octubre 29, 2020

Canela Crespo: “A mi generación le toca asumir el reto de profundizar los avances del Proceso de Cambio y llegar más lejos”

Canela Crespo tiene 27 años y es licenciada en Ciencias Jurídicas por la Universidad Católica. Desde su adolescencia ha participado activamente en política y actualmente milita en la organización Columna Sur, parte integrante del Movimiento Al Socialismo (MAS), colectividad que la postula como candidata plurinominal para diputada por La Paz en las próximas elecciones.

Con el fin de conocer su trayectoria, así como sus propuestas, La Época le entrevistó.

¿Cómo es que empiezas tu vida política?

Vengo de una familia muy politizada, de hecho, mis padres se conocieron haciendo militancia en la resistencia al golpe de Luis García Meza. Mi casa fue mi primera escuela política y desde muy pequeña me involucré en los debates de izquierda y en los debates políticos coyunturales.

Cuando estaba todavía en el colegio, comencé hacer activismo en grupos y colectivos alrededor de temáticas ambientales y feministas. El año 2014 escuché de una organización denominada Columna Sur, que había sido fundada en Santa Cruz en un momento crítico, en el “golpe cívico-prefectural”. Llegaron a La Paz y decidí sumarme para emprender un papel de militancia con creatividad política, teórico, práctica, social y cultural.

En los últimos años, mi vida entera ha girado en torno a mi militancia y a lo que podía aportar, desde mi trinchera, al Proceso de Cambio.

¿Cómo llegas a ser candidata por el MAS?

En los últimos meses ha habido un proceso de reorganización y rearticulación dentro del MAS-IPSP. Creo que después de habernos avocado erróneamente solo a la administración y a la gestión del Estado, por fin vamos desburocratizando nuestras formas de relacionamiento internas. Eso nos ha significado que este nuevo proceso electoral ha tenido dinámicas muy interesantes para elegir a las y los candidatos que son parte de las listas.

En mi caso, he recibido varios apoyos orgánicos de colectivos, agrupaciones y organizaciones urbanas que han sido presentados al Pacto de Unidad y a las organizaciones sociales que han aceptado mi candidatura. Me parece clave recalcarlo porque mi trabajo y mi militancia han sido reconocidos por mis compañeras y mis compañeros y no he pasado por encima de nadie dentro del Instrumento Político para lograrla.

En varias ocasiones has aludido al feminismo, ¿te consideras feminista?

Sí, soy feminista y desde el feminismo veo el mundo. En este último tiempo, sin embargo, he entendido que en nuestro país las mujeres del pueblo tienen un trauma con las formas de feminismo hegemónico que han monopolizado las discusiones alrededor de los derechos de las mujeres en los años 90 y 2000’. Las compañeras interpelan a estos feminismos que no fueron capaces de ver intersecciones coloniales y de clase. Es por eso que ahora mi feminismo está dirigido a luchas integrales por la despatriarcalización, desde el ser mujer.

Las banderas de las luchas feministas las asumo también desde mi candidatura. Son nuestras madres y nuestras abuelas las que lucharon por el sufragio para que hoy podamos ejercer ese derecho tan básico; pero hoy nos toca la lucha para que una mujer pueda decidir sobre su propio cuerpo, para que no sea una ciudadana de segunda, para que haya un sistema de economía de los cuidados equitativo, y muchas cosas más que se deben tratar en la siguiente gestión legislativa.

En síntesis, soy feminista porque asumo la lucha contra el patriarcado y contra todos los sistemas de dominación.

¿Qué avances hubo en términos de derechos hacia la mujer durante el Proceso de Cambio? ¿Hay algunos que actualmente se vean afectados?

Por supuesto que hubo grandes avances. La despatriarcalización fue uno de los ejes de discusión hacia la Constitución Política del Estado (CPE) y en la transición hacia el Estado Plurinacional. En el desarrollo constitucional eso se materializó en distintas medidas, como el Bono Juana Azurduy, que contribuyó a disminuir la mortalidad materna, y la universalización del subsidio prenatal a embarazadas sin seguro social.

También se promulgó la Ley Nº 348, para garantizar una vida libre de violencia contra las mujeres, que es sumamente significativa en cuanto asume que la violencia hacia las mujeres es un delito de orden público, al contrario de la ley de la era neoliberal que enfocaba el tema desde lo intrafamiliar, desde lo privado, encerrado en las cuatro paredes de la casa. Tampoco nos olvidemos que el 46% de títulos de propietarios a tierras fueron entregados a mujeres. Y en el ámbito de lo la participación política conseguimos el 51% de representación de mujeres en la Asamblea Legislativa.

Todos estos logros que enumero, y los hay más, fueron golpes certeros al patriarcado porque lo visibilizaron y nos posicionan frente a él. Sin embargo, asumimos que no todo se ha hecho y que hay muchísimo más por hacer. A eso se suma el que en los últimos meses ha habido fuertes retrocesos en todos los ámbitos y sobre todo en nuestros derechos. Se ha demostrado que el hecho de que una mujer asuma la cabeza del Ejecutivo no es garantía de nada para nosotras y que la lucha la seguimos dando desde otros espacios.

