septiembre 28, 2021

La Comunidad del Vinilo

Por Sergio Salazar Aliaga -.


La Comunidad del Vinilo es un colectivo cultural de coleccionistas de música, y esa pasión los llevaron a tener un programa de radio, donde reivindican el formato físico (vinilo, CD, casete, DVD Audio, entre otros) y siguen diversas expresiones de música (blues, rock, jazz, electrónica, folklore, fusión, pop, tango, etcétera). Su objetivo principal es contribuir al análisis crítico de obras musicales de diversos géneros, entretener e incentivar el contexto y la historia como datos de relevancia para apreciar una creación musical.

En este movimiento de la música es que conocí a Huáscar Adrián Cajías Cueto, parte de la Comunidad del Vinilo y gran coleccionista, quien me pudo contar un poco de la historia de esta y algunos datos más.

¿Cuándo y cómo nace la Comunidad…?

La Comunidad del Vinilo nace como una coincidencia, como un encuentro de coleccionistas, quienes nos fuimos conociendo casi de vista, todos coincidíamos en la compra de material discográfico. En Facebook, en el año 2013, empieza a notarse una demanda por la búsqueda de los discos de vinilo; incluso antes de las redes sociales, a mediados de los años 90, nos aproximábamos a la Pérez en el sector de libros usados.

A mis 16 años comencé a comprar los discos, a inicios de los 90, justo cuando empezó aparecer el compact disk o CD, que se convirtió en un artículo que era bastante caro; si bien era de alta fidelidad, no todos estábamos en la condición de adquirir un CD, es entonces que muchos aficionados comenzaron a buscar vinilos, incluyéndome. El vinilo en ese tiempo se estaba regalando, costaba entre tres y cinco bolivianos, un “The Dark Side of the Moon” de Pink Floyd lo compré a 12 bolivianos, ahí fui incrementando la colección en el tiempo.

Este hecho era algo subterráneo, cuando llegaba a la Universidad con mis discos, mis amigos me decían que estaba fuera de foco, se reían, me miraban como bicho raro, porque todos comenzaron a comprar los CD; como te digo, recién el año 2013 hay una aproximación al vinilo.

Ahí conocí Pablo Vargas, que fue un gran articulador, él tuvo la lucidez de sacar esta iniciativa cultural de la Comunidad del Vinilo y después entrar a la radio. El 2018 salimos en “radio comunidad”, lamentablemente él nos dejó en marzo de este año, pero nosotros seguimos con la iniciativa.

¿Qué sensaciones ofrece un vinilo?

La forma que uno disfruta el vinilo, el contacto de reproducción distinta con la que se puede escuchar, tiene un aspecto ritual, desde cómo colocas el disco en la tornamesa, cómo accionas el brazo, cómo permites que la púa baje hacia el surco y ahí empieza el viaje… ese viaje que dura aproximadamente 20 minutos y que uno se concentra en la obra, y saber que si quieres continuar con el viaje hay que levantarse y ponerse a reproducir el segundo lado, y continuar con ese viaje vertiginoso; es ese carácter físico que tienes con el vinilo que lo hace especial, cosa que no hay en una escucha digital.

La colección que tengo en este momento debe ser por las cuatro mil placas, dentro de mis discos favoritos está el primero del trío Domínguez, Gilbert Favre y Cavour. Tengo la suerte de tenerlo autografiado por los tres, fue una feliz coincidencia en la Pérez hace algunos años, buscando en la montonera de discos encontré el álbum y garabateado, yo pensé que era otro dueño que raya su disco, lo compré a cinco bolivianos, cuando llegué a casa veo bien y eran las dedicatorias de los tres, fue como encontrar un tesoro.

Tengo también algunas placas de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, donde hay grabaciones de 1870. Tengo una edición monofónica del “The Free Willy” de Bob Dylan, una edición cotizadísima. Las ediciones monofónicas tienen un valor muy importante para un coleccionista, porque son las grabaciones tal cual, inicialmente como se han hecho, después viene las mezclas en esterero; hasta finales de la década del 70 las monofónicas eran las más importantes.

La concepción de las primeras ediciones es lo más apreciable, es el master original, es decir la primera mezcla, una edición monofónica de The Beatles “Please please Me” o “White Álbum” en mono, es mucho más valorada que las estéreo; un coleccionista siempre busca la primera edición.

Por ejemplo, las ediciones bolivianas de inicios de los 60 de The Beatles son muy buscadas, las tapas las hacían dibujadas por artistas, esas son particularidades, exóticas, tiene un carácter de rareza, ahí se hace lo extraño; o las ediciones latinoamericanas en las traducciones. En una versión Argentina The Beatles se llaman Los Grillos, o en Colombia Las escobas que bailan.

¿Tienes algún favorito?

Prefiero entender la música como un todo, porque nos ofrece múltiples oportunidades, puedo estar escuchando la Mahavishnu Orchestra con John McLaughlin y después poner Violeta Parra, o escuchar Bolivian Jazz. El valor musical es lo que nos permite conocer, la música boliviana es hermosa; hay un disco de William Centellas que tiene una armonía, en materia de charango, impresionante.

El vinilo tiene su sabor, el elemento es la imperfección, lo digital es plano, es como el café, no necesariamente va ser perfecto, tiene su amargo, pero en eso está el gusto.

Cuéntame de la radio

A principios de la pandemia logramos entrevistar a grandes músicos de la Argentina, por ejemplo, al bajista del grupo Manal, Alejandro Medina; igual a Ricardo Soulé, guitarrista del grupo Vox Dei; participamos de un festival de blues, nos contactamos con la Chiva, un grupo de Sucre, para que puedan participar. Hicimos una entrevista a Fernando Feldman, productor y gestor de la llegada de Calamaro a Santa Cruz, quien tuvo contacto directo con Charly García, Spinetta, un tipo de mundo.

Estuvimos en Radio Wayna Tambo todo el año pasado, ahora estamos en Radio Líder 97.0, para poder expresar todo en el sentido de la música; tenemos cuenta en Ivoox, Spotify, para que la gente pueda buscar las entrevistas.

Algo valioso de nuestro programa es que no somos pincha discos, no ponemos Led Zeppelin después Queen, sino buscamos encontrar el contexto histórico en el cual se ha constituido la obra, y cómo se ha construido la obra, queremos ser un vehículo de información. El programa tiene varios sectores, hay uno que se llama rock amarillo y verde y se encarga de diseccionar la música boliviana; el sábado tuvimos un especial de Jaime Junaro y el aporte que hizo con Savia Nueva.

Una entrevista atrayente fue con Nataniel Gonzales y Omar León del grupo Wara, en relación al álbum “Inca”, en su constitución, llevamos varios discos, entre ellos, de un grupo llamado Tabu, que era génesis de Wara, se sorprendieron al verlo.


  • Cientista político.

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