junio 22, 2021

SOS Colombia


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


Es indignante la situación que enfrenta el hermano pueblo colombiano, la violencia de Estado desatada sin ningún cuestionamiento real de las instancias internacionales. Las redes sociales buscan romper los silencios cómplices y desatan una serie de denuncias que estremecen.

No podemos callar, no podemos menos que, desde nuestras trincheras, decirle No a la intervención militar en varias ciudades de Colombia. Los muertos siguen aumentando, el dolor se toma plazas y calles, las detenciones, torturas y violaciones de los Derechos Humanos están a la orden del día.

Civiles armados y fuerzas paramilitares con fusiles y otras dotaciones letales refuerzan, a plena luz del día y sin temor alguno, la estrategia de la derecha para contener a los manifestantes, la fórmula del desastre está en marcha.

El Gobierno declaró la guerra al pueblo con una represión sangrienta. La Constitución colombiana prohíbe expresamente la creación de grupos paramilitares, por tanto estas acciones, denunciadas, violan el Artículo 22A de la misma.

Colombia y su pueblo han sufrido décadas de violencia y es imperativo terminar con esta situación que solo deja ver el rostro terrible de la derecha y de sus intereses.

En el ámbito internacional, débiles pronunciamientos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), sin ningún impacto real, traen otra vez al debate el rol que cumplen y de la necesidad de la unión de los pueblos en otras instancias regionales con mayor efectividad.

Las manifestaciones pacíficas se mantienen desde abril, se iniciaron rechazando una reforma fiscal, posteriormente reivindicaron mejores condiciones de salud pública frente a la pandemia del Covid-19, de educación y de seguridad, pero son en realidad un reflejo de las desigualdades profundas existentes en la sociedad. Estas formas de protesta legítimas en un Estado de derecho fueron atacadas violentamente, dejando sangre y muerte.

La paz y el respeto de los Derechos Humanos son las únicas maneras de procesar las diferencias en el marco de una democracia, el abuso de poder en cualquiera de sus formas merece el rechazo de la comunidad internacional.
Nos unimos al SOS Colombia, estamos con su pueblo y compartimos su dolor.


* Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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