mayo 19, 2022

La Luna

Por Sergio Salazar Aliaga *-.


La Luna Pub Music Bar, de Martha Cárdenas, fue una leyenda de la ciudad de La Paz, un boliche por el que era obligatorio pasar, tomar un Mojito boliviano, lugar de bohemios, ubicado en la calle Oruro Nº 197.

Una anécdota linda que tuve en la Luna fue cuando uno de mis mejores amigos y uno de los fotógrafos más reconocidos de la ciudad, Juan José Peralta, sufrió un accidente e hicimos un evento de solidaridad en La Luna: Martha nos abrió las puertas como si fuera nuestra casa, un gesto demasiado loable. A continuación dejamos que ella nos hable acerca de La Luna.

El nacimiento

“Mi hermano, Jorge Cárdenas, tenía una tienda discos llamada Söm Shop Rock, yo la manejaba, fue la primera tienda en La Paz donde aparecieron muchos discos de bandas internacionales, por lo tanto ahí iban todos los grupos de música, los que comenzaban y los antiguos, tuvimos bastante clientela que estaba dedicada a la música, fuimos como los primeros en traer música de Estados Unidos, Alemania, Brasil, Argentina, etcétera, para que la gente conociera las actividades que se hacían en el exterior, ver la movida, lo que estaba de moda, qué se producía. Al mismo tiempo y para complementar traíamos la revista Pelo, otra de Brasil, la revista Rock & Pop, entre otras.

Entonces teníamos amigos que hacían música y siempre me decían que no tenían muchos espacios donde tocar, ahí nació la idea, me dije ‘tengo que hacer algo’, comencé a buscar, a indagar, encontré un espacio. Donde fue La Luna había un bar que se llamaba La Cueva, justo el dueño se estaba yendo, entonces fui a hablarle para poder quedarme en el espacio, él se arriesgó en dejarme el local por mi edad, tenía 22 años en ese momento.

Para mí fue maravilloso, ahí comencé, todos los grupos tenían el acceso para tocar, inauguramos el 15 de julio de 1990, en una Verbena por la Ciudad de La Paz, abrimos con el grupo Tres X de Mauricio Torres, había buena cantidad de gente, y ahí tengo una anécdota: habían venido los del Canal 7 a filmar todo, tenían que transmitirlo, vino Rafael Vázquez, el periodista, pero no sé qué paso que perdieron el casete y nunca salió al aire.

Ahora son 30 años de que se abrió este lugar, y se ha convertido en un espacio cultural donde se hizo música, teatro, poesía y muchas actividades más, hemos realzado el singani como en ningún otro bar. Es un producto de lujo que tenemos y eso debemos mostrar al mundo, que es hecho en Bolivia.

Lastimosamente la pandemia nos ha complicado, cuando uno habla de pandemia sabe que no es de un día para otro, eso puede durar un año, dos o tres, hablé con mis hermanos que son como mis asesores, ellos me dijeron que esto se viene como una crisis larga; hablé con el dueño de casa para quedar en buenos términos y volver a abrir cuando pase esto. Momentáneamente lo tenemos cerrado, pero ya vendremos con más sorpresas, estamos viendo una singanería boutique, acompañada de nuestra gastronomía boliviana.”

El nombre

“Siempre he pensado que la luna te acompaña en la noche, yo he tenido desde los siete años problemas para dormir, por mi ventana aparecía la luna en todas sus fases, era como un enamoramiento que teníamos con la luna. Cuando abrí el local, dije, va funcionar de noche, la compañera de los bohemios y de los artistas es la luna, de todos en realidad, además la identificaba como mujer.”

Dinámica

“Abríamos casi todos los días, de martes a sábados, en las tardes nos reuníamos con varias amigas y tomábamos té de flores, era como un encuentro de amigas, los días que tocaban los grupos eran los jueves, viernes y sábados, y tocaba un solo grupo por semana, porque en esa esa época alquilábamos equipos de sonidos, era muy difícil tenerlos, el local tenía uno pequeño, aumentábamos algunos con el sonido que tenía Jorge y Paty Reyes, que los conocí por medio del grupo Altiplano.

Venían grupos como ser Wara de Dante Uzquiano, Javier Saldías junto a su grupo Clímax. No olvidemos que los 90 era el principio del auge del nuevo rock y estaban los anteriores, de ahí vinieron Ragga Ki, Wapb’s, Black Jack, Pateando al Perro, cuando llegaron de la Argentina.

También se hacían jams de músicos, es decir, por ejemplo llegaba Glen Vargas, subía al escenario y tacaba, había otro músico y se subía allá arriba, y hacían unos jams sesiones increíbles.”

Nuestros cócteles

“Por el lugar donde estaba ubicada, cerca de varios hoteles turísticos, cerca de la calle Illampu, de la calle Sagarnaga, hubo mucha afluencia de turistas en el bar, además mi hermano trabajaba en turismo y comenzamos a hacer lazos con los grupos de viajeros; después trabajamos con guías de turismos, había como un enlace.

Siempre escribían cosas lindas de La Luna, que había linda música, el lugar, la decoración, los cócteles, entonces muchos querían conocer el bar, había un tiempo que llegaban buses enteros.

Comenzamos a preparar algunos destilados para tener nuestros propios tragos de la casa. El primer cóctel que he creado ha sido el Mojito boliviano, todos venían pidiendo el famoso mojito, entonces yo decidí darle un toque y en vez de ponerle yerba buena y ron le ponía hojas de coca y singani, hacía un macerado para que ablande la coca y con ese sabor fuerte tuvo un éxito, hasta ahora vi que en otros boliches lo hacen.

Otro coctel que hice y le gustó mucho a la gente fue el Mochamp (mocochinchi con champagne). En varios lugares, bares, hoteles, mezclan el champagne con jugos de frutas, con refrescos, un día de esos me pidieron dos copas, les entregué, y para que no quede sobrando comencé a probar con algunos sabores y puse mi jarabe de mocochinchi, con un poquito del almíbar, y me salió algo delicioso.

Otro trago emblemático de estos últimos tiempos y que ha sido reconocido por María Eugenia Galarreta, “la mamá del Tarwi”, que además me invitó para formar en la red K-motes del tarwi, fue el trago Achachila.

Como yo vengo de Sucre, mi mamá siempre nos daba para la tos wira, y todos esos menjunjes yo los he recogido para los cócteles, a veces venían algunos amigos y nos poníamos hacer experimentos, después con frutas también, como el copoazú, asaí, majo, así comenzamos a hacer cócteles con todo lo que nos ofrece esta bella tierra.

En el extranjero me reconocen como una de las primeras bartender de Bolivia, por ejemplo en Clase Maestra en Perú en 2019, donde me entrevistaron casi todos los canales peruanos y chilenos, fue muy interesante.”


  • Cientista Político.

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