agosto 1, 2021

Caso Murillo: La oposición quedó totalmente desarmada


Por Eduardo Paz Rada * -.


La detención e inicio de un proceso penal por soborno y lavado de dinero al exministro de Gobierno y hombre fuerte del Gobierno de facto de Bolivia (2019-2020), Arturo Murillo, y sus cómplices en Miami, Estados Unidos, donde buscaban refugio seguro, ha dejado a toda la oposición política, mediática y social al Movimiento Al Socialismo (MAS) y al gobierno de Luis Arce y David Choquehuanca totalmente desconcertada y sin capacidad y argumentos para mantener el discurso de que en el país no hubo golpe de Estado en noviembre de 2019 y se estableció un gobierno constitucional.

Murillo, junto al que fuera titular de Defensa, Fernando López, hicieron compras dolosas de material de represión con la aprobación de varios decretos supremos, consiguiendo beneficios ilegales por más de dos millones de dólares “blanquedos” en bancos norteamericanos; este hecho de corrupción se suma a otros como la compra de respiradores chinos y españoles (inservibles para enfrentar casos de Covid-19), material sanitario, así como negociados en las empresas de telecomunicaciones, hidrocarburos y otras.

Mediante decretos ese Gobierno también autorizó y ejecutó las masacres de Senkata, Pedregal y Sacaba, donde murieron casi 30 personas por disparos de armas militares y policiales, y Murillo realizó la persecución y apresamiento de centenares de dirigentes políticos y sociales que se manifestaron en su contra.

Tanto Comunidad Ciudadana (CC) de Carlos Mesa como Creemos de Luis Fernando Camacho han intentado por todos los medios negar su implicación directa con el gobierno de facto de Jeanine Áñez, cuando fueron ellos parte de la conspiración, junto a Jorge Quiroga, Samuel Doria Medina, algunos obispos católicos, los embajadores de Brasil y la Unión Europea (UE) y un funcionario de la Embajada de Estados Unidos, los que nombraron, al margen de la ley, a Áñez, y fueron parte de la distribución de cuotas de poder en el malhadado régimen.

De igual manera, medios escritos como El Deber de Santa Cruz y Página Siete de La Paz, televisoras como Unitel o emisoras de radio como Panamericana, Fides y Erbol han dado la espalda a Murillo, cuando fueron estos medios de comunicación los que impulsaron y dieron cobertura a la ruptura constitucional y las acciones más nefastas de la represión y persecución política y social. Como parte del golpe de Estado, sectores de la Policía Nacional llevaron adelante un motín y levantamiento en tanto que el comando de las Fuerzas Armadas demandaba la renuncia del presidente Evo Morales.

Asimismo, la oposición, después de haber reclamado por la detención de la presidenta de facto Jeanine Áñez y de dos de sus ministros, ha quedado enmudecida, mientras que la Fiscalía General del Estado ha iniciado una serie de procesos e investigaciones a las autoridades del Gobierno de facto y la Asamblea Legislativa Plurinacional está preparando un Juicio de Responsabilidades por la ruptura de la democracia en Bolivia y por todos los actos de corrupción y desgobierno durante la gestión de Áñez.


*       Sociólogo y docente de la UMSA.

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