junio 16, 2021

Sandino, genio del combate popular y la lucha antiimperialista

Por Elías Chévez (Embajador de Nicaragua en Bolivia)-.


El pensamiento del general Augusto César Sandino fue la síntesis de lo mejor de su tiempo: durante la guerra de liberación en contra del Imperio estadounidense, el “pequeño ejército loco” protagonizó las primeras experimentaciones en términos de guerra irregular en las altas montañas del Chipote, anticipando en tres décadas el libro Guerra de guerrillas, del comandante Ernesto Che Guevara.

Sandino forjó un ideario que propugna por la transformación social y que se refleja desde el principio hasta los finales de la resistencia.

Del inmenso legado que dejó el general Sandino, el comandante Carlos Fonseca rescató estratégicamente la trascendencia de su pensamiento antiimperialista, vigente hoy más que nunca, cuando Nuestra América enfrenta –como Sandino hace 87 años– al mismo Imperio que intenta, como en ese entonces, doblegar la fuerza de nuestra herencia de dignidad, la herencia indoblegable de nuestra Nación-pueblo que lucha por su liberación histórica.

Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura y defensora de la lucha de Sandino, en uno de sus escritos apuntó: “General de hombres libres, hombre heroico, héroe legítimo, como tal vez no me toque ver otro”, destacando la noble causa de su “pequeño ejército loco de voluntad de sacrificio”. Todos artículos escritos publicados por ella entre 1928 y 1930, mucho antes de obtener el Nobel de Literatura (1945), protestando además por la invasión norteamericana en Nicaragua.

Mistral escribió que Sandino era “un héroe”, para objetar el calificativo de “bandido” que le daba el presidente norteamericano Herbert Hoover, o el de “insignificante jefe desequilibrado” que le añadía el The New York Times.

El 2 de septiembre de 1927 Sandino constituye el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN), para combatir a los marines interventores, lo que llevó luego a Mistral decir de ello: “Pequeño ejército loco de voluntad de sacrificio”.

Por su parte, Pablo Neruda canta a la lucha de nuestro General de hombres y mujeres libres en Canción de gesta (1960): “…el yanqui no esperó lo que pasaba: / se vestía muy bien para la guerra/ brillaban sus zapatos y sus armas/ pero por experiencia supo pronto/ quiénes eran Sandino y Nicaragua”.

El mensaje de Albert Einstein, emitido el 15 de enero de 1928, en nombre de la Liga Internacional contra el Imperialismo, con asiento en París, decía: “Protestamos contra la política imperialista de Estados Unidos, que se ha evidenciado en los actuales momentos con la persecución y matanza de los defensores de la independencia de Nicaragua”.

Carta de Sandino, a los gobernantes de América

En esta misiva, fechada el 4 de agosto de 1928, el prócer nicaragüense se dirige a los presidentes de los países latinoamericanos, que recién habían celebrado en La Habana la Conferencia Panamericana, para reclamarles la fría indiferencia de sus gobiernos ante la lucha que venía librando contra las fuerzas de ocupación del imperialismo yanqui el EDSN de Nicaragua. Con gran visión, Sandino hace un llamado a “formar un Frente Único y contener el avance del conquistador sobre nuestras patrias”.

Tal es la gesta del general Sandino, en los registros históricos y en las crónicas de la época se señala que antes de 1932 la invasión norteamericana se realizó con seis cruceros de guerra frente a las costas nicaragüenses, cinco mil marines, 27 aviones y 14 buques de guerra. En contra de todo este tremendo arsenal y tropas, Sandino y su pequeño ejército loco infringieron la primera derrota militar a los marines norteamericanos en los suelos de América Latina, expulsándoles de Nicaragua. Todo con apenas 29 hombres (eran 30 con él) y 40 rifles.

A finales del mes de noviembre de 1928, el contralmirante D. F. Sallers le invitaba a abandonar la lucha –lo conmina a rendirse– y obtener así los consiguientes beneficios. La respuesta de Sandino no se hizo esperar: “El patriotismo al que usted apela es el que me ha mantenido repeliendo la fuerza contra la fuerza, desconociendo en absoluto toda intromisión del gobierno de Usted en los asuntos interiores de nuestra nación, y demostrando que la soberanía de un pueblo no se discute, sino que se defiende con las armas en la mano. Fundado en lo anterior es que expongo a usted que, para llegar a ese arreglo de paz efectiva con el General José María Moncada, ponemos como primera base, absolutamente indispensable, el retiro de las fuerzas norteamericanas al mando de usted en nuestro territorio”.

Tras intensas luchas y sin conseguir derrotarlo, el gobierno estadounidense de Herbert Hoover ordena retirar las tropas desplegadas en Nicaragua. Igualmente ordena asesinar a Sandino; Somoza afirma que había recibido órdenes del embajador estadounidense en ese entonces, Arthur Bliss Lane, para matar a Sandino. El vil asesinato es la culminación de una carrera de crímenes.

Resolución de Sandino frente a la claudicación, el entreguismo a las fuerzas extranjeras

“Mi resolución es esta: Yo no estoy dispuesto a entregar mis armas en caso de que todos lo hagan. Yo me haré morir con los pocos que me acompañan, porque es preferible hacernos morir como rebeldes y no vivir como esclavos”.

En su primer manifiesto político, Sandino sintetizó su pensamiento: “Soy nicaragüense y me siento orgulloso de que en mis venas circule, más que cualquiera, la sangre india americana, que por atavismo encierra el misterio de ser patriota, leal y sincero; el vínculo de nacionalidad me da derecho a asumir la responsabilidad de mis actos en las cuestiones de Nicaragua y, por ende, de la América Central y de todo el Continente de nuestra habla, sin importarme que los pesimistas y cobardes me den el título que a su calidad de eunucos más les acomode”.

Continuidad de la lucha del general Sandino

El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) encarna el pensamiento y acción de esta gesta libertaria de Sandino, el comandante Daniel Ortega Saavedra, presidente de Nicaragua, y la vicepresidenta Rosario Murillo, continúan y realizan amplios beneficios para el pueblo de Nicaragua, sostienen la resistencia victoriosa enfrentando tres duros golpes recibidos el último trienio: 1) Las secuelas del intento de golpe de Estado de abril-julio de 2018; 2) El impacto negativo global de la pandemia por Covid-19; y 3) El azote de dos intensos huracanes en noviembre de 2020.

En medio del acoso, Nicaragua ha conseguido crear la Red Hospitalaria más grande de Centroamérica, con 77 hospitales, 179 casas maternas, 11 mil 732 camas y 562 camas UCI (450 con ventiladores); 82 laboratorios clínicos, 14 de ellos epidemiológicos, más una planta de vacunas; 36 mil 679 trabajadores de la salud y más de seis mil médicos, con apoyo de 98 mil 300 brigadistas voluntarios.

La continuada agresión del imperialismo yanqui en una nueva arremetida en los asuntos internos de Nicaragua, ha diseñado planes para intervenir en las elecciones de 2021, así como sanciones y financiamiento a los golpistas. Pero no pudieron ni podrán con este pueblo.

Sandino vive, la lucha sigue.

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