julio 2, 2020

Reflexiones en torno al 17 de julio de 1980


Por Fernando Rodríguez Ureña * -.


Han pasado 39 años de un hito en la historia de Bolivia. Prolegómeno de lo que sería el inicio de la agonía de una semi forma estatal republicana, que de moderna tenía el nombre y de conservadora todos los apellidos.

Siendo la historia de Bolivia una historia de caudillos, la década de los 70 y 80 reflejan en toda su dimensión la lucha por el poder de 10 personajes políticos, dos civiles y ocho militares, de los cuales ocho también se hicieron del poder, mediante golpes militares y lógicamente dos por acuerdos parlamentarios después de empantanamientos dada la crisis de la política republicana que no lograba poner a sus partidos de acuerdo y proyectar un programa de gobierno ni un proyecto de país. Han pasado 39 años y la derecha boliviana tradicional, no ha salido de ese hoyo.

Entonces la salida militar resultaba ejecutada casi por inercia, dado q tampoco era exclusivamente militar, ya que estos, no eran sino la reserva armada de civiles ansiosos de poder, que detrás de bambalinas actuaban, empujando a sus soldados a la acción política. Strictu sensu, eran gobiernos cívico/militares con preeminencia del brazo armado del Estado.

En este contexto, otra vez la derecha tradicional, impotente e incapaz de proponer un proyecto país, recurría a la fuerza para imponer una frágil hegemonía con serios desequilibrios, que desestabilizaban al poder y agenciaban a nuevas fracciones en pugna, para conspirar contra el poder hegemónico constituido.

Por eso, en aquel tiempo, no era nada del otro mundo, despertar con las radios en cadena nacional, con una típica marcha militar, que a la sazón no había sido otra que la música del himno de Falange, y que anunciaba a un nuevo presidente militar y por supuesto, un nuevo séquito de colaboradores civil militares, que tomaban al Estado y el siempre transitorio poder, porque consideraban tenían argumentos para hacerlo.

Durante todo ese tiempo, el tejido sobre el que se construía dicha parafernalia, no eran sino nuestros recursos naturales (mineros e hidrocarburíferos) y la intención de fracciones regionales de clase, de controlar el poder y los recursos naturales para controlarlos y entregarlos a la vorágine del capital extranjero, principalmente norteamericano.
Por eso personajes como Sergio Almaraz y Marcelo Quiroga Santa Cruz, que junto a otros trabajadores encargados del control obrero como Federico Escobar Zapata, se constituyen en personajes descollantes e icónicos de la defensa de los recursos naturales.

Extrañamente, Sergio Almaraz y Federico Escobar mueren en un corto espacio de tiempo, ambos en quirófano cuando eran sometidos a operaciones quirúrgicas, en el caso de Almaraz de una ulcera estomacal y en el caso de Escobar, de una fractura de brazo.

Extrañas muertes de personajes que lo dieron todo para defender los recursos naturales de la patria. Si el imperio usó los accidentes de aviación para deshacerse de políticos antimperialistas como Roldos en Ecuador o Torrijos en Panamá, ¿por qué no pensar que en el caso boliviano usaron la anestesia en exceso sobre mesas de operación para acabar con la vida de estos personajes que tan esclarecidamente denunciaron el saqueo de nuestras riquezas?

El caso del otro defensor del gas y el petróleo, del nacionalizador de la Gulf Oil Company, el incontrovertible líder socialista, Marcelo Quiroga Santa Cruz, resulta más dramático. Empeñado en enjuiciar la dictadura banzerista y su entreguismo, había logrado constituir doce cuerpos de pruebas incontrastables en contra el dictador Banzer, que a su vez tenía la misión encomendada por la CIA de proyectarse en la vida política en calidad de militar retirado y participando en la pugna democrática.

“Casualmente”, esas pruebas las recolectaron miembros de iglesias que las direccionaron a través de Luis Espinal en el Semanario Aquí. Es para todos conocido el secuestro, tortura y asesinato de Espinal por esta causa.
La otra “casualidad” constituye la muerte en el asalto a la Central Obrera Boliviana de Carlos Flores Bedregal, joven diputado, que sin ser del PS-1, era miembro de la misma Comisión camaral que Marcelo Quiroga, habiéndose convertido en estrecho colaborador en el manejo y traslado de la documentación probatoria para el juicio contra el exdictador.

Las muertes de Luis Espinal Camps, Carlos Flores Bedregal y Marcelo Quiroga Santa Cruz, tienen como denominador común la relación con la documentación probatoria para el inicio del juicio de responsabilidades contra Banzer.
¿Será otra “casualidad” que a la misma hora que paramilitares asaltaban la COB, y asesinaban a Carlos y Marcelo, también asaltaban la Oficina de la Comisión de la Cámara de Diputados de Marcelo Quiroga, apresaban a su Secretaria Celeste Paravicini, con el fin de robar los doce cuerpos de documentos probatorios contra Banzer?

También es importante resaltar, que el 21 de julio, cuatro días después del día del golpe de García Mesa y Arce Gómez, se iban a elegir direcciones camarales que iniciarían la legislatura en la que podía ser enjuiciado Banzer.

Todos estos argumentos nos conducen a concluir que el golpe del 17 de julio de 1980, se produce para asesinar al ideólogo y su colaborador cercano (Espinal ya había sido asesinado en marzo) y destruir el conjunto de documentos probatorios, que de ser procesados en el legislativo, hubieran enterrado la carrera democrática política de Banzer y su partido, la ADN, sumiendo una vez mas a la derecha tradicional en profunda crisis.

De esto podemos colegir también que, así como las dictaduras fueron usadas por los EE.UU. para imponer su doctrina continental, las democracias también fueron y son otra forma de dominación en las que el imperio metió la cola, para constituirlas en democracias controladas.

Que las muertes de Marcelo Quiroga, Carlos Flores y Luis Espinal, así como las de Sergio Almaraz y Federico Escobar, constituyan motivo de reafirmación de nuestra lucha por la soberanía nacional y la defensa de los recursos naturales, en tiempos en que veladamente se pretenden entregar nuestras tierras raras a la voracidad del capitalismo transnacional americano.


* Sociólogo y Guevarista.

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