agosto 1, 2021

La evaluación educativa y la enseñanza


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


La educación postCovid-19 presenta múltiples desafíos en el proceso de enseñanza aprendizaje, la tarea de enseñar durante este periodo de pandemia se ha tornado muy compleja. Las limitaciones en el acceso a Internet de un gran número de estudiantes y docentes fueron quizás el primer gran problema. Pero existieron otros no menos importantes, como que los sistemas de educación en todos los niveles no estaban preparados para el mundo virtual.

Sus páginas y plataformas debieron ajustarse en el camino, forzando capacitaciones a profesores, estudiantes y personal administrativo. Los contenidos fueron transformados de forma improvisada y adaptados a la fuerza a la virtualidad. Y no podemos dejar de señalar que los padres y madres de familia tuvieron que dedicar horas en acompañamiento y soporte a sus hijos e hijas para sostener las clases en línea.

En este contexto, la evaluación de lo sucedido es más necesaria que nunca y por ello nos preguntamos cuál es la relación entre la evaluación y la enseñanza.

De manera inicial apuntamos que evaluar, según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), es estimar los conocimientos, aptitudes y rendimiento de los alumnos. Esta acepción vincula la evaluación con el conocimiento, con la valoración de conocimientos, actitudes o rendimiento de una persona. Según Santos Guerra la evaluación puede concebirse y utilizarse como un fenómeno destinado al aprendizaje y no solo a la comprobación de la adquisición de este. Y continúa desarrollando que la evaluación es un instrumento de mejora y no solo un ejercicio de medición del logro, haciendo énfasis que es un proceso que debe educar y que debería convertirse en el comienzo de un nuevo proceso más rico y fundamentado.

“La enseñanza debe propiciar herramientas de aprendizaje, modos de pensar la realidad para aprenderla y analizarla. Así, a través de la enseñanza, se deben superar esquemas perceptivos y la evaluación se deberá orientar a registrar cómo el alumno superará su estado actual de conocimiento”, dice Pérez. Así se entendería la relación entre evaluación y enseñanza como dinámica y dialéctica, donde el proceso de enseñanza aprendizaje es permanente, no solo para el alumno, sino para el docente, y nos lleva a aprender a aprender en un círculo virtuoso. La evaluación se constituye en indispensable pues tiene necesariamente una intención formativa, es decir, relacionada con la enseñanza; no pude reducirse a medir, calificar o examinar.

Anotamos que la evaluación y la enseñanza están interrelacionados, la evaluación afecta tanto los métodos de enseñanza, los planes de estudio, las didácticas, los currículos, los contenidos, los objetivos y las competencias. La profundidad de esta relación enriquece la educación cuando después de la pandemia los estudiantes deben readaptarse a clases presenciales en un “nueva normalidad”, mientras que la evaluación integral al sistema de educación de forma objetiva y técnica permitirá la mejora y el aprendizaje.


* Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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