septiembre 26, 2021

Arresto de exministro Murillo confirma «puesta de objetivos comunes por encima de diferencias»

LA PAZ (Sputnik) — El reciente arresto en Estados Unidos del exministro boliviano Arturo Murillo, por un caso de lavado de dinero y corrupción, es manifestación clara de un acercamiento entre La Paz y Washington que era impensable hace solo un par de años, dijo a Sputnik el analista Gonzalo Balcázar.

«Tanto declaraciones como hechos concretos muestran que para el arresto de Murillo hubo cooperación entre los gobiernos de ambos países, con una comunicación que parece haber puesto los objetivos comunes por encima de diferencias», dijo el politólogo, docente de la universidad pública de La Paz.

El exministro y exhombre fuerte del Gobierno transitorio de Jeanine Áñez (noviembre 2019-noviembre 2020) cayó tras una investigación del FBI (Buró Federal de Investigaciones​, por sus siglas en inglés) que detectó traspasos bancarios utilizados en una presunta operación de lavado de dinero procedente de una compra estatal hecha por Murillo.

Según Balcázar, «lo altamente llamativo es que los gobiernos de Estados Unidos y Bolivia, reacios a cooperar desde su semiruptura diplomática de 2008, cooperaron fluidamente en este caso».

El experto recordó que desde la expulsión mutua de embajadores de 2008, las relaciones fueron tensas y marcadas por la descalificación de Bolivia en los reportes anuales de Washington sobre la lucha antidrogas y la virtual paralización del trámite de extradición del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003), refugiado desde 2003 en Estados Unidos.

«Entre definir a Estados Unidos como refugio de maleantes, como hacía el expresidente Evo Morales (2006-2019), y considerarlo ahora un país con el que es posible y necesario desarrollar cooperación, hay un gran cambio en la política bilateral, en ambos lados», sostuvo Balcázar.

Confianza mutua

La semana pasada, cuando dominaba todavía la sorpresa por la caída de Murillo, el canciller Rogelio Mayta reveló que la operación policial en Estados Unidos culminó un largo proceso de cooperación, particularmente de intercambio de información.

«Este caso significa el restablecimiento de relaciones de mutua confianza», afirmó Mayta.

«Confianza mutua» fue el objetivo establecido hace 10 años en un acuerdo de fortalecimiento de las relaciones firmado por Bolivia y Estados Unidos, que no cambió radicalmente la convivencia entre ambos países, representados desde 2008 por encargados de negocios y no por embajadores plenos.

La situación pareció virar tras la salida de Morales en 2019, pues el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump (2017-2021), envió delegaciones de alto nivel a apoyar al Gobierno transitorio y este hasta designó un embajador especial en Washington.

El nuevo acercamiento fue destacado también por la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, quien afirmó que el caso del exministro Murillo había propiciado un «restablecimiento de relaciones de confianza» sobre la base de «respeto mutuo a la soberanía que tienen ambos países».

«Nosotros no vamos a hacer que temas ideológicos perjudiquen las gestiones que son para el pueblo; no lo hemos hecho en el tema de la pandemia (de COVID-19), por supuesto, no lo vamos a hacer en temas que tienen que ver con justicia», dijo pasado a la televisión estatal, sobre la cooperación en el arresto del exministro.
Esas gestiones dieron lugar a que, para Murillo, Estados Unidos «ha pasado a ser una cárcel, ha dejado de ser un refugio seguro», agregó.

Mejor comunicación

La encargada de negocios de Estados Unidos en La Paz, Charisse Phillips, declaró al diario local La Razón que veía una efectiva mejoría en los contactos bilaterales.

«La comunicación está mejorando. (…) Creo que casos así (Murillo) no solo muestran la intención de Estados Unidos de comunicar y estar abierto con el Gobierno de Bolivia; es un indicador de que estamos construyendo más confianza entre nuestros dos gobiernos», dijo.

Reveló que el actual acercamiento arrancó con una llamada del mismo Trump a Luis Arce, cuando este asumió la Presidencia boliviana en noviembre pasado.

Sobre el anuncio boliviano de gestionar con urgencia la extradición de Murillo para que sea juzgado en La Paz por corrupción en la compra de materiales antidisturbios para la policía, Phillips dijo que el exministro debería cumplir primero una eventual condena en Miami (EEUU, sureste), por lavado de dinero.

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