mayo 16, 2022

La angustiosa pandemia


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


 

Increíble lo que ocurre frente a nuestros ojos, mientras nos enseñan a no abrirlos.

Cada día que pasa es mayor la información que nos llega, filtrada vaya uno a saber si por parte de qué infidentes o con qué intención, siendo que todo tiene un fin y no siempre es el que nos viene a la mente en primera instancia.

Pero las imágenes que nos llegan son reveladoras.

La manipulación es evidente y real, y el sometimiento de la gente, por miedo, cada vez más efectivo.

En las pláticas comunes que llevamos a cabo con la gente a dos metros en la calle se evidencia la psicosis que genera la pandemia.

Todos son virólogos, especialistas en Covid-19 y en todas sus variantes. Todos saben de todo, al menos todo lo que la prensa intenta que sepan, siempre y cuando no cambien de canal ni de pánico.

La gente sabe más de lo que los medios le inoculan, las redes están plagadas de datos, historias y de todo tipo de información

La gente consume esta información muchas veces sin pensar, y menos aún hace el esfuerzo por razonar.

Se ha llegado a un punto en el cual las citas son textuales a lo que les dicen los noticieros y les sugieren, bajo amenazas, los expertos en anunciar la dosis siguiente del laboratorio, convertido en un paladín de la sanidad con perfil de Papa. Demencial.

Y ahora aparecen voces que aseguran que, a mediados de agosto, el virus estará tan atenuado que habrá finalizado la pandemia.

Lo triste de todo esto es que quedará sepultada la verdad de tantas muertes de las que desconocemos la verdadera causa, porque no existieron autopsias. Porque todo fue sugerido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), bajo orden directa de los patrones.

Cristine Lagarde suspira aliviada porque ya se han quitado de encima a muchos viejos que eran un problema para los sistemas previsionales. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se frotan las manos facturando más países endeudados.

El experimento de dominación siglo XXI ha sido exitoso.

La humanidad, con los ojos puestos en la amenazante muerte, de la forma más cruel se olvidó de vivir y puso en tela de juicio el estar preparada para hacer frente a las contingencias de ser más solidarios con los que más golpeó esta crisis: los viejos, los pobres y los olvidados de las sociedades capitalistas, que todo lo miden en función del costo-beneficio, del negocio desplegado para ganar el mercado del poder ya sea por el miedo o la crisis financiera que este provoca.

La pandemia continúa y profundiza la angustia de muchos.


*       Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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