septiembre 16, 2021

Bolivia se recupera a pesar del golpismo y la Covid-19

La Paz-. Poco más de seis meses ha transcurrido desde que Luis Arce asumió la presidencia de Bolivia y su gobierno asumiera la tarea de revertir los daños causados al país por el gobierno de facto.

Entre las promesas de campaña del mandatario figuró como prioridad la recuperación económica y la crisis sanitaria provocada por la pandemia de la Covid-19, entonces los problemas más urgentes para la población que vio su nivel de vida desplomarse entre escándalos de corrupción, privatización de empresas y recursos, y endeudamiento del país.

En cuanto a la salud, Bolivia vio colapsado su sistema sanitario ante la falta de personal y recursos imprescindibles para lidiar con una enfermedad de alto nivel de transmisibilidad como la Covid-19.

Sin embargo pasado un semestre de que el nuevo gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) recuperara el poder, los indicadores socio-económicos muestran una cambio radical en su comportamiento con una tendencia al alza.

Por ejemplo la balanza comercial muestra un comportamiento positivo al registrar un superávit de 638 millones de dólares acumulados de enero a mayo de este año de acuerdo con el Banco Central de Bolivia (BCB).

Dicha gestión es destacable por el contexto económico nacional, regional y global, marcado por el impacto de la pandemia, que ha afectado el comercio de bienes y servicios, de materias primas, y el flujo comercial, según reportes de la Organización Mundial del Comercio.

La nación suramericana, confirmó el BCB, también registró en los primeros seis meses del gobierno de Arce un saldo positivo en sus reservas internacionales, lo que asegura la estabilidad cambiaria del boliviano (moneda local) frente al dólar estadounidense.

Otra señal positiva de la gestión económica de gobierno de Arce y el MAS es el descenso de la tasa de desempleo, que registró en abril un 7,6 por ciento, mientras a finales de 2020 era de 8,32 puntos porcentuales.

Por otra parte ya es apreciable el impacto efectivo del aumento de la inversión pública durante el primer semestre del año en curso, gasto que asciende a 780 millones de dólares y responde a las políticas gubernamentales de reactivación económica.

Esa cifra es mayor en un 95 por ciento a la inversión pública correspondiente a igual período de 2020, cuando el país era administrado por el gobierno de facto de Jeanine Áñez.

Informes económicos aseguran que los indicadores del país en ese ámbito registrados durante la gestión golpista son los peores de las últimas cinco décadas, y apuntan entre los principales motivos a la privatización de los recursos y empresas del Estado, la drástica disminución de la inversión pública y los altos niveles de corrupción.

En ese sentido analistas aplauden la creación de un fondo de fideicomiso de casi 300 millones de dólares para apoyar a los gobiernos departamentales en la contrapartida de proyectos afines a esa política.

Todas esas iniciativas son continuidad de las políticas que durante las administraciones del presidente Evo Morales (2006-2019) ubicaron a Bolivia entre los países de mayor crecimiento económico de Latinoamérica.

En cuanto a la salud también son apreciables los logros, en especial el mejoramiento y ampliación de la infraestructura, y el avance de la campaña de vacunación que comenzó en enero pasado y ya inmuniza a la población de 18 años de edad en adelante.

Para que la campaña sea efectiva ante la Covid-19, deben ser inmunizados casi siete millones 200 mil bolivianos, y el país tiene en inventario fármacos para aplicar la primera dosis el 33 por ciento de esa población, y de la segunda para el 23 por ciento.

Además, el presidente Arce confirmó días atrás el arribo durante los próximos meses de millones de dosis de varias vacunas contra la Covid-19, adquiridas mediante negociaciones directas con países productores como China y Rusia, y el mecanismo Covax.

‘El pueblo boliviano se fortalece cuando enfrenta unido los tiempos complejos, apoyándose unos a otros, con solidaridad y hermandad entre todos los sectores sociales y dejando de lado la apatía individualista’, destacó el mandatario respecto a la importancia de la inmunización.

Bolivia, poco a poco, supera los estragos de un año de administración golpista en lo económico y lo social, recupera su institucionalidad en interés de la mayoría de sus ciudadanos.

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