septiembre 26, 2021

Miss Marx, una crítica

Por Roberto Herrera Zúñiga -.


Miss Marx es una producción ítalo-belga centrada en la vida de Eleanor “Tussy” Marx, la menor de las hijas de Carlos Marx. La película es dirigida por Susanna Nicchiarelli (quien también dirige la serie italiana “Luna Negra”).

La obra me pareció muy linda y recomiendo verla, al público en general y sobre todo a las personas militantes de izquierda.

La selección de los actores es impecable (por ejemplo, Paul Lafargue y Eleanor Marx son tal como los imaginaba). La fotografía y la banda sonora son bellísimas, no me dejó de parecer un buen aunque algo anacrónico homenaje que la banda sonora sea música punk inglesa, la cual escuchamos como fondo de muchas escenas.

Espero que la película sea de interés del público y que esto permita volver a poner en primer plano intelectual y editorial a una figura interesantísima desde el punto de vista de la historia y del pensamiento: Eleanor Marx.

Está el dato biológico que Eleanor es la hija de Marx y ese “clan”, como los llamaban sus enemigos, es una familia con una historia de 70 años, que hace parecer sencillas y simplonas las novelas de Balzac y Zola. Desde el noviazgo de Marx y Jenny en Renania siendo adolescentes, hasta el suicidio de Laura Marx y Paul Lafargue en 1911, las historias de esta familia son fascinantes, ejemplo de cómo la vida privada se mezcla con la Historia, con “H” mayúscula.

Siempre he pensado que es el puro anticomunismo y prejuicio ideológico de Hollywood el que ha impedido hacer más películas y series sobre esta familia espectacular; si nos han encantado los Compson y Les Rougon-Macquart, la familia Marx-Engels deslumbra.

Para quienes conocemos la vida de Marx, es muy llamativa la película porque los biógrafos y familiares tienen acuerdo que “Tussy” era la favorita de la familia, la más pequeña y la única “born-and-raised” en Inglaterra. Solo un dato, los Marx, Carlos, Federico y Jenny eran alemanes, pero sus dos hijas mayores, Jenny y Laura, son francoparlantes de idioma base, Eleanor era angloparlante. Todo en la misma casa. Ella fue la menor de las hijas y en relación con sus hermanas mayores tuvo que pasar menos penurias económicas.

Hay una dato vital, brutal, que la película no presenta, Eleanor nace el mismo año que muere Edgar Marx, su hermano de ocho años, que muere escupiendo sus pulmones, en una muerte dolorosísima para la familia (leyendo la correspondencia entre Marx y Engels se puede ver lo devastado que Carlos Marx estaba en ese momento). Aunque los Marx eran una familia súper avanzada para su época (y para la nuestra), seguían siendo una familia victoriana, entonces algunos biógrafos consideran que Eleanor era simbólicamente “la heredera” de Marx.

Más allá de eso y muy por encima de eso Eleanor Marx es una de las figuras más interesantes del pensamiento y de la política de la segunda parte del siglo XIX; si Mary Wollstonecraft es la gran pensadora inglesa del siglo XVIII, Eleanor lo es del siglo XIX.

Aunque en la tradición marxista se tiende a decir que David Riázanov fue el gran “editor rojo”. La verdad es que la primera gran editora roja fue Eleanor, gracias a ella tenemos el segundo y el tercer tomo de El Capital, así como Salario, precio y ganancia y los textos de Marx sobre Lord Palmerston, también Historia de la Diplomacia del siglo XVIII (libro que creo no está traducido al español).

Además Eleanor fue “equipo de elaboración” con Engels de El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado; en muchos sentidos fue la fundadora del feminismo socialista, pero también fue la fundadora y dirigente del movimiento sindical inglés (por lo menos de su renovación en 1880-1890). Muchos de los principales sindicatos ingleses de nuestros días, como el sindicato de los trabajadores del gas, fueron creados por ella y se tuvo que esperar casi cien años para que hubiera otra mujer sindicalista dirigiendo estos gigantes sindicatos ingleses (a los costarricense nos cuesta un poco entender las dimensiones del sindicalismo inglés, pero algunos sindicatos pueden tener 500 mil o 600 mil afiliados). Eleanor era pues también una “mujer de acción”, que podía trucar las armas de la crítica, por la crítica de las armas a toda velocidad.

Es imprescindible señalar que Eleanor Marx fue una reconocida traductora, la traducción al inglés de El Capital es en mucho parte del trabajo de ella, de Edward Aveling y de Samuel Moore; es gracias a ellos tres que surgió la famosa frase: “Todo lo sólido se desvanece en el aire”, traducción que es un tácito homenaje a Shakespeare.

