diciembre 3, 2020

La miseria de la academia


Por Carla Espósito Guevara-.


Un grupo de 248 “académicos”, cuyos nombres fueron revelados solo parcialmente, dejaron esta semana una carta dirigida a la Presidenta transitoria, que fue reproducida en su integridad por Página 7, en la que piden dos cosas: que decline en su candidatura y convoque a un “gran acuerdo nacional por la democracia, la economía y el bienestar de los bolivianos, que incluya a partidos políticos y organizaciones verazmente democráticos”. Al mismo tiempo que subraya el malestar de los ilustrados ciudadanos frente a la “inexplicable inacción del Gobierno para desbaratar las redes masistas incrustadas en el aparato del Estado”.

Evidentemente, el grupo de “académicos” desconoce la masacre blanca ejecutada por el gobierno transitorio, reconocida incluso por la prensa oficialista. El Gobierno ha despedido cientos de trabajadores del Estado, algunos incluso diagnosticados con coronavirus, contradiciendo la ley que prohibía el despido de funcionarios en tiempos de pandemia. Pero más allá del desconocimiento de este problema social, parece increíble que un grupo tan ilustre y educado pida a través de una carta aún mayores despidos a los ya producidos hasta la fecha y, peor aún, que lo hagan en tiempos de pandemia. Ciertamente, no sé qué clase de acuerdo “democrático” puede pedirse sobre estas bases.

Asimismo, cuesta trabajo entender que la misiva en cuestión pida a la Presidenta transitoria que reúna a las organizaciones “verdaderamente democráticas”, cuando la propia Autoridad Ejecutiva está cuestionada por todos los organismos internacionales por la violación de DD.HH. y libertades civiles, cuando enfrenta investigaciones por 99 casos de torturas, por dos masacres, 36 muertos y por mantener presos políticos, entre ellos mujeres en estado de gestación, actos que considero están totalmente reñidos con la democracia y le restarían moral para decidir quién es y quién no es democrático.

Me pegunto además: ¿cuáles son las organizaciones “verdaderamente democráticas” para este grupo de académicos? ¿Quién califica el nivel democrático de las organizaciones? ¿Estarán incluidas entre estas grupos irregulares como la Resistencia Juvenil Cochala, o la Unión Juvenil Cruceñista, cuya violencia y racismo han sido más que demostrados durante la “pacífica y democrática” movilización de octubre? ¿Estará considerado como democrático el partido Juntos que ha protagonizado dos masacres? ¿Estarán incluidas las organizaciones de base sindicales o gremiales o estas son consideradas masistas y, por tanto, excluibles del “gran acuerdo”?

En el diagnóstico que expone el grupo de académicos, el Movimiento Al Socialismo (MAS) es “el verdadero enemigo de la democracia”, por tanto, evidentemente, en su recomendación este partido no debería estar incluido entre las organizaciones “verdaderamente democráticas” y tampoco en el “gran acuerdo”. Entonces, me cuestiono si realmente el grupo de académicos considera que es posible y viable hacer un gran acuerdo “democrático” nacional excluyendo al partido que, según las encuestas y estudios de opinión publicados, tiene el mayor caudal de votación. ¿Qué tipo de acuerdo nacional democrático creen que es posible hacer si se proscribe al partido mayoritario? ¿En verdad creen que es democrático hacer un acuerdo excluyendo a la mayoría? A todo esto habría que preguntarse también: ¿qué entienden los “académicos” por democracia? Y ¿qué entienden por tiranía?

Viniendo de tan prestigioso grupo, que gozan del privilegio de la educación y el pensamiento, se esperaría que la carta presentara un mejor análisis de la realidad política nacional, así como propuestas más sustanciosas dada la complejidad de la crisis que enfrenta actualmente Bolivia, pero la carta carece de ellos. La única línea que vale de esa carta es aquella que pide a Áñez que renuncie a su candidatura. Por lo demás, la pobreza de sus argumentos, la repetición de clichés y prejuicios y su maniquea lectura de la realidad, hacen dudar sobre el papel que hoy en día juega la “academia” en este país.


* Socióloga

1 comentario en La miseria de la academia

  1. Excelente análisis muy crítico y objetivo, faltó mencionar que estos académicos seguramente fueron los artífices del golpe de estado y los culpables de que Bolivia este sumergida en corrupción gracias a esta pandemia

Deja un comentario