octubre 15, 2021

Capitalismo, Derechos Humanos y los derechos de la Madre Tierra

Por  Ernesto Jordán Peña *-.


Uno de los principales logros del último siglo es la institucionalización de los Derechos Humanos. Casi todos los países del mundo han firmado y ratificado al menos un par de los tratados y convenciones que forman parte de la Carta Internacional de Derechos Humanos. A su vez la mayor parte de los países reconoce en su cuerpo normativo la existencia de derechos que son ejercidos por todos sus habitantes. Evidentemente, no todos estos son respetados todo el tiempo, pero eso no es lo que discutiremos hoy. Aquí hablaremos más bien acerca de la historia de los mismos y las consecuencias que tienen sobre cómo se organizan en la actualidad y las tensiones que se derivan de su aplicación.

En la antigua Grecia se conocía lo que hoy se llaman “derechos objetivos”. Estos derechos estaban formulados de manera general, tenían en cuenta la noción de justicia que se manejaba en ese momento, lo que se consideraba “correcto y justo” se encontraba en el orden armonioso y las relaciones entre los miembros de la comunidad. Entonces no se consideraban universales, ya que la dinámica de cada comunidad podía ser diferente; y no se atribuían a individuos, sino a la comunidad, a su funcionamiento armonioso. Por ejemplo: “es justo servir a tu comunidad”, “es justo enterrar a los muertos”.

Para que lleguemos a la concepción actual de derechos, los “derechos subjetivos”, que se atribuyen a individuos, se tuvo que tomar algunos conceptos del cristianismo. En la religión cristiana todos tenemos un alma, independiente de nuestra condición social o nacionalidad, que es otorgada por Dios a los humanos. Esto permite que, en lugar de entender a los individuos como parte de una comunidad, con su lugar específico en la misma, ahora se puede comprenderlos como humanos abstractos, teniendo por igual una esencia común. Al mismo tiempo el orden armonioso del mundo ya no se debía a una propiedad intrínseca de este, sino a la voluntad de Dios, esto implica que se reemplaza la importancia del “orden” con el de la voluntad. Entonces ahora se tienen Derechos Humanos universales y abstractos, que emanan de la voluntad de cada individuo debido a una esencia humana compartida.

Para entender cómo esta concepción de derechos empezó a ser adoptada y promovida hay que pensar el origen del capitalismo. Para que el capitalismo emergiera se destruyó la propiedad comunal para privatizarla, cercarla y empezar a generar ganancias de la tierra poseída individualmente; al mismo tiempo los campesinos que trabajaban en comunidad esta tierra para satisfacer sus necesidades fueron forzados a trabajar por un salario. En lugar de pertenecer a una comunidad empezaron a competir individualmente por un sueldo. El sistema de los Derechos Humanos acompañó este proceso de cerca, ahora los individuos son vistos como atomizados por defecto, en teoría iguales, que se juntan solo para perseguir su propios intereses. Este sistema formó una tensión interna. Por un lado está la esfera civil, donde cada uno busca su interés propio (mercado); y, por otro lado, la esfera política, donde se toman decisiones en común que muchas veces intenta contener los excesos del mercado. Al mismo tiempo que se pretende proteger la autonomía del individuo, mientras se le quita todo lo que hace el “individuo” al abstraernos de todo lo que nos hace únicos. A la par que estos derechos son universales, tienen que ser reconocidos y otorgados por el Estado.

La situación se complica aún más si consideramos el ejercicio de los derechos. En teoría, el Estado es garante de los derechos de sus ciudadanos, sin embargo, sabemos por experiencia propia que durante el gobierno de facto de Jeanine Áñez los derechos fueron ejercidos en la medida que la correlación de fuerzas entre los que controlan el Estado y sus ciudadanos lo permitían. La reciente expansión de derechos en el Estado Plurinacional de Bolivia se debe a las conquistas políticas logradas por la clase popular en las últimas décadas. Los derechos no son leyes eternas, sino el resultado de la lucha entre grupos con intereses opuestos.

Por otro lado, cada día se hace más evidente que la mayor parte de los problemas que enfrentamos hoy no se pueden resolver actuando como individuos. El mejor ejemplo de esto es la degradación ambiental y sus consecuencias, es imposible reducir los efectos del cambio climático o reducir la deforestación en base a acciones individuales. Aquí entran en juego los derechos colectivos. A diferencia de la noción clásica de los Derechos Humanos, que son ejercidos de forma individual, los derechos colectivos reclaman la verdadera libertad que se alcanza en la asociación con los demás. Un buen ejemplo son los derechos de los pueblos indígenas, que solo pueden ejercerse por las comunidades indígenas en su conjunto.

Ahora ya nos estamos acercando al porqué de la importancia de los derechos de la Madre Tierra, entendidos como derechos colectivos, incluyendo al resto de la Naturaleza, y el potencial del Vivir Bien como horizonte civilizatorio a construirse. La expansión de los derechos, y sobre todo los derechos colectivos, aparecen como reacción a los excesos causados por los Derechos Humanos individuales y el sistema capitalista que soportan. No obstante, la expansión de derechos no es suficiente para detener el potencial destructivo del capitalismo, que realmente está llegando a la destrucción del mundo como lo conocemos, hay que imaginar una sociedad donde el significado de la comunidad sea restaurado, que permita “el encuentro armonioso entre el conjunto de seres, componentes y recursos de la Madre Tierra”. Este horizonte se alcanza de forma colectiva y solidaria, con la participación activa de la sociedad. Lo que digo sonará como utópico, pero la tarea de imaginar un mundo diferente no debe ser excusa para no enfrentar la raíz del problema, ya que de otro modo los que menos hemos contribuido a exacerbar el problema quedaremos más vulnerables a las consecuencias de este.


  • Biólogo ecosocialista, militante del Movimiento Insurgente.

     

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