septiembre 16, 2021

La memoria de las dictaduras

Por Juan Pedro Debreczeni Aillón * -.


“Nos agarraron a toditos en la Central Obrera, bajamos y ahí vemos a Quiroga Santa Cruz tirado en el piso, pero todavía vivo… nos hicieron formar y nos quitaron todo, después nos subieron a las ambulancias para llevarnos al Estado Mayor…”, relata Hernán Ludueña [1], militante del Partido Comunista de Bolivia (PCB), quien salvó la vida aquel 17 de julio de 1980, cuando Luis García Meza y sus colaboradores ejecutaron el sangriento golpe de Estado.

Meses antes, durante ese mismo aciago año, la ultraderecha militar ya se había cobrado otra víctima: el padre Luis Espinal Camps, que el 21 de marzo fue secuestrado, torturado y finalmente asesinado con 12 tiros. La acción, ejecutada al mando de Luis Arce Gómez, había silenciado a una de las voces más comprometidas con las demandas del pueblo y la justicia social; vanguardia de la resistencia contra el régimen de Hugo Banzer Suárez y fiel defensor de los Derechos Humanos.

Semanas de tensión e incertidumbre precedieron a aquel julio de 1980. La jornada del 17, desde tempranas horas, con diversas acciones, se llevó a cabo el plan golpista. El suceso más dramático se registró cerca al mediodía, cuando grupos paramilitares tomaron la sede de la Central Obrera Boliviana (COB), donde representantes de diversas organizaciones anunciaban el inicio de la resistencia contra el golpe. En el operativo cayeron muertos el dirigente minero de Catavi Gualberto Vega y el dirigente político Carlos Flores. Gravemente herido con una ráfaga de metralla, pero todavía con vida, el líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz fue llevado al Estado Mayor del Ejército, donde después de torturarlo lo mataron.

Posteriormente, en camiones del Ejército y tres ambulancias, un grupo de paramilitares llegó a Palacio de Gobierno, cuando la presidenta Lidia Gueiler Tejada se reunía con su gabinete. Fueron sacados a patadas y llevados al Gran Cuartel de Miraflores. Trasladaron a Gueiler a la Casa Presidencial, donde horas más tarde sería obligada a renunciar al cargo.

Al día siguiente, en el Cuartel de Miraflores, ante una cúpula militar, García Meza juró como presidente de facto.

Compromiso con la memoria

El peso de esas luctuosas horas marcó a fuego la historia política del país. Apelando a la memoria, el Museo Casa de Libertad (CDL) elaboró la exposición 17 de julio de 1980: Cronología del golpe de Luis García Meza, una línea de tiempo que describe los momentos críticos de aquella jornada, sus antecedentes inmediatos y posteriores consecuencias.

Descripciones de los sucesos, fotografías de periódicos de la época y un documental, entre otros recursos, permitieron diseñar y montar una muestra didáctica, donde los visitantes se adentran en ese complejo y violento periodo.

Entre los recursos museográficos, la curaduría de la muestra apeló a una fotografía que se registró el 18 de enero de 1979 [2]. La COB había convocado a una marcha en homenaje al primer aniversario de la histórica huelga de hambre organizada por mujeres mineras y otros sectores que, durante 21 días, desde fines de 1977 hasta principios de 1978, consiguió doblegar al régimen dictatorial de Hugo Banzer Suárez y poner fin al gobierno que desde 1971, a costa de la sangre y terror de sus críticos y opositores, había permanecido en el poder.

Calificada por el diario Presencia (19-01-1978) como una de las movilizaciones más numerosas de aquella época, la marcha recorrió el centro paceño con pancartas y estribillos antimilitares, contra los regímenes de Banzer, Pereda y el fascismo. Terminó con una masiva concentración en la Plaza Venezuela, en el frontis de la que fuera sede de la COB hasta 1980, cuando Luis Arce Gómez mandó a demoler el edificio tras el golpe de su colega, García Meza.

Ante la multitud reunida, los discursos de la dirigencia se elevaron en el éter. Todos coincidían en celebrar la resistencia organizada y llamar a continuar defendiendo la democracia a cualquier costo, con la vida, inclusive.

Fue entonces que se registró esta imagen imperecedera: una multitud abigarrada, plural y disímil; unida en torno a principios comunes: libertad, democracia y justicia.

Ahí, desde el medio encuadre de la fotografía, Luis Espinal nos interpela con la mirada y sus acciones ejemplares: ¿cuánto nos importa el prójimo?, ¿qué hacemos frente a las injusticias?, ¿cuánto estamos dispuestos a sacrificar? Son preguntas que flotan en el aire.

Reconozco a Xavier Albó y Gregorio Iriarte entre los rostros que irradian esperanza de mejores días para el país. Hay decenas de personas representando a otras tantas; todas ellas ignorarían que, en pocos meses más, nuevamente la bota militar irrumpiría en el Palacio de Gobierno, que volverían la represión y persecuciones, que el fascismo pisotearía otra vez los Derechos Humanos, que más vidas sumarían la cifra de mártires de la democracia.

A cuatro décadas de aquella histórica tarde, más allá del dolor y las pérdidas, gratificante es la visita a la exposición del que fuera presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Pastor Mamani, el mismo que yace justo al lado de Luis Espinal. Reconocerse en la imagen refresca sus recuerdos como representante de Derechos Humanos de Siglo XX, cuando confiaba en que tras la salida de Banzer un tiempo nuevo se abriría para los bolivianos. “Había mucho que celebrar, la marcha era multitudinaria, era algo apoteósico. Habíamos doblegado al régimen de Banzer y después de siete años estaba retornando la libertad, la democracia…”, relata.

La fotografía de aquella histórica marcha es un recordatorio imperecedero, un llamado a no olvidar, a rastrear las historias de esos rostros anónimos en la multitud, a enseñar a los hijos de la democracia el sacrificio y las vidas que se ofrendaron en ese cometido, que su lucha no fue en vano.


  • Investigador del Museo Casa de la Libertad.

1       Documental Tiempo de dictaduras. Fundación Cultural BCB – Museo Casa de la Libertad, 2016.

2       Registrada bajo derechos de Alfonso Gumucio, la fotografía se tomó desde los balcones de la COB a la multitud reunida.

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