octubre 31, 2020

Entre el día del Trabajo y el día de los Trabajadores


Por Julio A. Muriente Pérez-.


Si desde Puerto Rico uno intenta explicarle a cualquier latinoamericano por qué el lunes 7 de septiembre es acá un día feriado, podría tener alguna dificultad en entenderlo. Si además se le dice que se trata del Día del Trabajo, la confusión puede ser aún mayor.

Pues sí, el primer lunes de septiembre es un día feriado en Estados Unidos y por extensión de nuestra condición colonial, también en Puerto Rico. Pero, ¿por qué se le denomina Día del Trabajo? Y, ¿por qué, mientras tanto, Estados Unidos es uno de los pocos países del planeta donde no se conmemora o celebra el Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores? Vamos a ver.

Como seguramente conocen nuestros lectores, la fecha del Primero de Mayo adquiere trascendencia histórica, pues ese día, en el año 1886, se inició en la ciudad estadounidense de Chicago –un gran centro industrial de la época– una contundente huelga en reclamo de ocho horas de trabajo diarias y otras medidas reivindicativas. Esta huelga se dio en pleno auge del capitalismo estadounidense y pocos años antes de que ese país se lanzara a la conquista propiamente imperialista ultramarina. La brutal respuesta de los patronos y de las fuerzas represivas no se hizo esperar. Se generaron enfrentamientos que provocaron muertos y heridos. Varios trabajadores fueron acusados de dar muerte a algunos policías y condenados a la horca. Se les conoce como los Mártires de Chicago.

La reacción del gobierno de Estados Unidos no se hizo esperar. Atemorizado de que a raíz de los sucesos de Chicago se fortaleciera el movimiento obrero progresista y se glorificara a los Mártires de Chicago, el entonces presidente Grover Cleveland decretó que el primer lunes de septiembre, a partir de 1887, se conocería como Día del Trabajo. No de los trabajadores.

El dirigente comunista cubano Julio Antonio Mella denominó a principios del siglo XX esa fecha, como “día de la sumisión de los trabajadores”. La intención del presidente Cleveland y sus sucesores era obvia: desnaturalizar la lucha de las clases trabajadoras, imponer la hegemonía del capital y criminalizar al movimiento obrero combativo y revolucionario.

Mientras tanto, en 1889 el Congreso Obrero Socialista, que formaba parte de la Primera Internacional, proclamó en París el Primero de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores. A partir de entonces, los obreros y trabajadores de todo el mundo –e incluso gobiernos del más diverso signo– realizan manifestaciones diversas de denuncia, protesta y celebración, reivindicando la fuerza de trabajo obrera como el motor que mueve a la humanidad en nuestro tiempo.

En todo el mundo, menos en Estados Unidos, Canadá y Nueva Zelanda. En los primeros dos, la conmemoración del así llamado “Labor day” se reduce a actividades insignificantes e inofensivas, carentes de sentido social o político. En cambio la fecha es utilizada para promover ofertas en los comercios, para comenzar el año académico en escuelas y universidades o simplemente para que la población se divierta y pasee en un fin de semana largo.

En Puerto Rico, así como en Estados Unidos, los sectores progresistas y revolucionarios organizan diversas actividades en la fecha del Primero de Mayo. No se trata de actividades oficiales sino organizadas por sindicatos, organizaciones políticas, comunales y ambientales y otros sectores sociales.

En nuestro caso, además, tanto la imposición del primer lunes de septiembre –Día del Trabajo yanqui–, como la conmemoración en la calle del Primero de Mayo, se dan en un contento de lucha anticolonial y por la reivindicación de nuestra soberanía e independencia nacional. Es una lucha clasista y nacional, económica y social, eminentemente antiimperialista y anticolonial.

Aclarado el punto.


* Catedrático Universidad de Puerto Rico y dirigente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) de Puerto Rico

Be the first to comment

Deja un comentario