octubre 27, 2021

Triunfo de la derecha en Ecuador


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


La derrota tiene algo de positivo, nunca es definitiva.

En cambio la victoria tiene algo de negativo,

jamás es definitiva. José Saramago


El triunfo electoral de Guillermo Lasso, es decir, de la derecha, es una derrota electoral para el progresismo en Ecuador y en América Latina; un análisis profundo de lo sucedido es indispensable para entender cómo quien lideraba las encuestas con un amplio margen se quedó atrás, sacar lecciones permitirá importantes aprendizajes.

Los procesos electorales son oportunidades para construir nuevos caminos de futuro, reactivar la economía e impulsar políticas públicas que beneficien a las grandes mayorías. Esto desgraciadamente no sucedió, se vienen duros retos para el pueblo ecuatoriano pues enfrentamos una crisis económica, social y política que se suma a las secuelas de la crisis sanitaria por Covid-19.

Los resultados fueron conocidos y aceptados por el candidato de la alianza progresista, Andrés Arauz, con absoluta convicción democrática, dejando ver con claridad su don de gente, felicitando al triunfador y deseándole éxitos en su gestión. Pero con firmeza advirtiendo que, al ser la primera fuerza política del país, apoyará todo lo que constituya beneficios para los ciudadanos y se opondrá a la destrucción de derechos para los mismos. La primera mayoría en el Parlamento defenderá al pueblo de los intereses privatizadores y de las políticas neoliberales, buscará diálogos programáticos con aquellos sectores más afines, tratará de establecer puentes con el sector indígena y sus dirigentes, buscando construir un frente común que traiga mejores días para los ecuatorianos.

El “correísmo”, como lo denominan, insistirá en que termine la persecución, el acoso judicial y la utilización del poder y medios de comunicación junto a la Justicia para destruir a sus figuras más representativas. La libertad de sus presos políticos y la revisión de juicios absurdos, sin pruebas, ni sustento, utilizados para proscripción política, serán materia fundamental en su agenda.

El progresismo no ha muerto. El progresismo seguirá dando batalla. Las ideas y los argumentos serán nuestras mejores armas y con la dignidad intacta continuaremos por el camino correcto de la historia.


*       Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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