enero 18, 2021

El racismo en Bolivia, a flote con el gobierno de facto

La Habana-. El gobierno de facto de Bolivia pone a flote hoy el racismo, un flagelo que enfrentó el expresdiente Evo Morales (2006-2019) con el reconocimiento, en primer lugar, de la pluriculturalidad de ese país.

En declaraciones a Prensa Latina, el director del Centro de Estudios Nuestroamericanos en Bolivia, Gabriel Villalva, afirmó que la construcción del racismo en su país es histórica y viene desde la llegada de los colonizadores, al igual que en el resto del continente.

El racismo en Bolivia, a flote con el gobierno de factoEn estos momentos en Bolivia se reposiciona la ‘pigmentocracia’, lo cual significa que desde la fundación de la República se estratificaron a las personas en función del color de su piel, explicó vía Telegram.

Mientras más blanca era la tez de una persona, más denotaba un estatus social económico y político alto en una pirámide social pigemontocrática, dijo.

En tanto, mientras más morenas, las personas denotaban una estratificación inferior y se les reservaba las labores menos remuneradas como choferes, empleadas domésticas y otras de supuesta menor importancia, agregó.

Sin embargo, la concepción del estado plurinacional de Bolivia desde el 2005 realiza una suerte de revolución cultural en ese pensamiento relacionado con el color de la piel, destacó al referirse a la victoria electoral del líder indígena Evo Morales, quien asumió la presidencia el 22 de enero de 2006.

‘En esta nación india mayoritariamente, con un 60 por ciento de su población indígena que estaba siendo relegada, excluida por el sistema de partidos neoliberales se transforma y encamina hacia una democracia participativa, a un Estado que logra incluir a sus 36 nacionalidades preexistentes a la época colonial’, resaltó Villalva.

Esta Revolución iniciada por el gobierno de Evo Morales reconoce esa diversidad cultural y étnica y se instituye un nuevo Estado en el cual se respeta esa diversidad, enfatizó.

‘No había antes en el imaginario colectivo la idea de tener senadores, diputados de tez morena; autoridades de pollera o de apellido indígena’, recordó el joven académico.

El 10 de noviembre de 2019, luego de 14 años de inclusión, tiene lugar el golpe de Estado con el cual Bolivia involuciona y nuevamente vuelven las logias y los clanes familiares a la política y a la administración estatal, señaló.

Estas autoridades vuelven a resignificar y reposicionar todos los valores republicanos que hacen suyo el racismo, lamentó.

Por ello, el exviceministro Fernando Vázquez fue destituido, por decir que no cumplía las condiciones para ser parte del Movimiento al Socialismo, partido liderado por Evo Morales, ‘por tener la piel blanca, el pelo crespo y ojos verdes’.

Esta es solo una de las tantas manifestaciones en contra de los pueblos originarios, pues la propia presidenta transitoria Jeanine Áñez, los llamó salvajes.

Asimismo, una de las principales acciones del actual régimen de facto, al usurpar el poder, fue ofender a los pueblos que conforman este país con el retiro del Palacio de Gobierno de la Wiphala, símbolo de las diversas nacionalidades, así como de otras instancias y logos gubernamentales.

Villalva comenta que en estos momentos en el país denuncian mucho el asesinato de George Floyd en Estados Unidos, algo que es correcto; sin embargo, en muchos ciudadanos es evidente una doble moral, porque mientras repudian ese crimen, en Bolivia sigue el racismo y la discriminación como una forma de jerarquización de la sociedad y supremacía racial

Creo que todavía tenemos mucho que aprender. Esta nueva etapa de la pandemia de la Covid-19 nos enseña nuevas formas de relaciones sociales y sobre todo, nuevas formas comunitarias y entre ellas la erradicación del racismo y la discriminación desde una concepción humana, advirtió.

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