mayo 19, 2022

Rusia no cree que EE.UU. se comprometa con la seguridad europea

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia entregó este jueves, por escrito, al embajador de Estados Unidos en Moscú, John Sullivan, la reacción rusa a la respuesta estadounidense recibida con anterioridad sobre el proyecto de tratado ruso entre ambos países sobre garantías de seguridad.

Al respecto, Rusia afirma que la parte estadounidense no dio una respuesta constructiva a los elementos básicos del proyecto de tratado con los Estados Unidos preparado por Moscú sobre garantías de seguridad.

Las respuestas rusas se agruparon en torno a los siguientes temas: situación en Ucrania, propuestas de desescalada, el principio de indivisibilidad de la seguridad, reducción de riesgos, despliegue de armas nucleares fuera del territorio nacional, misiles terrestres de alcance intermedio y despliegues marítimos y terrestres.

En ese sentido, rechazan la mayor expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el retiro de la «fórmula de Bucarest» de que «Ucrania y Georgia se convertirán en miembros de la OTAN», y el rechazo a la creación de bases militares en el territorio de los estados que anteriormente formaban parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y no son miembros de la Alianza.

Además, rechazan el uso de infraestructura de estos Estados para realizar cualquier actividad militar, así como el retorno de las capacidades militares, incluido el ataque, y la infraestructura de la OTAN al estado de 1997, cuando se aprobó el Acta Fundacional Rusia-OTAN.

De acuerdo a la nota de la Cancillería, «estas disposiciones son de fundamental importancia para Rusia», ya que, explican, «se ignoró la naturaleza de paquete de las propuestas rusas, de las cuales se eligieron deliberadamente temas convenientes que, a su vez, fueron torcidos en la dirección de crear ventajas para los Estados Unidos y sus aliados».

La Cancillería rusa se queja de que con «este enfoque, así como la retórica que lo acompaña de los funcionarios estadounidenses, [se] refuerzan las dudas legítimas de que Washington esté realmente comprometido con arreglar la situación de seguridad europea».

Moscú denuncia, asimismo, la «creciente actividad militar de EE.UU. y la OTAN cerca de las fronteras rusas», la cual califica de alarmante, mientras que sus llamadas «líneas rojas e intereses de seguridad, así como el derecho soberano de Rusia a protegerlos, continúan siendo ignorados».

En definitiva, Moscú dice que «las exigencias finales de retirar las tropas de determinadas zonas del territorio ruso, acompañadas de amenazas de sanciones más duras, son inaceptables y socavan las perspectivas de llegar a acuerdos reales».

Ante la imposibilidad de llegar a acuerdos legalmente vinculantes para la seguridad rusa por parte de los Estados Unidos y sus aliados, Rusia, dice la nota, «se verá obligada a responder, incluso mediante la implementación de medidas técnico-militares».

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