diciembre 1, 2020

¡Los hechos valen más que mil palabras!

Por Jose Percy Paredes Coimbra-.

El domingo 08 de Noviembre del 2020, marca un hito histórico para Bolivia. Luego de casi un año, volvemos a tener un gobierno elegido democráticamente, constitucionalmente; ese día se vivió una fiesta de retorno a la paz y a la democracia.

Claro que toda esta alegría y sensación de paz, inicia el 18 de octubre, fecha en la que el 55,11% de los votantes definieron el retorno del MAS IPSP a la conducción del Estado Plurinacional de Bolivia dejando así atónitos a quienes, anticipadamente, se sentían ganadores.

Lo que tuvieron en común estos ‘cuasi’ ganadores, es que se basaron en encuestas, que sobre abundaron en el período pre eleccionario, ellos mismos se creyeron su discurso de ‘voto útil’ o ‘voto inteligente’ y se olvidaron lo esencial, lo más importante: escuchar al pueblo.

Mientras ellos se enamoraban de sus palabras y creían en lo que su eco les decía, inflaron sus egos de tal manera que ya les era imposible ser coherentes; decir que aman Bolivia, cuando sólo se aman a sí mismos y, decir que velan por los intereses de los bolivianos, cuando en verdad lo único que les importa son sus propios intereses.

Ese antagonismo entre lo dicho y lo vivido, difícilmente se puede disimular; se siente, se nota y, obviamente el electorado lo percibió.

Sin olvidar que el gobierno golpista les hizo un magro favor, al asaltar con tanta avidez las arcas del erario nacional, endeudarse escandalosamente con organismos internacionales y, no dar respuesta a la única función que debieron cumplir. Hicieron que el pueblo vuelva a vivir las penurias y necesidades de los anteriores gobiernos; esto hizo que el pueblo recuperara la memoria de lo que era vivir bajo gobiernos elitistas con discursos populistas.

El pueblo ya se había olvidado lo que era ser ninguneado, ignorado e insultado en su inteligencia, porque durante todo el gobierno del MAS, el pueblo y sus necesidades siempre fueron tomados en cuenta; ¡las organizaciones sociales eran consultadas y, como todos saben, hemos sorteado dos grandes crisis económicas mundiales, sin despeinarnos siquiera!

El responsable directo de que hubiéramos estado tan bien económicamente, claramente identificado, es ahora nuestro presidente electo y, el responsable por la brújula originaria, quien todo el tiempo mantuvo unidos al Estado con las organizaciones indígenas, campesinas y originarias, es hoy nuestro vicepresidente.

El MAS no pudo haber elegido mejor a sus representantes porque ellos estuvieron en función de gobierno; el pueblo los conocía y pudo ponderar sus aportes a la vida nacional; la unión de ambos, “las dos alas del cóndor”, mencionadas en el discurso de nuestro vicepresidente, dan el equilibrio que nuestro país necesita para alzar el vuelo nuevamente.

A pesar del descalabro dejado por el gobierno golpista, que no supo por donde comenzar con las únicas dos funciones que debió cumplir y se fue por las ramas, asumiendo funciones que no le correspondían; a pesar de haber dejado el ALBA, a pesar de la deuda externa que deja sin respuestas ni rendición de cuentas, a pesar del racismo, discriminación y regionalismo exacerbado que dejan quienes dijeron estar preocupados por el bienestar del pueblo boliviano, a pesar de ello, el MAS y nuestros gobernantes Luis Arce y David Choquehuanca, están de pie de cara al pueblo para dar su mejor esfuerzo y entregar sus mejores conocimientos al servicio de Bolivia y de los bolivianos.

Nuestros compañeros y el MAS, están a la altura del momento presente y van a sacar a flote, nuevamente, nuestra economía y nuestras esperanzas. Volveremos a trabajar con la certeza de que nuestro trabajo dará los frutos que necesitamos y merecemos recibir; con la certeza de que no seremos timados por gobernantes vivarrachos y sus amigotes.

Volveremos a las calles, oficinas, empresas, al campo, sabiendo que nuestro esfuerzo será recompensado y que nuestros gobernantes están al frente del país para asegurar que tengamos trabajos dignos, que tengamos acceso a la salud con calidez, a una educación de calidad y, al desarrollo económico con respeto a la madre tierra.

Seguramente se retomará el proyecto de consolidación de los puertos a orillas del río Paraná, lo cual beneficiará a nuestros empresarios, con exportaciones e importaciones más rentables que si lo hicieran por puertos del Perú o Chile; seguramente también se retomará la construcción y entrega de los hospitales de tercer nivel y de especialidad en cada uno de los departamentos.

Es decir, hay mucho por hacer, pero nosotros tenemos las bases ya establecidas para avanzar; como dijo nuestro presidente en su discurso de posesión; “hemos trabajado por meses en la elaboración de nuestro plan de gobierno”, de tal manera que no van a perder tiempo inventando la pólvora; van a ejecutar su plan de gobierno al tiempo de retomar el camino de prosperidad del cual nos arrancaron abruptamente el año pasado.

Estas elecciones nos han demostrado, que los hechos valen más que mil palabras.

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