abril 23, 2021

Niñez en Guatemala, pinceladas de un no futuro

Guatemala-. Afirman que cada destello de tristeza en los ojos de un niño es una derrota para toda la Humanidad, pero en Guatemala son muchos los que hoy sufren total abandono.

En el colegio privado de mi hijo este martes hicieron la tradicional fiesta del Día del Niño y una gran mayoría lo vivió feliz, ajena a dramáticas cifras, como ser el quinto país de América Latina con más desigualdades, en especial, para la niñez.

Por suerte, su grado de sexto primaria se acercará esta semana a una institución benéfica para conocer cómo viven y qué necesitan estos pequeños como parte de un ejercicio final de aprendizaje de la asignatura Ciencias Sociales.

Sin embargo, solo se acercarán al tema, el drama no lo viven en carne propia como el 59 por ciento de los niños sumidos en la pobreza, una muestra de la poca atención que reciben de este Gobierno y sus antecesores, para ser justos.

Es imposible referirse al drama sin mencionar cifras ?consideradas generalmente frías-, porque son verdades hirientes.

El 50 por ciento de los niños menores de cinco años padece desnutrición crónica y tiene un futuro de limitaciones y carencias, lo que es igual a decir ‘un no futuro’.

Dos menores de edad mueren a diario por hechos de violencia, según Advocacy de Word Vision International.

El Instituto Nacional de Ciencias Forenses avala que 64 casos por maltrato y 23 por delitos sexuales llegan cada día a hacerse las pruebas a esa entidad.

Nueve de cada 10 adolescentes abandonan sus estudios a causa de un embarazo o unión temprana o, en otros casos, por el simple hecho de verse obligados a trabajar para ayudar en la manuntención del hogar.

‘La situación en la que vive la niñez guatemalteca es preocupante, pero no se aborda por el gobierno y demás funcionarios porque esto no trae beneficios, señaló ayer, previo al festejo nacional, la directora de Fundación Sobrevivientes, Claudia Hernández.

Al complejo fenómeno, desde el pasado año, se sumó un indicador no tan nuevo pero ahora con estadísticas de espanto, 636 niños y adolescentes son detectados diariamente en la frontera sur de Estados Unidos ya sea en compañía de sus padres o solos en busca de lo que consideran ‘un futuro mejor’.

Actualmente en el legislativo existe una iniciativa de Ley, la 5284, que busca crear el sistema nacional de protección integral de niñez y adolescencia para complementar, unificar y dirigir políticas y programas de protección social hacia ese segmento de población, el futuro de cualquier país.

Desde hace tiempo está en primera lectura y de ahí no avanza ni lo hará con el cambio de gobierno a las puertas y otros intereses en juego.

A muchos les parecería una exageración un panorama tan negro y les creo, pues hay que vivir un tiempo en la bella tierra del Quetzal para conocer sus matices.

Desde la zona 10, llamada viva, Guatemala es un país de sueños; desde San Pedro Necta, a 315 kilómetros de la Ciudad de Guatemala y a 45 kilómetros de la frontera con México, es un país de desencanto y pesimismo crónicos, que se está quedando sin hombres y niños.

Los padres arriesgan cada vez más a sus hijos en el peligroso camino hacia el Norte no por desconocimiento como se quiere hacer ver o porque no los quieran, sino porque los expulsan la pobreza y el abandono estatal, la violencia y la extorsión, entre otros flagelos.

Mi hijo, junto a sus compañeros de curso, pasarán mañana un día del niño diferente, más cercano a la realidad. LLevarán donaciones de ropa y de comida que juntaron entre todos los grados del colegio sensibilizando a sus compañeros, escucharán anécdotas de estos pequeños abandonados por diversas causas y hablarán del término pobreza junto a su maestro.

Quizá entonces, sentirán menos indiferencia cuando vean a la salida de su propia institución a un niño de poco menos de un año que permanece todos los días junto a su madre, mano extendida y tirada en la acera, suplicando que le den al menos un ínfimo quetzal (0,13 dólar estadounidense).

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