septiembre 22, 2021

Soberanía con Soberana

Por Ariana Campero Nava-.


En tiempos donde las desigualdades se profundizan con la pandemia y nuestro destino se hace más incierto, el mundo entero deposita sus esperanzas en los acelerados ensayos clínicos de varios candidatos vacunales contra el SARS-CoV-2, pensando en que estos resolverían el problema e ingenuamente se distribuirían equitativamente. Pareciera, a veces, que no conocemos el actuar de grandes laboratorios multinacionales que producen biológicos y medicamentos. Por ese actuar comercial, mezquino, cómplice de la hegemonía política de Estados Unidos y sus aliados, a la fecha se aplicó el 75% de las vacunas en solo 10 países de los 190 que reportaron casos con Covid-19.

En este planeta injusto, vuelve a relucir una pequeña isla del Caribe, bloqueada por más de 60 años por uno de los imperios más poderosos; sí, me refiero a Cuba, escribiré de ella y su salud:

“…es que a la inversa tenemos que emplear la ciencia y la técnica: no para destruir, sino para crear, para vencer la pobreza, para proteger y prolongar la vida, para llevar bienestar al hombre…”

Evoqué una frase de Fidel Castro, porque para hablar de la ciencia y el sistema de salud cubano necesariamente debo hablar del aporte visionario del líder revolucionario.

Su sistema de salud tiene como pilar fundamental la Atención Primaria de Salud, cuyo trabajo está dividido en áreas de salud específicas y cuenta, además, con asistencia hospitalaria compleja conformada por hospitales de 3er nivel e Institutos. El Programa Ampliado de Inmunización, con 59 años de presencia en el sistema de salud, inmuniza contra 13 enfermedades con 11 vacunas de su esquema nacional, ocho de ellas son de producción cubana; en reconocimiento a esta soberanía científico técnica, la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, decía: “Cuba no solo disfruta de tener cobertura universal de vacunas, sino que también produce y exporta estos productos”.

Ante el hostigamiento del bloqueo económico y comercial, Cuba se vio en la necesidad de fundar instituciones que aporten a la ciencia pero, sobre todo, le confieran a su pueblo una alternativa de acceso a medicamentos y vacunas. Es así que en julio de 1986 se funda el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), cuya línea de trabajo es la obtención por vía recombinante de proteínas y hormonas, vacunas, medios diagnósticos, anticuerpos monoclonales, Interferón α y δ o el factor de crecimiento epidérmico producidos en instalaciones que cuentan con equipamiento de punta y personal altamente calificado. Asimismo, el año 1989 se funda el Instituto Finlay de Vacunas (IFV), en homenaje al médico cubano Carlos J. Finlay, que descubrió al vector transmisor de la Fiebre Amarilla en 1881. Este instituto produce vacunas para uso nacional y exportación.

Pero el desarrollo de una industria de biotecnología, farmacéutica y el impulso de un fuerte sistema de salud, no pueden hacerse sin contar con una autoridad reguladora de medicamentos, equipos y dispositivos médicos. Esta entidad es imprescindible para garantizar la seguridad, eficacia, buenas prácticas de elaboración y almacenamiento de medicamentos, como también es la entidad encargada de la evaluación y aprobación de ensayos clínicos de productos biológicos o farmacéuticos en investigación. La Autoridad Cubana es el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed), que además ha sido reconocido como Centro Colaborador OMS/OPS Cub-26, para la regulación de tecnología de la salud. El Cecmed reglamenta los ensayos clínicos de los candidatos vacunales cubanos.

¿Ustedes sabían todo lo que acabo de informar? Pues bien, la prensa y la xenofobia de la derecha latinoamericana se han encargado de ocultar y desprestigiar la gran estructura sanitaria de esta isla, con la cual hace afrenta al Covid-19 de manera integral.

Cuba ha demostrado con números un exitoso plan de atención a la pandemia. En poco más de un año ha reportado 87 mil 385 casos acumulados y solo 467 fallecidos, teniendo uno de los porcentajes de letalidad más bajos de la Región. Ha instaurado un sistema de laboratorios que diariamente realizan un promedio de 18 mil PCR y tienen más de 3,2 millones de pruebas realizadas hasta hoy. Estas pruebas son fundamentales para su plan, ya que no solo diagnostican, sino que son la boleta verde para dar el alta hospitalaria, ya que todo paciente positivo, con o sin síntomas, es internado y recibe Interferón α2b recombinante. ¿Será uno de los secretos de su bajísima letalidad? El aislamiento obligatorio a confirmados y sospechosos ha representado la clave de la baja tasa de incidencia comparado con otros países del continente, sumado a la búsqueda activa de casos en la comunidad.

En plena crisis sanitaria, Cuba envió Brigadas Médicas solidarias a más de 40 países, incluidos países europeos como Italia o España. Y, ¿por qué no mencionar el aporte anónimo de Cuba representado en todas las y los galenos formados en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) que están en primera línea trabajando?

Una vez emitida la emergencia internacional por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las y los científicos de Cuba comenzaron a proyectar sus candidatos vacunales en base a la experiencia y tecnologías usadas por sus institutos. Es así que nacen en el seno del Instituto Finlay las vacunas Soberana 01, Soberana 02 y Soberana Plus, esta última ingresó recientemente a fase II de ensayo clínico como la única a nivel mundial para pacientes convalecientes de Covid-19; y en el seno de la CIGB las vacunas Abdala y Mambisa.

Cuba tiene dos de sus candidatos vacunales entre 23 que se encuentran en fase III de ensayo clínico, como son Soberana 02 y Abdala.

Y como lo decía al principio, el mundo se encuentra en una competencia desleal para adquirir vacunas, población joven de países ricos podrán vacunarse antes que adultos mayores o profesionales de salud de países pobres… en cambio, Cuba, la isla socialista, podrá inmunizar a toda su población con vacunas propias antes de concluir esta gestión, sin someter a su Gobierno a la firma de contratos leoninos o realizar concesiones con laboratorios multinacionales a cambio de recibir algunas dosis.

Sin duda, Cuba representa una esperanza para nuestra América, por la oportunidad de poder adquirir vacunas sin someter a nuestros Estados a chantajes multinacionales o tener que enviar aviones a otros continentes. Los cinco candidatos vacunales son la esperanza de este pequeño país como también lo es para América Latina y el Caribe, hasta hoy la región más golpeada por la pandemia.


  • Exministra de Salud.

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