Tomando en cuenta que el 45% del padrón electoral es joven, ¿ellos van a definir las elecciones? ¿Es tiempo de los jóvenes?

Las y los jóvenes somos trasgresores de “lo establecido”; las juventudes tienen un rol trascendental dentro de nuestra sociedad porque es constructora, trabajadora, emprendedora y de acá a un tiempo la población económicamente activada será joven, por eso hay que darle mucha importancia.

Hubo avances normativos en el reconocimiento de este rol. La CPE está basada en el reconocimiento de derechos con enfoque de género, generacional e intercultural. Asimismo, la aprobación de la Ley de la Juventud N° 342 en 2013 y la Formulación de la Propuesta Base de Políticas Públicas para la Juventud son fundamentales.

En este nuevo proceso de reorganización social, somos las juventudes las que hemos asumido el reto de mirar hacia atrás con respeto, desde la crítica y la autocrítica, para defender lo avanzado, pero también para mirar adelante reconociendo errores. Sabemos que no todo lo que se hizo fue suficiente, a mi generación le toca asumir el reto de profundizar los avances del Proceso de Cambio y llegar más lejos.

La derecha estos días ha tomado la necesidad de reabrir la idea del “voto útil”. ¿Qué piensas al respecto?

Es una salida desesperada. Hasta el día de hoy no tienen una propuesta de país ni en un horizonte o proyecto, su única campaña se remite a frases como “que no vuelva el MAS”, y eso cada vez los pone más nerviosos, entonces buscan la mejor manera de capitalizar un voto. Ellos plantean un “voto útil” cargado de odio, cuando en realidad creo que en las urnas debemos sanar democráticamente y cerrar heridas depositando sueños y esperanzas. La única opción política que representa esto último es el MAS-IPSP porque, en este contexto de crisis política, social, sanitaria y económica debemos apostar por el proyecto que vaya a sacar adelante al país.

No hay que confundir a los que quieren maquillarse como la opción de centro o la opción conciliadora. Al final, solo hay dos proyectos, el del odio que representa a unos pocos y el de la esperanza que representa la voluntad popular.

¿El MAS tiene un voto duro en las organizaciones sociales, como se están reorganizando después del golpe?

No ha sido fácil, el golpe de Estado nos ha encontrado en un momento de desmovilización, fue una factura de muchos años de burocratización de las organizaciones sociales. Dejamos de lado la intención de movilización para pasar a la administración del Estado. Pero luego del golpe de Estado ha habido una rearticulación de las fuerzas sociales en torno a los espacios colectivos. Por ejemplo, en los días después de noviembre, los distritos de El Alto han tenido más asambleas que en años. En esos espacios se han generado posiciones colectivas. Se podría hablar de una forma de acción colectiva cuya fortaleza pasa por la identidad como respuesta al golpismo que quemó la whipala.

La gente cuando ve que quemaron la whipala salió espontáneamente en las acciones de protestas; existe una autoidentificación con nuestros símbolos, una reivindicación desde nuestros territorios. Es ahí que el MAS-IPSP tiene una virtud, porque es el único que representa a lo popular y eso hace que el aparato político partidario se rearticule en torno a las organizaciones sociales. Creo que por fin volvimos a entender que no somos del MAS, sino que el MAS es nuestro.

Todo eso sucede, además, a pesar de toda la persecución política a dirigentes, arrestos ilegales, detenciones injustas, de la manipulación mediática y judicial y a costa del miedo y del amedrentamiento sistemático que son herramientas del actual desgobierno.

El MAS sostiene que hay una autocrítica interna, ¿qué nos puede contar sobre eso?

Lo mejor que tenemos para ofrecer, desde el ala de renovación de la estructura del MAS, es el sentido de autocrítica. Estamos trabajando duro para volver, pero para volver mejores. En los últimos años del gobierno del MAS hemos visto un entibiamiento discursivo que se ha concentrado en enamorar a las clases medias tradicionales, en vez de politizar nuestras banderas. Esta despolitización nos ha pasado factura. Sin duda reconocemos los errores que han existido y asumimos la responsabilidad sobre ellos.

Ahora, cuando hablamos desde la autocrítica no lo hacemos de un autoflagelo paralizante, sino de una autocrítica propositiva, nos toca identificar no solo los errores sino las causas que nos han llevado a cometerlos y actuar sobre ellas. Nos toca volver a nuestra esencia como Instrumento Político y ser leales con nuestros principios para poder asumir las nuevas banderas hacia adelante.

1 comentario en Canela Crespo: “A mi generación le toca asumir el reto de profundizar los avances del Proceso de Cambio y llegar más lejos”

  1. Muy de acuerdo con el análisis de la compañera. Sobre todo, en lo referido a la autocrítica q tenemos q hacer y también la necedidad de la formación polutica e ideológica am interior del instrumento felicitaciobes a esta gran mujer joven

1 Trackbacks y Pingbacks

  1. ¿Quién es Canela Crespo, la candidata a diputada de La Paz por el MAS? | La Época- Con sentido de momento histórico

Deja un comentario