septiembre 20, 2021

Otro golpe de Estado


Por Miguel Ángel Marañón Urquidi * -.


La asonada de noviembre de 2019, que desembocó en la toma del poder por parte de Jeanine Áñez, con el respaldo de cívicos citadinos, militares y policías, ocasionando masacres y desfalcos en el país, que solo dejaron lágrimas, pena y dolor al pueblo boliviano; contó con movimientos citadinos y viejos politiqueros que montaron su discurso en base a las siguientes condiciones.

Condiciones objetivas: en 2019 se dio como sustento los resultados del Referéndum del 21 de febrero de 2016, olvidándose los resultados de las elecciones nacionales de 2015; ya desde allí empezaron a decir que se venía un fraude gigantesco. En la actualidad la oposición trata de hacer ver como perdedor al Movimiento Al Socialismo (MAS), por los resultados de las elecciones subnacionales, y aquí vale decir que, a partir de datos objetivos, la oposición pretende crear nuevamente un “malestar”, atribuyéndose la representación mayoritaria del pueblo y olvidándose de los resultados nacionales de 2020.

Condiciones subjetivas: en base a los resultados objetivos del 21-F se fue creando el discurso de que al Gobierno del MAS solo le interesaba el prorroguismo e instalaron la matriz del incendio de la Amazonía, como si el mismo hubiera sido ocasionado por el Ejecutivo, sin interesarles que dichos incendios también se dieron en Brasil y en Paraguay, los que se extendieron de forma incontrolable; tampoco se tomaron en cuenta los recursos destinados a sofocar los incendios, siendo que llegaron los dos aviones bomberos más grandes del mundo. Las condiciones ya estaban dadas para convulsionar al país.

En la presente gestión, la oposición trata de imponer el discurso de que el gobierno de Luis Arce no hace “nada” para luchar contra el coronavirus, tratan de ligar la escasez de oxígeno a una incapacidad del nivel central del Estado, sin considerar que en los países limítrofes la están pasando igual o peor que nosotros. Solo como ejemplo, Argentina y otros países prohibieron la comercialización de oxígeno al exterior, porque también su población está demandando más de lo que solían utilizar. Pese a esas condiciones se logró importar tanques de oxígenos, que evidentemente son insuficientes.

En cuanto a las vacunas y medicamentos, mencionan que su escasez se da por la pésima gestión, y ahí, de una forma coordinada, olvidan analizar que a nivel internacional no existe vacunas a la venta, que la escasez de estas se da en condiciones sociales y de salud extremas, que países como Rusia e India atraviesan la dificultad al tratar de proveer y cumplir sus obligaciones de exportar vacuna y medicinas, ya que sus habitantes (de forma muy lógica) exigen a sus propios gobiernos primero proveer a nivel local y luego llevar a otros países, lo que ocasiona incumplimiento de proveer a naciones como Bolivia.

Por esas razones debemos estar atentos a todas las campañas de desinformación que tienen como finalidad generar malestar y convulsionar el país, no podemos volver a caer en falsos discursos de movimientos (dizque) cívicos para crear violencia, todos debemos aportar para poder vencer al coronavirus dentro el marco constitucional que nos corresponde.


* Economista.

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