mayo 9, 2021

SOS Cóndor: envenenados por humanos y cerca de la extinción en América del Sur

El animal insignia de la cordillera de Los Andes, columna vertebral de América del sur, cuenta con menos de 7.000 especímenes con vida y su población está en declive, asegura una investigación de científicos de varios países. El ave nacional de Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador es amenazado por cebos tóxicos que dejan los ganaderos andinos.

El cóndor andino (Vultur gryphus) es el ave no marina de mayor envergadura del mundo y su vuelo majestuoso, con las alas negras de puntas blancas desplegadas, es uno de los íconos de los países de América del sur con territorio sobre la cordillera de los Andes, su hábitat natural.
Pero las malas prácticas de la ganadería, que para eliminar depredadores usan cebos tóxicos, provenientes del acceso indiscriminado a peligrosos agroquímicos, están diezmando la población de cóndores en el subcontinente como víctimas colaterales, aseguran los expertos.
«Empezamos a ver casos de intoxicación de cóndores silvestres por haber comido carroña de alguna oveja o cabra que estaba envenenada. Es la principal amenaza para el cóndor andino y si siguen las mortandades masivas a este ritmo es muy posible que la especie decline aún más y lo lleve a la extinción», dijo a Sputnik Rayen Estrada Pacheco, bióloga y becaria doctoral argentina.
Estrada Pacheco, becaria doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), principal órgano académico de Argentina, es coautora junto con otros investigadores de varios países de una publicación reciente sobre el declive del cóndor, en la prestigiosa revista científica Science.
En el artículo aseguran que quedan alrededor de 6.800 individuos silvestres en la región, lo que podría llevar a que este emblema natural del continente permanezca solo como leyenda si no se ponen en práctica trabajos de colaboración inmediata entre los diversos niveles del Estado y organizaciones dedicadas a la conservación.
La científica colabora con el Plan de Conservación del Cóndor Andino en Argentina hace 13 años, un programa que lleva tres décadas en funcionamiento, con centros de rescate creados desde 2002, cría de pichones para liberación, educación y seguimiento de especímenes.
«Como los cóndores bajan a comer de a grupos, con que una sola persona ponga veneno en una carroña pueden morir un montón de individuos. Estamos hablando de una especie que es vulnerable, está amenazada en el país. Realmente es preocupante porque no hay muchos», enfatizó.

¿Qué son los cebos tóxicos?

Los cóndores son carroñeros, se alimentan de restos de otros animales que murieron generalmente atacados por depredadores. Estos pumas, zorros y perros salvajes son el verdadero objetivo de los ganaderos, que no salen a cazarlos, una práctica que está prohibida sobre la fauna silvestre, sino que colocan veneno sobre los restos con la idea de que el depredador regresará a seguir consumiendo la presa o se acercará otro igual.

«Son tóxicos muy fuertes, al punto de que ni siquiera hace falta comerlo para envenenarse, con tocarlo o aspirarlo si lo levanta el viento te podés intoxicar. Muchas veces ni siquiera cae el depredador», detalló Estrada Pacheco, trabajadora del Laboratorio de Ecología Animal del Centro de Investigación Científica y de Transferencia Tecnológica a la Producción, en la provincia de Entre Ríos (centro-este).

En Argentina, en 2017 detectaron el primer caso masivo, en la provincia de Jujuy (noroeste), donde fueron descubiertos 19 cóndores muertos. En 2018, fue alarmante el hallazgo de 34 especímenes envenenados, en la provincia de Mendoza (centro-oeste). Desde el inicio del registro, suman 114 los cóndores intoxicados por la misma causa.

Los ganaderos usan agroquímicos utilizados como pesticidas para la producción de cosechas. En Argentina, se utilizó tradicionalmente el paratión, vedado en la década de 1990, y la estricnina, prohibida en 2004.

Ahora se suele detectar en las intoxicaciones el carbofuran, sacado de circulación en 2018 luego de que en 2017 una joven de 12 años de la provincia de Corrientes (noreste) murió casi instantáneamente tras comer una mandarina rociada con este pesticida.

Argentina presentó en 2019 la Estrategia Nacional contra el Uso de los Cebos Tóxicos, una colaboración entre el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y la Fundación Bioandina Argentina. La iniciativa cuenta con la adhesión de las 14 provincias donde los cóndores tienen su distribución geográfica.

Coordinan la entrega de kits de intervención ante casos de envenenamientos de fauna silvestre, cursos de capacitación y talleres de construcción participativa, estudios de toxicología, encuestas a pobladores rurales, muestras educativas y una mesa académico-científica conformada por especialistas.

Recientemente, en febrero de 2021, Bolivia fue el escenario de otro envenenamiento masivo, donde se encontraron también 34 de estas aves con signos de intoxicación. También hay casos registrados en Colombia, Ecuador, Perú y Chile.

«En Chile hubo un caso hace un par de años donde la gente veía como cayeron 20 cóndores del cielo en una zona cercana a la ciudad. Por suerte la gran mayoría se rehabilitó y los pudieron liberar, creo que murieron dos, pero sí se confirmó que fue por envenenamiento por cebos tóxicos», narró la ecóloga.

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