junio 13, 2021

Bolivia: periódico del gobierno de facto de Jeanine Áñez

Por Luis Oporto Ordóñez-.


Bolivia surgió de las cenizas que dejó Cambio, periódico que sobrevivió hasta el 16 noviembre de 2019. Tras el derrocamiento de Evo Morales y la autoproclamación de Jeanine Áñez, con Roxana Lizárraga en el Ministerio de Comunicación, Cambio mantuvo su planta de editores, hasta la posesión de la periodista Isabel Fernández, quien inició las labores de Bolivia [1], designando como directora a Cleydi Torres y jefe de redacción a Mauricio Quiróz. En su editorial habla de una “herencia peligrosa” en alusión a la economía, destaca el “camino a la unidad”, convocatoria del Comité Cívico de Santa Cruz para indagar una “fórmula para lograr la unidad” (reunión de J. Áñez, Jorge Quiroga, Carlos Mesa, Samuel Doria Medina, Luis F. Camacho y Chi Hyung Chung). En páginas interiores sostiene que el “BCB destaca nivel de reservas y garantiza estabilidad del dólar” y el presidente de YPFB declara que el “patrimonio neto llega a Bs63,244 millones”. Justifica el DS 4078 como “elemento disuasivo para evitar las confrontaciones”, ante la alerta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que “pretende eximir de responsabilidad a las FFAA”. Informa sobre la designación de Elio Montes como gerente general de Entel y “prenden (a Patricia Hermosa) apoderada del expresidente Morales”. Formaliza la candidatura de J. Áñez y Samuel Doria Medina por el frente oficialista Juntos y emerge la figura de Arturo Murillo Prijic, ministro de Gobierno.

¿Cuál fue el plan editorial de Bolivia? Mejorar la transparencia para acercar al ciudadano a la información oficial. Sin embargo, Bolivia “no tuvo respaldo gubernamental y si pudo salir a flote fue gracias al compromiso de sus periodistas. Fue notoria la ausencia de una estrategia de comunicación por parte del Gobierno. La disputa de egos entre autoridades y la escasa altura de miras ante los desafíos dio el resultado de suma cero. La pérdida de credibilidad de la administración de Jeanine Áñez impactó mucho en los medios del Estado” [2].

Bolivia es un periódico clave para reconstruir –desde la visión oficialista– el régimen de facto que en 12 meses destruyó la economía nacional, persiguió con saña implacable a adversarios políticos, designó ministros que desmantelaron las empresas públicas y vaciaron las arcas del Estado, signado por ineficacia, corrupción, discriminación abierta y un Estado autoritario que empleó métodos fascistas para reprimir, con dos masacres y 38 ciudadanos asesinados. El régimen representaba los intereses de la agroindustria cruceña con la estrategia de destruir las empresas públicas y liberalizar la economía. Designaron en la Dirección Nacional de Migración a Marcel Rivas, funcionario cruel y discriminador que impidió el retorno de compatriotas que, al perder sus fuentes de trabajo por efecto del Covid-19, huían buscando refugio en la patria.

Bolivia sustenta la decisión del gabinete de paralizar la planta de urea. La persecución política llegó a niveles extremos, con A. Murillo y F. López, secundados por el jefe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). Registró el plan de Mohamed Mostajo, “embajador de Ciencia y Tecnología”, para combatir al Covid-19, quien protagonizó el negociado de respiradores inservibles con sobreprecio. Documentó el proceso electoral en contexto de pandemia, que experimentó obstáculos políticos, moviendo la fecha de elecciones del 3 de mayo al 6 de septiembre y finalmente al 18 de octubre, forzado por la protesta popular, al igual que los esfuerzos para la prórroga de mandato ante el Tribunal Constitucional Plurinacional. Fue el ariete mediático contra la izquierda nacional, latinoamericana e internacional, cubrió el final del caso de separatismo, en que se indultó a todos los involucrados.

Bolivia acogió a analistas políticos para dar legitimidad al régimen. “Sin letra chica” de Carlos Valverde, “Cara o cruz” de Raúl Peñaranda, que defendieron al régimen de las acusaciones de violación de los Derechos Humanos en las masacres de Huaylluni y Senkata. Bolivia publicó la serie “Héroes y heroínas de la democracia”, que dio nombres y apellidos a jóvenes que participaron en las movilizaciones de octubre y los actores del golpe de noviembre. Mostró los rostros del periodismo que apoyaron el derrocamiento: “Estados Unidos reconocerá labor de la periodista Ximena Galarza”.

Bolivia documentó la gestión de la pandemia, en la que de un caso sospechoso pasó a 20, con los que decretó cuarentena rígida, enviando al confinamiento a todo el país, entrando en receso. Retornó el 22 de octubre, con 140 mil 228 casos positivos, dos mil 135 sospechosos, 181 mil 421 descartados, 25 mil 340 activos, 106 mil 330 recuperados y ocho mil 558 decesos. Reclama que el Movimiento Al Socialismo (MAS) intenta dejar “en la impunidad” el caso “Fraude”, “da fe de la transparencia de los comicios 2020 y rechazan protestas”. Publica: “Presidenta Áñez emitió su mensaje final y cierre de gestión”. Raúl Peñaranda vaticina que “Luis Arce no tendrá luna de miel”. “La Presidenta se despide” y protesta que “el MAS haya ‘bloqueado’ los créditos que hubieran permitido viabilizar nuevos bonos, destacó el proceso de consolidación de la democracia y señaló que le ha tocado una gestión difícil” [3].

Bolivia sobrevivió al régimen de J. Áñez, pasando a servir al gobierno legítimo, con biografías de Luis Arce (“La nueva cara intelectual del socialismo”) y David Choquehuanca (“Labró su carrera desde el servicio a su comunidad”), y reproduce sus discursos y evalúa al gobierno de J. Áñez: caída del Producto Interno Bruto (PIB): 12,1%, déficit sector público financiero: 5,6%, déficit 2020: 8,1%, déficit programado: 8,7%; endeudamiento interno y externo: $us 4,200 MM (deuda con el BCB $us 1,900 MM; $us 800 en Bonos del TGE; deuda externa $us 1,500 MM; reservas internacionales: bajaron en $us 881, de los cuales en octubre $us 777) [4]. El periódico cerró sus ediciones el 30 de mayo de 2021, cuando aparece la primera edición de Ahora el Pueblo.


* Bibliógrafo, presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.


1 Primera edición: 17 de noviembre de 2020.
2 Comunicación personal de Mauricio Quiroz, 8 de noviembre de 2020.
3 6 de noviembre de 2020.
4 Año 1, n° 143 de 9 de noviembre de 2020.

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