agosto 5, 2021

Porqué Estados Unidos insiste en tildar a Cuba de terrorista: habla asambleísta departamental del MAS

Por Javier Larraín-.


Días antes de entregar la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump propinó la última –de muchas– de sus agresiones a la Revolución cubana, incluyéndole en la triste lista anual de “Estados patrocinadores del terrorismo”. En palabras de su exsecretario de Estado, Mike Pompeo, quien hizo pública la decisión, “con esta medida de nuevo hacemos responsable al gobierno de Cuba y mandamos un claro mensaje: el régimen castrista debe acabar con su apoyo al terrorismo internacional y con la subversión de la justicia estadounidense”.

La nación caribeña engrosó el infame listado por más de tres décadas, hasta que en 2015 Barack Obama decidió quitarla de este, en un importante gesto previo al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana. Trump retrotrajo la historia.

Para revisar las motivaciones y alcance del último pataleo del magnate expresidente dialogamos con Fabiola Almanza, asambleísta departamental de La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS), quien de entrada nos advierte que la nueva arremetida tiene antecedentes en el bloqueo económico, financiero y comercial tendido por Estados Unidos contra Cuba desde la década del 60, y se enmarca en su desespero por devastar la Revolución “a la que Estados Unidos no ha podido destruir, y suma ahora esto de incluir al gobierno cubano, al país, en la lista de Estados terroristas, lo que es una aberración, pero no nos sorprende”.

La entrevistada se permite un paréntesis para complementar que la decisión de la Casa Blanca desborda lo puramente bilateral e intenta dar respuesta a un escenario geopolítico que le es adverso, donde superpotencias como China y Rusia fortalecen progresivamente sus relaciones cordiales con la Isla: “A la serie de embestidas de la estrategia geopolítica de dominación mundial del imperio norteamericano la propia comunidad internacional le ha dado la espalda y efectivamente se inició una etapa de multipolaridad donde encontramos a una China, una Rusia, un Irán, que son países que tienen relaciones internacionales con Cuba, y que han facilitado que esta haya empezado a contar con mayores posibilidades de desarrollo económico y social, y brindar mejores oportunidades para el pueblo, cuestión que ha enfurecido al gobierno de Estados Unidos”.

Paradójicamente, la administración Trump ha esgrimido que Cuba ha desestimado extraditar a guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia –aun cuando es de reconocimiento mundial el papel jugado por el propio Fidel Castro para la firma de los Acuerdos de Paz en el país sudamericano–; que da refugio a ciudadanos norteamericanos exmilitantes del movimiento Panteras Negras; y que apoya irrestrictamente al “régimen de Nicolás Maduro en Venezuela”. Al respecto, la asambleísta no da espacio a dudas: “Es Cuba la víctima de Estados Unidos y su gobierno opresor, por ejemplo, más del 90% de países del mundo apoya el levantamiento del bloqueo, que viola los Derechos Humanos del pueblo cubano y atenta directamente en contra de sus políticas de salud, de generación de empleo, de productividad, afectando incluso a dos países que deberían tener una relación fraterna”.

Las consecuencias prácticas de tachar a Cuba como Estado que “patrocina” el terrorismo van desde el impedimento para exportar e importar armamento hasta afectar las posibilidades de La Habana de solicitar con éxito cualquier tipo de préstamos a organismos financieros internacionales, robusteciendo con ello el bloqueo. Para Almanza igual se trata de aislar a la Revolución socialista del concierto de las naciones: “Con esa censura, lo que ellos pretenden es polarizar y dividir el mundo entre los que son pro gobierno imperialista, pro gobierno de Estados Unidos, y los que están en su contra. Los que están en contra son o serán censurados con esta catalogación de países terroristas, en un intento que quiere provocar el que sean aislados de la comunidad internacional”.

Lo llamativo de este paso infame y que capta la atención de expertos en las relaciones cubano-norteamericanas es precisamente “el momento”, en otras palabras, porqué Donald Trump lo hace en enero de 2021, habiendo tenido años para llevar a Cuba al banquillo de los acusados. Sobre este punto la dirigenta política del MAS esclarece que “sabemos que Donald Trump y sus acólitos fueron a irrumpir en el Capitolio para evitar la transmisión de mando al nuevo gobierno de Biden, y esto se inscribe en eso, deja como tarea pendiente el tema cubano en una suerte de ‘te lanzo el problema que a mí jamás me ha importado, pero resuelve’”.

De todos modos, en cuanto al nuevo inquilino de la Casa Blanca la entrevistada no se deja confundir y se resiste a separar aguas: “Lo que Donald Trump no sabe es que, para nosotros, sea Trump, Biden o cualquiera de los presidentes que vayan a asumir el mando en Estados Unidos, nos da lo mismo, porque ellos son presas de su propio sistema y no van a cambiar sus normas porque cambie el rostro, es más, se van a endurecer”.

En sus 62 años de Revolución, las cubanas y los cubanos han padecido como ningún pueblo del planeta todo tipo de atentados terroristas por parte de Washington, desde invasiones terrestres, voladuras de aviones en pleno vuelo, instalación de bombas en hoteles, consumación de enfermedades como el dengue hemorrágico, entre otras tantas acciones que han cobrado la vida de miles de isleños y que se han vuelto con los años literalmente incuantificables, porque, después de todo, si el costo aproximado del bloqueo asciende a poco más de 800 mil millones de dólares, ¿cómo cuantificar la vida de niños y niñas muertos en atentados terroristas planificados, financiados y ejecutados por agentes yanquis?

Como otros países de nuestra América, en los últimos lustros el Proceso de Cambio vivido en Bolivia ha tendido su mano amiga a la Revolución cubana y esta vez no será la excepción, razón por la que Almanza, al cerrar la entrevista convencidísima nos dice: “Mientras más ataquen a Cuba, Bolivia va a defenderla el doble, y más todavía sabiendo que este es un ataque de esos países que quieren dominarnos, que siempre lo han hecho; pero no les vamos a permitir más que ello suceda, sepan que en esta segunda etapa del Proceso de Cambio queremos que vuelvan los programas solidarios a implementarse en todos los rincones de nuestro país, que se renueven convenios y acuerdos entre ambos países y los que son parte del ALBA, como Nicaragua, Venezuela. Este tipo de arremetidas, agresiones y provocaciones del imperialismo tienen que hacernos unificar más. De modo tal que, a medida que más nos ataquen, debemos responder con más unidad y reafirmar nuestros compromisos con los pueblos, con la Patria Grande, reforzar lazos con países de otros continentes, que se aplique la estrategia de multipolaridad no solo en relaciones políticas, sino también en las relaciones económicas. Todo eso va a permitir ayudar al pueblo y al gobierno cubano”.


  • Profesor de Historia y Geografía.

*              Cortesía de https://correodelalba.org/

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