Quienes conocieron a la familia Marx reseñan que las niñas Marx se sabían de memoria, igual que su padre, pasajes enteros de Shakespeare, de Ricardo III y de Julio César. Este es otro aspecto de la vida de Eleanor, pues fue actriz, traductora y crítica de teatro; como actriz tuvo aparentemente dos contradicciones, la primera es que parece ser que no era muy buena actriz, y la segunda es que solo le gustaban los papeles de varones, lo cual la dejó perpleja, este aspecto de género probablemente explica el valor que le otorgó al teatro de Ibsen, especialmente de su Casa de muñecas. Eleanor fue la primera traductora al inglés de Ibsen, pero igualmente de Madame Bovary de Gustav Flaubert, en ese sentido es parte de la incipiente bohemia intelectual inglesa (esto lo retrata la película). Es imposible no dejar de vincular, tal como lo hace el film, el desenlace de la vida de Eleanor Marx y de Emma Bovary.

Como traductora es también la responsable de verter al inglés dos importantes obras socialistas, La Comuna de París de Prosper-Olivier Lissagaray, y el libro de Eduard Bernstein sobre Ferdinand Lassalle (tampoco traducido al español).

Regresando a la cinta, me parece que están un poco descuidados o bastante descuidados algunos de los aspectos políticos de la vida de Eleanor, por ejemplo, el debate con los sindicalistas conservadores ingleses sobre la táctica sindical y el nuevo sindicalismo nacido de las huelgas de los mueleros; no está bien encuadrado, y si no se conoce la historia ese diálogo pierde sentido.

El aspecto de Eleanor como internacionalista no está bien presentado, tampoco el entierro de Engels y Marx se explica, ni se nota que quienes están presentes son lo más granado de los dirigentes de la Internacional, de la que ella era parte desde muy niña, ayudando en las traducciones.

La película habla de pasada de su intervención en la Comuna de París, cuando ella tuvo que ingresar clandestinamente a la capital francesa para sacar a su hermana de allí, y cómo tuvo que enfrentar la cárcel y el interrogatorio de la policía prusiana teniendo 16 años. De esa experiencia y de ese vínculo con la Comuna es que luego lleva a adelante la actividad de ayuda y refugio a los emigrados de esta en Londres, y de allí del mismo modo nace su breve compromiso con Prosper-Olivier Lissagaray, compromiso del que la película hace una referencia de pasada.

Lamento mucho que, por ejemplo, la cinta no coloque correctamente el valor de Eleanor como dirigente política, lo hace un poco en un diálogo con Paul Lafargue sobre la teoría y la lucha práctica, aunque me parece injusto con Lafargue, que lo ubica como un “teoricista-quietista”. Pero, bueno, Eleanor como dirigente política fue parte de la fracción radical que enfrentó a la dirección chovinista de Hyndmann, creando la Liga Socialista un núcleo heterogéneamente socialista junto con William Morris, Belfort-Bax y Aveling.

De la misma manera lamento que no aparezca en la película la relación-lucha entre Eleanor Marx y William Morris dentro de la Liga Socialista, en ella se produjo un debate entre ambos sobre el significado de las campañas políticas y el Parlamento y si la participación parlamentaria es un compromiso o no; como es sabido serán las tesis anarquistas las que tendrán primacía en la Liga Socialista, muy probablemente por esto la última traducción de Eleanor sea el texto de Pléjanov, Socialismo y Anarquismo.

Me ha alegrado de sobremanera que el cine empiece a recrear las vida de la familia Marx, desde El Joven Marx a esta nueva película, pero esperaría que la cinta sea un empujón para editar y publicar sus obras en español, así como sus recientes biografías.

Para finalizar, obviamente uno de los fragmentos de sus poemas favoritos (La máscara de la anarquía) de Percy Bysshe Shelley, el que Eleanor Marx leyó en Hyde Park, Londres, en la primera conmemoración del 1 de Mayo en la historia, en 1890:

“Rise like Lions after slumber

In unvanquishable number,

Shake your chains to earth like dew

Which in sleep had fallen on you–

Ye are many–they are few.”

“Levantaos como los leones

después de un sueño profundo

en un número invencible,

dejad caer al suelo vuestras cadenas,

que durante el sueño se han posado

sobre vosotros, como el rocío.

Vosotros sois muchos, ellos son pocos.”


  • Escritor.

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