julio 13, 2020

Bolivia, ¿un destino seguro para el turismo?

La Habana-. Tras el golpe de Estado contra Evo Morales, el sector turístico en Bolivia se declaró en emergencia por las pérdidas ocasionadas, y actualmente la presencia militar en las calles lo convierte en un destino poco seguro.

Así lo afirmó el gerente general de la Cámara Boliviana de Hotelería, Jorge Fernández, cuando declaró que la mayoría de las ciudades registraron un nivel de ocupación del cinco por ciento.

Fernández consideró que recuperar la confianza del mercado internacional en esa actividad, seguridad y tranquilidad que le puede brindar el país suramericano es muy difícil en adelante.

‘El turismo tiene una característica que no se compara a otras actividades, probablemente las otras actividades una vez normalizada la situación puedan empezar a recuperar su economía, pero en el caso del turismo es mucho más complejo’, enfatizó.

La inestabilidad tras la asonada golpista contra el expresidente boliviano y el fuerte dispositivo policial y militar en las calles para mantener en el poder al gobierno de facto es la imagen actual del país suramericano que, en julio pasado, acogió por primera vez la gala de los World Travel Awards (WTA) para América Latina.

En esa ocasión, la nación andino amazónica ganó en las categorías de Mejor Destino Emergente de Sudamérica (La Paz), Mejor Destino Verde de Sudamérica, Mejor Atracción Turística Natural de Sudamérica (Salar de Uyuni) y Mejor Destino de Viaje Juvenil de Sudamérica 2019, cuatro de las 15 nominaciones de los WTA.

Según cifras del gobierno de Evo Morales (2006-2019), la industria del ocio generó 850 millones de dólares al año y su constante crecimiento y beneficio social la convertiría en uno de los sectores más importantes en el país.

El exviceministro de Turismo, Marcelo Arze, destacaba en julio pasado que esa cifra es de importancia con relación al Producto Interno Bruto (PIB) porque recibía ingresos de otras economías por concepto de la prestación de servicios.

Arze precisó que, teniendo en cuenta las proyecciones del ministerio de Culturas y Turismo, la tasa del 9,8 por ciento de crecimiento anual iría en aumento, así como el 10 por ciento de la población que trabajaba en el sector.

‘En 2017 de acuerdo a la Organización Mundial del Turismo, este mercado creció en la región en un tres por ciento, en el mundo un siete por ciento, mientras que en Bolivia estamos creciendo en una tasa del 9,8 por ciento, es decir, que estamos creciendo casi tres veces más que el resto de la región, lo que muestra que es una industria que está tomando mucha relevancia’, recordaba.

El turismo en Bolivia alcanzó más de un millón 95 mil visitantes en 2018 y generó unos 142 millones de dólares, de ellos 123,5 millones corresponden a servicios prestados, según cifras oficiales.

La realización de importantes eventos constituyó fuente de ingresos al país como el carnaval de Oruro con más de 18 millones de dólares y el rally Dakar, este último recaudó 142 millones de dólares entre hospedajes, gastronomía, comunicaciones, ventas de artesanías, entre otros.

Asimismo, la oportunidad para los visitantes foráneos de presenciar ceremonias religiosas ancestrales como el recibimiento el 21 de junio pasado del nuevo Año 5527 Andino Amazónico y del Chaco en el salar de Uyuni (Potosí) contribuyó al crecimiento del turismo en Bolivia.

El Decreto Supremo 173 del 17 de junio de 2009 instituyó la celebración de la fecha en todo el territorio boliviano, no solo como el inicio de un nuevo ciclo solar, sino el comienzo de una nueva era, la Era Pachacuti que, según la tradición andina, trae consigo momentos de profundo cambio y retorno a la armonía y el equilibrio.

Es considerada un factor de identidad nacional, y festejada en las zonas altiplánicas, valles y llanos donde cada región tiene escenarios sagrados de ritualidad como Tiwanaku, Wancané, Chiripa, Charazani, Copacabana, Pasto Grande y Yaco, entre unos 200 sitios.

La unión entre el turismo, la naturaleza y la cultura era considerado el mayor atractivo de la nación andino amazónica gracias a las políticas implementadas por el líder aymara y que reforzaron el vínculo entre el sector estatal y privado.

GOLPE DE ESTADO, UNA FÓRMULA QUE PERJUDICÓ AL TURISMO EN COCHABAMBA

Las pérdidas ocasionadas al turismo tras la asonada golpista contra Evo Morales en noviembre pasado ascendieron a 40 millones de bolivianos (cinco millones 789 mil 480 dólares), siendo el departamento de Cochabamba uno de los más afectados.

Un artículo publicado por el diario Los Tiempos reveló que ese territorio, el tercero con mayor flujo turístico de Bolivia, dejó de recibir cerca de 10 millones de bolivianos (un millón 447 mil 370 dólares) durante la crisis política.

Cada año, alrededor de 300 mil visitantes nacionales y extranjeros llegaban a la denominada ‘capital gastronómica’ para degustar de variados y exquisitos platillos, además de recorrer el trópico cochabambino, este último con mayores afectaciones, precisó la publicación.

‘Hay temor de que vuelvan los conflictos y se paralice nuevamente la zona. La sensación de temor aún está presente’, expresó Nelson Ledezma, representante del Hotel Los Cocos, en Villa Tunari.

El mismo temor lo manifestó Nelson Arnez, representante del hotel de Selva El Puente, en el trópico, cuando aseguró que ‘el flujo bajó a cero’.

‘El movimiento se paralizó totalmente. La gente que trabajaba en el hotel tuvo que irse a su casa porque la situación era insostenible por la falta de alimentos’, declaró Arnez citado por el medio de prensa.

Por otra parte, la inestabilidad persistente en Bolivia también afecta a los guías de turismo.

Alberto Butrón, presidente de la Asociación de Guías de Turismo en Cochabamba, aseguró en noviembre pasado que costará tiempo recuperarse y dependerá de varios factores, entre ellos la estabilidad social y económica del país.

‘Somos el sector más afectado por los conflictos. Estamos sin trabajo. Varias actividades fueron suspendidas. Hay temor entre los turistas del exterior’, manifestó Butrón.

Ante la emergencia, la ministra de Culturas y Turismo, Matha Yujra, nombrada por la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez a menos de un mes después el golpe de Estado, anunciaba la elaboración de informes por los viceministerios correspondientes para evaluar a nivel nacional las afectaciones.

En 2019 Bolivia fue galardonada en el WTA como Mejor Destino Emergente de Sudamérica (La Paz), Mejor Destino Verde de Sudamérica, Mejor Atracción Turística Natural de Sudamérica (Salar de Uyuni) y Mejor Destino de Viaje Juvenil de Sudamérica, de las 15 nominaciones en las que competía.

Actualmente, la inseguridad en las calles por la fuerte represión policial y militar del régimen golpista, sumada a la inestabilidad política, económica y social, atentan contra esos premios que pusieron al país suramericano en la agenda de importantes turoperadores a nivel mundial.

Evo Morales, primer presidente indígena, con sus políticas implementadas mostró al mundo qué es Bolivia.

1 comentario en Bolivia, ¿un destino seguro para el turismo?

Deja un comentario