abril 15, 2021

El Foro Económico Mundial convoca a “reiniciar” el capitalismo

Por  Julio C. Gambina -.


El Foro de Davos convoca para este 2021 a “reiniciar” o “resetear” al capitalismo luego del lockdown (cierre de emergencia) mundial ante el Covid-19, que agravó los problemas de arrastre de la economía en todo el planeta.

La actualización a enero 2021 de la situación mundial, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), señala una caída del producto en 2020 del -3,5%; siendo para los países desarrollados del -4,9%, con Estados Unidos con un -3,4%, la Zona del Euro -7,2%, Gran Bretaña -10% y Japón -5,1%. Para los países emergentes la baja es del -2,4%, con China creciendo, el único, al 2,3%, India -8%, América Latina y el Caribe -7,4%. El comercio mundial cayó al -9,2%. 1

Son datos que verifican la gravedad del problema global y que, en materia de pronóstico, ya iniciado el año, no resultan halagüeños para la satisfacción de objetivos por la ganancia y la acumulación capitalista, mucho menos para la mayoría popular empobrecida.

Es por ello que el poder hegemónico en el Foro Económico Mundial (FEM) convoca a “resetear” el orden mundial.

Recordemos que el FEM surgió hace medio siglo, en 1971, para responder a la gran crisis de fines de los 60. Las respuestas fueron la liberalización de la economía mundial, el “neoliberalismo”, que ahora presenta sus límites, al punto que es China quien enfatiza los objetivos por la liberalización, al tiempo que sostiene su proyecto por el socialismo.

Desde la vereda de enfrente, el Foro Social Mundial (FSM), que cumple 20 años, se debate por un lado en la crítica a las políticas hegemónicas de cuño neoliberal y, por el otro, en el combate decidido al orden capitalista.

Entre los primeros están los que imaginan posibles “reformas” al capitalismo y sostienen propuestas de “pactos sociales” por la igualdad, el mejoramiento del clima y un retorno a políticas de bienestar, propias de una época que ya no vuelve, el de la bipolaridad global.

Hemos sostenido hasta el cansancio que la existencia de la propuesta por el socialismo, encarnado en la URSS, se piense lo que se piense sobre esa experiencia, explica el reformismo capitalista entre 1930 y 1980.

Para los segundos, más que reformar, hay que revolucionar la realidad y, claro, conlleva debates ideológicos, políticos, sociales, culturales, los que involucran aspectos más allá del proceso económico de producción y circulación de bienes y servicios.

Pero es bueno interrogarse sobre el reinicio sustentado desde el FEM. ¿Qué supone ello?

Significa adecuar las relaciones sociales capitalistas, especialmente la que se genera entre el trabajo y el capital, claro, eliminado históricos derechos sociales y laborales conquistados por los trabajadores y las trabajadoras en luchas con elevado costo social y de vidas, sufridas por la fuerza laboral y sus organizaciones.

Es que, en definitiva, la historia del capitalismo se resume en la disputa por el excedente económico, o sea, por la renta generada socialmente. En cada país y a través del tiempo la disputa por la apropiación de la renta se sintetiza en las porciones de salario y las diferentes manifestaciones de las ganancias, sea el rédito empresario, el interés, o las rentas por la propiedad del suelo y el subsuelo.

De allí la competencia intercapitalista por la apropiación de una porción del plusvalor; o entre propietarios de medios de producción y trabajadores y trabajadoras.

Incluso desde estas disputas es que puede rastrearse el crecimiento de los precios (inflación) en el mercado. El informe citado del FMI señala que, en 2020, la suba de precios en el capitalismo desarrollado alcanzó el 0,7%, contra un 5% en los países emergentes.

Claro que al interior de estos grupos de países hay diferencias y por caso, Estados Unidos duplica a la Zona Euro en crecimiento de precios (entre 1% y 2%); y ni hablar del peso de países como Argentina y su 36,1% para la ponderación al alza del 5% entre los países emergentes.

La suba de precios es parte de la lucha de clases en el sistema mundial capitalista. Se trata de una disputa por el poder, por la capacidad de apropiarse del plusvalor globalmente generado.

Resetear supone la búsqueda de relaciones sociales que permitan el retorno a la “normalidad”, de un orden que se basa en la producción de plusvalor, y su reasignación en una lógica reproductiva del régimen de explotación y saqueo.

Por ello, se aprecian no solo reformas laborales y previsionales de carácter regresivo, sino cambios en la apropiación de la naturaleza, de los bienes comunes, bajo un discurso verde, siempre al servicio del capital privado, como ocurre con la reciente comercialización del agua en el mercado financiero de California.

El Estado capitalista y su articulación mundial en diversos organismos se constituye como base y apoyo de una reestructuración energética que siga haciendo funcional al régimen de la ganancia y la acumulación.

Desde el FSM se habilita un debate, que ya lleva dos décadas, por cómo resolver los problemas del presente, caracterizado por un incremento de la desigualdad con base en la mayor concentración del ingreso y de la riqueza. En efecto, Oxfam presentó en el FEM su informe anual, en que destaca: “Más de dos millones de personas han perdido la vida, y cientos de millones se están viendo arrastradas a la pobreza, mientras que la mayoría de las personas y empresas más ricas del mundo sigue enriqueciéndose. Las fortunas de los mil millonarios han recuperado el nivel previo a la pandemia en tan solo nueve meses, mientras que para las personas en mayor situación de pobreza del mundo esta recuperación podría tardar más de una década en llegar”. 2

Más que resetear el orden social, hay que transformarlo, asumiendo un conjunto de reivindicaciones democráticas, que van desde la reducción de la jornada laboral para apropiar socialmente el crecimiento de la productividad, a la desmercantilización creciente de la satisfacción de necesidades sociales, en educación, salud, energía y diversos ámbitos para una vida adecuada de la comunidad global. Pero junto a esas reivindicaciones, asumir un proyecto cultural, político, económico y social por la emancipación social asociada al cuidado y reproducción de los bienes comunes de la naturaleza.


  • Economista.

1       FMI. “Actualización del Informe sobre la Economía mundial a enero 2021”, en: https://www.imf.org/en/Publications/WEO/Issues/2021/01/26/2021-world-economic-outlook-update

2       Oxfam. “El virus de la desigualdad”, en: https://www.oxfam.org/es/informes/el-virus-de-la-desigualdad

 

Be the first to comment

Deja un comentario