junio 24, 2021

Los caballos cocheros de la economía


Por Miguel Ángel Marañón Urquidi * -.


Se dice caballos cocheros a aquellas personas que solo siguen una rutina sin ver la realidad que les rodea. Esa rutina es el objetivo de cada día y no cambian por nada, como pasa con los eternos analistas económicos, quienes repiten un libreto que no varían, por más que la realidad les demuestre que sus predicciones de crisis nacional nunca se cumplieron.

Tenemos al eterno candidato presidencial que se las da de analista económico y ahora pretende convencernos que la cantidad de dólares en nuestra economía es el único factor de reactivación y que las acciones del Gobierno buscan perjudicar a los exportadores; para esto pone de ejemplo lo ocurrido con la carne destinada a China.

Debemos recordarle a este analista que las exportaciones no están prohibidas en el país, sin embargo, al ser un pilar fundamental el potenciamiento de la demanda y la producción interna, el Gobierno exige a los productores (mediante Decreto Supremo) que primero se abastezca el mercado nacional para después exportar. Esta política garantiza la estabilidad de precios ya que al mantener los mercados abastecidos los precios tienden a conservarse y, en algunos casos, hasta disminuir, y esto se expresa en una inflación casi nula (ni siquiera llega al 1%).

El reflejo claro de lo anterior es que en los meses pasados, cuando China decidió aumentar la cantidad de carne que compraba, los ganaderos enviaron toda su producción a esa exportación, en una acción lógica y coherente propia de todo empresario (el objetivo principal de estos es obtener la mayor ganancia), pero, desabastecieron de carne al mercado nacional, incrementando su precio (de Bs18 a más de Bs23 el kg gancho); paradójicamente los departamentos más afectados fueron los productores, Beni y Santa Cruz.

Ahora bien, ¿se imaginan qué pasaría si el Gobierno decide liberar las exportaciones? Todos los productores van a preferir comercializar sus productos en los mercados externos (porque hay más cantidad de personas y porque el precio casi siempre es superior que el interno), lo que causaría, en primera instancia, el desabastecimiento del mercado local, para pronto desembocar en un aumento generalizado de los precios (inflación), algo que ya vivimos en los años 90 y principios de 2000.

Este analista olvida que en el gobierno de Áñez, con su asesoramiento, liberaron las exportaciones, y que pese a eso las reservas internacionales cayeron de más de nueve mil millones de dólares en noviembre de 2018 a menos de cinco mil millones de dólares en 2020; a lo que hay que sumar el mal manejo de la economía, que se vio plagada de actos de corrupción que ofendieron a la ciudadanía, como fueron el caso de respiradores, firma de adendas con el Brasil, sobreprecios en otras importaciones, sueldos exorbitantes del personal jerárquico de las empresas estatales y muchas otras acciones que redujeron nuestras divisas.

El modelo actual beneficia a la mayoría de la población, pero también a los productores, debido a que gozan de un mercado interno asegurado para obtener beneficios razonables, por lo tanto, tienen el gran reto de acrecentar su producción para exportar sus mercaderías y así obtener más beneficios.


* Economista.

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