octubre 23, 2021

Derecha boliviana se reagrupa en defensa de la expresidenta Áñez

LA PAZ (Sputnik) — El Comité Cívico de Santa Cruz (este) se puso de nuevo a la cabeza de las fuerzas conservadoras de Bolivia que demandan la libertad de la expresidenta transitoria Jeanine Áñez, en el mayor desafío enfrentado por el mandatario socialista Luis Arce en sus poco más de cuatro meses de gestión.
«Nada está descartado, todas las acciones las tomaremos en consenso a escala nacional en defensa de la libertad y de la democracia», dijo a reporteros Rómulo Calvo, líder del comité cruceño que fue una de las fuerzas decisivas en el derrocamiento del presidente Evo Morales en noviembre de 2019.
Calvo confirmó la convocatoria, para este mismo 16 de marzo, a una reunión nacional de comités cívicos, organizaciones de la sociedad civil controladas por la derecha que con frecuencia desplazan a autoridades electas y otras instituciones en luchas por intereses regionales.
El comité cruceño, el más grande de su tipo en el país, parecía envalentonado al día siguiente de que dirigiera una concentración callejera en la que resurgió el discurso radical que acompañó a la instalación del gobierno transitorio de Áñez, que el Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales y Arce denunció como golpe.

Rearticulación

El proceso contra la expresidenta parecía dar a la derecha boliviana la oportunidad de rearticularse luego de la contundente victoria del MAS en las elecciones generales de octubre pasado y los resultados divididos de las regionales del 7 de marzo, que borraron del mapa a los partidos conservadores históricos.
Dispersas en comités cívicos regionales, agrupaciones ciudadanas y al menos media docena de siglas políticas, las fuerzas conservadoras denunciaron al unísono como «persecución política» las detenciones de Áñez, dos de sus exministros y varios exjefes militares y policiales practicadas desde la semana pasada.
Esos procedimientos, instruidos por fiscales y confirmados luego por jueces que dictaron detenciones preventivas —de cuatro meses en el caso de Áñez y los exministros—, se activaron a partir de una denuncia de una exdiputada del MAS contra los responsables del golpe.
El líder cívico Calvo, coincidiendo con Áñez y los jefes políticos de la derecha, afirmó que la «persecución» justificaría el llamado a nuevas protestas callejeras que podrían amenazar inclusive a la estabilidad del Gobierno de Arce.

Los comité cívicos «acordarán el plan de lucha para reactivar la democracia y que no haya bolivianos perseguidos», dijo.

En la noche del 15 de marzo, en la concentración callejera en Santa Cruz, Calvo advirtió al Gobierno que «ya sabe la receta para destituir y corretear a un cobarde, ya sabe la receta para corretear a un dictador» (supuestamente Morales).

En esa misma reunión, el exlíder cívico y ahora gobernador electo cruceño Luis Fernando Camacho, lanzó la proclama de «derrotar a un gobierno tirano», similar a la que esgrimió como cabeza de las movilizaciones contras Morales.

No había confirmación de cuántos comités regionales asistirían a la reunión convocada por el comité cruceño, que ha anunciado también, para el 18 de marzo, un posible encuentro de nuevas autoridades opositoras electas en los recientes comicios regionales.

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