octubre 16, 2021

Agosto 2020: derrota histórica de la oligarquía boliviana


Por Eduardo Paz Rada-.


Los intentos de prorrogarse en el poder del gobierno de facto de Jeanne Áñez, su pésima gestión de la crisis de la pandemia y de la economía, complicada con hechos de corrupción en la compra de materiales médicos y en las empresas estatales de telecomunicación y petróleos, así como la persecución a los dirigentes sociales y políticos desde el golpe de Estado de noviembre de 2019, han generado una poderosa movilización popular encabezada por la Central Obrera Boliviana (COB) y el Pacto de Unidad (PU) durante las dos primeras semanas de agosto, provocando una derrota histórica de la oligarquía y del imperialismo que impuso al gobierno de facto en Bolivia.

La dictadura boliviana se apoyó en la Policía Nacional, la Fiscalía y el Poder Judicial para frenar y desarticular los anteriores intentos de movilización nacional de la COB y los movimientos sociales, utilizando los argumentos del respeto a la cuarentena y las restricciones sanitarias, de la sedición y la conspiración procediendo a la detención y amenazas a centenares de dirigentes sociales y a ciudadanos comunes.

La movilización que ahora paralizó el país en todas las regiones por la contundencia de los bloqueos de carreteras, caminos, vías de ingreso a las principales ciudades y puntos estratégicos por parte de trabajadores mineros, campesinos, mujeres, indígenas del altiplano, colonizadores de la zona oriental del país, juntas vecinales y organizaciones de comerciantes minoristas obligó al Tribunal Supremo Electoral (TSE), a la Asamblea Legislativa y al Gobierno a aprobar de manera inamovible y definitiva la fecha de elecciones nacionales para el 18 de octubre. Inclusive la Iglesia católica, la delegación de la Unión Europea (UE) y de las Naciones Unidas propiciaron acuerdos institucionales y se han ofrecido como garantes del cumplimiento de la fecha electoral.

Si bien estuvieron presentes las consignas de adelantar las elecciones para el 11 de octubre y pedir la renuncia de Áñez, el haber conseguido avanzar en la recuperación de la democracia garantizando la realización de los comicios y haber demostrado fuerza social y política y la capacidad de paralizar el país y poner el jaque a los sectores políticos conservadores y neoliberales adquiere mayor importancia con la recuperación de la iniciativa pública y con la organización y movilización de masas en la perspectiva de las elecciones presidenciales.

Los grandes medios de comunicación; desde televisoras como CNN, Unitel o ATB; medios escritos como Página Siete o El Deber; radioemisoras como Panamericana o Fides, y Agencias como Erbol y ANF, se convirtieron en voceros del gobierno, de los Comités Cívicos de la derecha radical y de sectores políticos conservadores realizando una gigante campaña contra la movilización del pueblo boliviano, las organizaciones populares, el Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus candidatos con los calificativos de “bestias inhumanas”, “salvajes”, “hordas”, además de muestras exacerbadas de racismo y discriminación.

Por otra parte, se advirtió que los sectores críticos de oficiales y jefes de las Fuerzas Armadas han manifestado a través de cartas públicas su rechazo a realizar operativos militares contra las movilizaciones al considerar que la institución ha sido puesta al servicio de un gobierno que ha perdido todo criterio de dignidad, honradez y soberanía poniendo en riesgo a la propia institución uniformada que tiene el estigma de haber definido el golpe de Estado del pasado año y podría ser cómplice de movimientos separatistas del oriente.

El proceso de liberación e independencia nacional iniciado con la rebelión de octubre de 2003 y desarrollado durante 14 años por el gobierno nacionalista y antiimperialista de Evo Morales (2006-2019), fue desmantelado por el golpe de Estado y estos meses de gobierno de facto; sin embargo, las posibilidades de reabrir el impulso revolucionario están vigente con el potencial triunfo electoral del MAS con sus candidatos Luis Arce y David Choquehuanca.

* Sociólogo y docente de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA)

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