noviembre 29, 2021

El próximo objetivo militar de Estados Unidos en América Latina (primera parte)

Por Tony López R. * -.


Varios son los elementos que indican que Estados Unidos, teniendo como aliados a Colombia y Brasil, se apresta a desencadenar una operación militar contra Venezuela, utilizando como argumento que su presidente, Nicolás Maduro Moros, es uno de los grandes responsables del narcotráfico y del terrorismo en la Región.

O sea, repetir el mismo criminal argumento que utilizaron para invadir a Panamá y detener al general Manuel Antonio Noriega, que ocasionó más de 10 mil muertes inocentes y el horroroso bombardeo y destrucción del barrio el Chorrillo y otros sectores de la capital panameña. Para justificar y presentar un importante testigo contra el presidente Maduro, los servicios especiales estadounidense montaron una operación contra el diplomático venezolano Alex Saab, de la que más abajo entrego detalles.

Cuando Alex Saab realizaba un viaje a Irán en un vuelo privado, con el objetivo de hacer compra de medicinas y alimentos para Venezuela, fue ilegalmente detenido en la isla africana de Cabo Verde, cuando el avión en el que viajaba hizo un aterrizaje en tránsito, con el fin de cargar combustible, y continuar su viaje a Teherán.

Los hechos se produjeron el 12 de junio de 2020, y las autoridades caboverdianas cometieron una ilegal aprehensión no solo por el carácter de la inmunidad diplomática que amparaba a Saab, sino porque no existía orden internacional de captura y solo la orden fue emitida por Interpol al día siguiente de su retención y retirada poco después.

Un año y cuatro meses después de su ilegal retención y secuestro, Alex Saab, quien durante su encierro, en un sitio no carcelario, fue sometido a horrorosas torturas por sujetos norteamericanos, denunciados por él y conocidas por la carta que hizo llegar a su esposa y ella la hizo pública.

El 16 de octubre pasado el secuestrado fue entregado a las autoridades estadounidenses bajo la falsa figura de “extradición”, cuando en realidad lo ejecutado es un secuestro internacional. Para justificar este hecho las autoridades caboverdianas montaron un show judicial con la Corte de su país, para tratar de dar un respaldo legal a esta operación de secuestro, pero si se investiga lo sucedido la verdad saldrá y los comprometidos con este hecho tendrán que rendir cuenta.

Toda esta operación estaba montada para, mediante tortura y chantaje, lograr que Saab acuse al presidente Nicolás Maduro de narcotráfico y de lavados de activos y de esta forma justificar una intervención militar en Venezuela; pero han fracasado. Obviamente, el gobierno de Biden sabía que un traslado de Saab a Estados Unidos provocaría una reacción del Gobierno venezolano, que lo primero que hizo fue suspender la conversación con la oposición y procurar el descontento en ese sector opositor y que conspire contra las elecciones del 20 de noviembre.

Por cierto, por estos hechos el Gobierno de Cabo Verde puede ser llevado a un proceso en la Corte Penal Internacional (CPI), porque lo que ejecutó fue un secuestro de carácter político y el gobierno caboverdiano se ha plegado descaradamente a los intereses de Estados Unidos.

Paralelamente a esta operación de secuestro, nuestros lectores deben conocer lo que está sucediendo en Colombia y las acciones político-militares de Estados Unidos en ese sureño país, aliado estratégico de Washington, porque todas estas acciones están vinculadas y forman parte del plan.

Las visitas en dos ocasiones del Jefe del Comando Sur, el almirante Craif, entre junio y septiembre de este año; su visita a la Brigada 20 de las Fuerzas Militares en Cúcuta y el Catatumbo, en la frontera con Venezuela, donde se encuentran estacionado más de 500 oficiales e infantes de las Fuerzas Militares estadounidenses, bajo el argumento de que son asesores contra el narcotráfico.

La reciente visita del Secretario de Estado, Anthony Blinken, a Bogotá, también con la misma agenda, conocer la situación del narcotráfico y los Derechos Humanos. ¿Saben cuántos funcionarios tiene Estados Unidos en su embajada en Bogotá? 800, y puede que Blinken conozca más que el propio Gobierno colombiano lo que sucede internamente sobre esos temas.

Y nos vamos a creer el verso de que el Secretario de Estado fue a interesarse por el tema narcotráfico y los Derechos Humanos… ese discurso es para la galería, el verdadero objetivo, en mi opinión, es evaluar si todo está debidamente preparado, los pro y los contras para la acción intervencionista en Venezuela, la que debe realizarse antes de las elecciones del 20 de noviembre.

La campaña y propaganda contra Venezuela ha intoxicado al pueblo colombiano, es otro factor para allanar el camino y favorecer al gobierno de Duque a prestarse a una intervención en el vecino país. Los datos de venezolanos asesinados en Colombia son alarmantes, mil 933 homicidios entre enero del 2015 a diciembre del 2020 y 54 asesinatos en 2021; y lo último, el asesinato de dos niños de 11 y 12 años hace dos semanas en Tibú, frontera con Venezuela. Los encontraron con un cartel que decía “bandoleros”.

Ningún gobierno de Estados Unidos se ha preocupado por ambos males, que tienen enferma esa noble sociedad colombiana. Todo no es más que una fachada para colegiar los pasos a seguir contra Venezuela.

La reciente visita del presidente Duque a Brasil, para entrevistarse con el presidente Bolsonaro, es otro elemento que confirma que Estados Unidos tiene la decisión de intervenir en Venezuela. Como se sabe, Brasil tiene una amplia frontera con Venezuela y ha hecho declaraciones ofensivas contra el mandatario venezolano, pero en este caso hay que precisar que al menos durante muchos años las Fuerzas Militares brasileñas se han negado a inmiscuirse en los problemas de sus vecinos.


  • Periodista, politólogo y analista internacional.

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