enero 9, 2022

El que calla, otorga


Editorial Cambio-.


“El que calla, otorga”, dice un refrán que hace referencia a aquella persona que prefiere callar antes de presentar alguna objeción, por lo que concede la razón al otro. El dicho popular se aplica a cabalidad al candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos de Mesa, quien se niega a confirmar o desmentir la acusación que hizo Mauricio Balcázar sobre el dinero que recibió para ser postulante a la vicepresidencia por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) en 2002.

¿Recibió o no recursos económicos para ser aspirante del MNR? Le preguntaron los periodistas al exvicepresidente de Goni. De Mesa hizo un mutis y se fue por las ramas: “Estamos ante la evidencia de una guerra sucia sistemática que no tiene límites y que en este caso tiene tres protagonistas que llevan adelante juntos la guerra sucia en contra mía y en contra de Comunidad Ciudadana: el gonismo, Óscar Ortiz y el MAS, y yo no voy a jugar esa guerra sucia”.

La respuesta sobre esta acusación debe ser simple y sin rodeos: sí o no. La evasiva del aspirante presidencial sobre este delicado asunto no hace más que confirmar lo que denunció hace mucho tiempo el yerno de Gonzalo Sánchez de Lozada y que fue refrendado por el periodista Emilio Martínez en su libro El caudillo ilustrado, en el que se narra cómo se negoció la inclusión en el binomio con Goni en 2002.

Carlos de Mesa argumentó que si aceptaba la postulación iba a bajar el flujo de publicidad a su canal de televisión y pedía una compensación de 1,2 millones de dólares. El día de la proclamación había incertidumbre sobre la aparición o no, ya que pidió una primera entrega de 200 mil dólares.

El candidato de Comunidad Ciudadana también debe aclarar el ingreso de Bs 6 millones a las cuentas de Periodistas Asociados Televisión (PAT) entre 2002 y 2003. “Un total de 111 páginas de documentos (53 boletas) que publicamos de manera primicial evidencian que entre mediados de 2002 y hasta poco antes de la crisis de octubre de 2003, la cuenta bancaria del canal de TV de Carlos de Mesa, PAT, recibió depósitos que totalizan más de 6 millones de bolivianos, exactamente 831.454 dólares”, señaló Martínez.

En respuesta, el exmandatario nuevamente vuelve a evadir el tema bajo el manido argumento de que es una “guerra sucia” y que “si hay cualquier elemento que crean que tiene algo que ver con irregularidades en nuestros mecanismos internos de una empresa privada, que lo planteen en el mecanismo judicial”. ¿Hubo tráfico de influencias en la concesión de publicidad al canal de televisión de Carlos de Mesa? ¿Es ético que un gobernante se beneficie de millonarios recursos en publicidad?

¿Cómo puede la población confiar el destino de un país a un postulante dubitativo y falto de transparencia? Fue de Mesa quien eliminó todo vestigio sobre los millonarios gastos reservados de los gobiernos neoliberales —formó parte de uno—, que sirvieron de cortina de humo para el enriquecimiento ilícito de los políticos que entonces enajenaron la riqueza de la patria.

Los bolivianos se preguntan: ¿cómo un historiador permitió o llevó adelante la tarea de “destruir o quemar” la constancia sobre los gastos reservados? El gobierno de Carlos de Mesa (2003-2005) dispuso en 2004 de Bs 54,54 millones en la partida de gastos reservados, de libre disponibilidad y manejo arbitrario.

Lo que el aspirante de Comunidad Ciudadana debe hacer es mirar de frente a la población boliviana y confesarle o rechazar si recibió los 1,2 millones de dólares, informar de forma detallada quiénes se beneficiaron de los gastos reservados y si su canal de televisión se benefició de contratos millonarios mientras gobernaba el país, lo que a todas luces representa una colusión de intereses o aprovecharse de su condición para beneficiarse de recursos económicos.

Los bolivianos esperan una respuesta categórica y firme ante las denuncias que son graves. El que calla, otorga.

El candidato de Comunidad Ciudadana debe mirar de frente a la población boliviana y confesarle o rechazar si recibió los 1,2 millones de dólares.

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