septiembre 18, 2020

La nueva oleada popular por la recuperación de la democracia


Por Elmar Callejas Ruiz-.


Las organizaciones sociales del país, a la cabeza de la Central Obrera Boliviana (COB) y los pueblos indígenas originarios campesinos, iniciaron la lucha por la democracia: las movilizaciones demandan el derecho a elegir a un gobierno democrático el 6 de septiembre.

Después del golpe de Estado, el gobierno de facto había conseguido de varias maneras mantener con silencio y temor a los sectores populares, tiempo suficiente para que apliquen medidas que atentan contra la soberanía y dignidad del pueblo boliviano, como por ejemplo: 1) Préstamos condicionados del Fondo Monetario Internacional (FMI); 2) Utilización de aportes de los trabajadores en favor de la banca privada; 3) Escasez del gas envasado; 4) Despidos de los trabajadores en el sector público y privado; 5) Abandono al pueblo en la crisis sanitaria; 6) Privatización de la educación, restringiendo el derecho solo para los que puedan pagar Internet, entre otros. Frente a estas medidas, el pueblo va organizándose en un bloque social para protestar en las calles, carreteras y plazas.

Las movilizaciones se entienden como el reinicio del rol histórico de las organizaciones sociales, que por un instante se habían relajado en su lucha: ese pequeño descuido fue suficiente para que la derecha aprovechara en hacerse del poder por la fuerza.

Hoy, el bloque popular tiene como dirigentes, en su mayoría, a jóvenes trabajadores y profesionales con nuevas ideas, formados dentro de la revolución democrática y cultural, con la memoria fresca de haber vivido en un país con democracia, dignidad, soberanía y estabilidad económica.

La experiencia de 14 años nos permitió ser testigos de grandes avances en lo político, económico y social; pero también desarrollar nuevos proyectos para atender las necesidades de nuestra generación, las que vienen desde el empleo para los jóvenes, viviendas para las familias en las ciudades, hasta el acceso universal de las tecnologías para el pueblo boliviano. De esta manera, la nueva oleada revolucionaria tiene la posibilidad de plantear un proyecto dialéctico, asumiendo una lectura autocrítica para la superación de los errores políticos, sindicales y burocráticos que hubieran existido.

Be the first to comment

Deja un comentario