julio 7, 2020

Tenue admisión de responsabilidad de gobernante de facto de Bolivia

La Paz-. Con el escándalo de corrupción de los respiradores comprados a sobreprecio pisándole los talones, la gobernante de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, hizo hoy un tenue mea culpa en torno al tema.

‘Reconozco que hay cosas que no han salido de la mejor manera en la misión, en el trabajo enorme de enfrentar al virus SARS-CoV-2. Lo reconozco y, de verdad lo siento’, sostuvo en un mensaje de video por la efemérides del departamento central de Chuquisaca.

Prometió además corregir lo que se haya hecho mal y hacer que caiga ‘todo el peso de la ley contra quien hubiera cometido la más mínima corrupción en salud, le toque a quien le toque’, aunque no mencionó al gestor del negociado, Mohamed Mostajo, señalado como pareja de la hija de la jefa de Estado.

Las investigaciones de la compra de equipos de respiración asistida para cuidados intensivos de pacientes de Covid-19 han mantenido al margen a Mostajo, pese al registro de videos en los que el ‘Embajador para la Ciencia, Tecnología e Innovación’ se ufana de estar a cargo de la operación.

Sin embargo, la Fiscalía de La Paz recibió una denuncia contra Mostajo y su primo, José Claros Mostajo, quien tiene tres empresas importadoras de equipos médicos y participó con el novio de la hija de Áñez en la distribución del primer lote de los 170 respiradores comprados en España con un sobreprecio estimado en tres millones de dólares.

La denuncia, por presunto enriquecimiento ilícito, fue trasladada a la sede de gobierno desde la oriental ciudad de Santa Cruz, donde fue presentada por Bernardo Monasterios, exparlamentario derechista de una facción ajena a la de Áñez.

Por su parte, el contralor general del Estado Henry Ara anunció a la versión digital del diario La Razón, auditorías a todas las adquisiciones de bienes para la emergencia sanitaria por el coronavirus SARS-CoV-2, que registra groseros sobreprecios en las compras de pruebas de diagnóstico, equipos de protección y otros rubros.

Por el escándalo de los respiradores están en prisión el exministro de Salud, Marcelo Navajas, por autorizar la compra, además de dos funcionarios involucrados.

Otros dos fueron sometidos a prisión domiciliaria, entre ellos una consultora del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que como financista aprobó la operación pero se niega a colaborar con las pesquisas.

El periodista Raúl Peñaranda, uno de los impulsores de la campaña de desestabilización del gobierno de Evo Morales, comentó que ‘hacer un negociado justo en lo peor de la crisis de salud es algo que la ciudadanía difícilmente perdonará’. El comentario acotó que el régimen está aislado por carecer de aliados y señala su fracasada estrategia contra el Movimiento al Socialismo (MAS), partido del exmandatario Evo Morales, en la que usa un lenguaje propio de la guerra fría.

‘Si la estrategia de confrontación sirviera para debilitar al MAS, tendría sentido para el Gobierno llevarla a cabo. Pero logra lo contrario’, agrega.

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