo boliviano’, enfatizó el jefe de Estado.

Además, se refirió a la necesidad de científicos para la liberación tecnológica, pues Bolivia consiguió su independencia política, económica y social, pero en su opinión le falta la tecnológica, el no depender de empresas extranjeras para obtener los productos de consumo nacional.

Este país impulsa también la educación indígena, lo que constituye en opinión de especialistas ‘una deuda social del Estado desde el punto de vista histórico’.

Según informó el ministro Aguilar a Prensa Latina, en el sistema educativo se cuenta con un currículo base, el cual incluye materias como matemáticas, física, química; pero el Gobierno defiende también el currículo regionalizado, que se complementa con los intereses del pueblo indígena.

De acuerdo a los territorios y a las características propias de cada pueblo, este programa regionalizado impulsa que las nuevas generaciones aprendan y profundicen sus conocimientos en aspectos como la cultura, lengua, creencias y cosmovisión de las comunidades originarias, incluido elementos de desarrollo científico.

Con ese fin, se fortalecen en esta nación del altiplano los Institutos de Lengua y Cultura de cada pueblo, entidades encargadas de mantener ese legado patrimonial, además de determinar cómo debe escribirse, pronunciarse, las características fonéticas y de sintaxis de esos idiomas ancestrales.

‘Por más de 500 años se ha intentado desaparecer estas lenguas, pero han sobrevivido y ahora se tienen que fortalecer’, enfatizó el ministro.

De ahí la importancia de la labor que en la actualidad se realiza con los más pequeños, a quienes madres y padres tienen la responsabilidad de enseñarles el bilingüismo.

En Bolivia, tras la llegada de Evo Morales a la presidencia, el primer mandatario indígena de este país impulsó normas, proyectos y planes en beneficio de los pueblos originarios, y por ende de su idioma.

El Estado boliviano reconoce 36 nacionalidades e igual número de lenguas indígenas originarias, para las cuales la Constitución Política del Estado Plurinacional establece igualdad de derechos y respeto a sus tradiciones, costumbres y autonomía.

Este 2019, la Unesco lo proclamó oficialmente como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas para sensibilizar a la sociedad sobre los riesgos de perder ese patrimonio, e insistir en su importancia para la cultura, las tradiciones e identidad, y como reflejo de la vivencia de los pueblos.

En esa tarea se encuentra también el Ministerio de Educación, en su misión de contribuir a la construcción de una sociedad justa, en equilibrio y relación armónica con la naturaleza, a través del fortalecimiento de la gestión educativa, para garantizar la libertad y el desarrollo del Estado Plurinacional de Bolivia.

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