junio 15, 2021

El Nacional, periódico del gobierno revolucionario del general Juan José Torres

Por  Luis Oporto Ordóñez-.


El 7 de octubre de 1970, el general Juan José Torres asumió el poder por mandato popular. El 15 de diciembre de 1970 creó el periódico estatal El Nacional, que documentó su gestión del gobierno [1]. Ted Córdoba Claure, Oscar Peña Franco y Luis Gonzáles Quintanilla, miembros de la dirección colegiada, afirman: “Por primera vez el Estado boliviano ha decidido publicar un diario oficial. Lo hace de frente. Naturalmente, se trata de un Gobierno Revolucionario que no tiene nada que ocultar, que actúa sin temor por la validez de sus actos y de sus propósitos”. Caracterizó la naturaleza de la prensa a lo largo de la historia: “En el pasado, han existido precariamente periódicos oficialistas, representando criterios de partidos, pero sustentados por los gobiernos. No pretendieron cumplir una función nacional. Simplemente se conformaron con el periodismo panfletario, en el lenguaje agresivo que se respaldaba en la impunidad de estar en el poder”. Marcó distancia con La Nación, periódico del Gobierno de Víctor Paz Estenssoro, pues “ese periodismo en lugar de contribuir a una consolidación del proceso revolucionario, solo agudizó las contradicciones internas de un partido político”. Con ese preámbulo, señalan que “El Nacional se propone estas misiones, que le encomienda el Gobierno Revolucionario en este momento decisivo para la Patria, buscará fomentar el criterio más amplio, a fin de constituirse en aglutinador de las fuerzas que forman el amplio esquema de la izquierda nacionalista y revolucionaria”.

En primera plana destaca acciones del Gobierno, noticias de Vietnam y Rusia; en su interior, notas y reportajes nacionales, editorial y opinión, política, deportes, cultura y cómic [2]. Andrés Soliz Rada publicó su columna “Archivo Político”, mientras afirma que “el escribir en un periódico oficial no significa que mi posición se hubiera vuelto oficialista. He pensado siempre que un columnista que no puede expresar libremente sus opiniones es preferible que deje de ser columnista”. La mantuvo hasta la última edición: 170 notas.

En su primer mes de vida, El Nacional llevó el pulso de la agitada política del país, anunciando medidas revolucionarias (estatización de la industria azucarera, movilización minera de apoyo al Gobierno), denunció la conspiración (los empresarios privados desafían a la Revolución); el agio (no hay escasez sino ocultación); el tema de la mujer (campesinos analizarán posición de la mujer; avance femenino); matizadas con historias de vida (Yo vi las canillas de muchos presidentes: testimonio del lustra Corsino Blanco); o del escribano Bernabé (‘Puntabolas’ de la solidaridad); las labores de la Televisión.

El Nacional muestra la confrontación con sectores conservadores, la tensa relación con el sector campesino y el frente externo con Estados Unidos. La edición de 24 de diciembre (Libertad de Debray) causó impacto mundial. En 1971 publicó los Diarios del Chato y Omar sobre Teoponte. La política dominó sus ediciones (universidad obrera, metalurgia, hornos de fundición de Vinto, Mina Matilde, nacionalización de colas y desmontes de Catavi, vivienda social y obrera. Álvaro Barros Lemez publicó nueve Reportajes a las Minas).

La convocatoria a un referéndum para redactar una nueva Constitución [3] y elecciones “bajo una soberanía popular”, derivarían en la Asamblea Popular (AP), propuesta por la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb) [4]: “La AP velará por los intereses populares y nacionales, se pronunciará sobre política nacional e internacional, controlará las medidas que dicte el gobierno nacional y utilizará los métodos de lucha propios del movimiento obrero, mediante la movilización y la acción de masas”. La AP fue instalada el 22 de junio de 1971, día en que un primer golpe de Estado fue aplastado, obligó al coronel Hugo Banzer asilarse en la embajada del Perú y el Gobierno denunció el apoyo de Brasil y de la CIA. Torres ordenó la reposición salarial en las minas. El proceso revolucionario fue defendido por milicias mineras. El Nacional siguió paso a paso las incidencias de la AP, establecida con 220 delegados (132 del proletariado, 53 clase media, 22 organizaciones campesinas, 15 partidos populares). En otros temas, cubrió la visita del Rey Pelé al estadio Hernando Siles. Alfonso Gumucio realizó cobertura de cultura y el séptimo arte; el suplemento “Hijitus” fue bien recibido por el público infantil; poemas de Héctor Borda Leaño, relatos de Jaime Nisthaus y la columna “Lo que pasa” de Coco Manto, engalanaros sus tiradas.

La última edición de El Nacional (No. 170), publicada el 14 de julio de 1971, anunció en primera plana: “[Miguel] Mahrenberg asesino de Isaac Camacho”. Era un lituano que trabajó en el Ministerio del Interior desde la época de Claudio San Román, se le asignó la Comisaría de Pura-Pura, donde Isaac Camacho fue interrogado bajo tortura, luego se lo trasladó a una casa de la calle Posnansky: “El dirigente minero fue introducido en una especie de sótano, donde se solían hacer los interrogatorios. Fue asesinado con un tiro en la nuca y posteriormente llevado a Yungas, a algún lugar de Coroico”. En esa casa “desarrollaba sus actividades una organización secreta destinada a combatir a los rojos comunistas” y se reunían agentes del servicio secreto. A la caída del ministro Antonio Arguedas, David Fernández desmanteló la organización. Mahrenberg formó una banda dedicada al espionaje, el terrorismo y actividades relacionadas con el tráfico de estupefacientes.


  • Bibliógrafo, presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.

1       Las ediciones No. 0 y 00, “trabajo de prueba, interno, solo para análisis y consumo de los técnicos de la empresa editora”. La edición No. 1, “dedicada a los canillitas, quienes se benefician con el cien por ciento de su venta al público”.

2       Tiras de P. P., Villas y Don Martin, reemplazado por Mafalda, de Quino.

3       A cargo de Renato Crespo, Hugo Poppe, Alipio Valencia Vega y René Canelas.

4       Conformada por el Comando Político de la COB, Universidades y partidos populares.

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